Mundial 2026. Competición para muchos, ganancia para pocos

Mundial 2026

A días del comienzo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Estados Unidos, México y Canadá la fiebre mundialista no aparece. El cambio de paradigma en el formato, las nuevas reglas arbitrales, la distancias dentro la competición, los horarios de los partidos y los costos no colaboran al atractivo. La politización también está más presente en esta edición. En Argentina el contexto económico y la reciente coronación generan desinterés en los días previos.

Nueva era: más equipos y ampliación del mercado

La nueva edición de la Copa del Mundo de Fútbol trae consigo el final de una era nacida en el Mundial de Francia 98. Por primera vez la sede serán 3 países distintos con 16 ciudades que albergaran partidos, habrá 48 selecciones en vez de 32. Serán 12 las zonas de grupo en vez de 8. También clasificarán, aparte de los 1ros y los 2dos, los 8 mejores terceros. Habrá 104 partidos en total contra los 64 que había antes, tendrá una ronda más definitoria que son los 16vos, serán 39 días de competición y quien desee ser campeón deberá jugar 8 partidos.

La ampliación de cupos para la clasificación a este mundial (UEFA 16, África 9, Asia 8, Sudamérica 6, Concacaf 6, Oceanía 1 + repechajes) permite que haya 4 selecciones que participarán por primera vez: Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán. Además, Haití y RD del Congo volverán a jugarla después de 52 años. Más mercado, más negocio.

Los horarios también son una complicación para seguir todos los partidos ya que habrá encuentros durante gran parte del día. En Argentina no tendremos que madrugar, pero si quedarnos hasta tarde.

Por último, también habrá cambios en el juego. La International Football Association Board (IFAB) ha aprobado una aclaración al protocolo del Árbitro Asistente de Video (VAR) en relación con las faltas claras cometidas por el equipo atacante antes de que el balón esté en juego en un saque de esquina o un tiro libre que tengan un impacto directo en un gol, un penal o una sanción disciplinaria. Se mantienen los 5 cambios + 1 extra en tiempo suplementario. Habrá tiempo para salir al ser sustituido: máximo 10 segundos o el equipo juega 1 minuto con uno menos. En los saques de banda y saque de arco los jugadores tendrán 5 segundos para realizarlos. Además, la pelota “Trionda” tendrá chip: sensor inercial para datos en tiempo real y a raíz del escándalo Prestianni – Vinicius, por Champions League, los jugadores no podrán taparse la boca para hablar entre rivales. De hacerlo podrían recibir tarjeta roja.

Donald Trump y Gianni Infantino en la Casa Blanca

Business son business

La FIFA proyecta que habrá 6 mil millones de espectadores para este mundial, este número está cerca del 70% de la población mundial. Esta organización sin fines de lucro con sede en Zurich, Suiza, maneja números como una corporación gigante. Para el periodo 2023- 2026 tiene proyectados ingresos totales por 11 mil millones de dólares. Si se lo compara con el periodo anterior 2019-2023 donde los ingresos fueron de 7.500 millones, el aumento es del 45%. Gran parte de la ganancia viene de lo que se llama Broadcasting y los medios (canales de televisión, derechos audiovisuales, licencia, canales de streaming) entre esto, el marketing y la publicidad el ingreso es de 4.300 millones de dólares. Este dato muestra que en la era del on demand el deporte en vivo sigue siendo uno de los consumos más grandes.

Otro de los rubros de ingreso es el de ticketing y hospitality. El ticketing es el proceso de venta y gestión de entradas, mientras que el hospitality (hospitalidad) ofrece paquetes VIP que incluyen el boleto más servicios premium. Esto genera ingresos por 3 mil millones de dólares. Por último, está lo referido a sponsors, marketing y merchandising (ropa, pelotas, figuritas, juegos, productos temáticos y demás. Esto deja casi 2.700 millones de dólares.

La finalidad del FIFAGATE

El mayor escándalo en la historia del fútbol a nivel global es el FIFA Gate, una masiva trama de corrupción destapada en 2015 por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos que expuso sobornos, fraudes y lavado de dinero por más de 150 millones de dólares en el seno de la organización de los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022. Una vendetta que se cobró EEUU con la organización de este mundial. El porqué siempre está detrás de los números.

Este mundial tiene una particularidad a diferencia de los anteriores, FIFA no aportó en esta edición para la construcción de ningún estadio. Todo será ganancia porque no hay inversión en infraestructura como en los últimos 2 mundiales. EEUU será el país anfitrión más favorecido, tendrá 78 de los 104 partidos en 11 ciudades distintas, uno de ellos la final. Se espera un impacto proyectado en 17.200 millones de dólares y se crearán 185 mil puestos de trabajo directos.

México tendrá 13 partidos en 4 ciudades y recibirá 10 mil millones de dólares. Este país será quien albergue seguramente a los asistentes con menor presupuesto por los costos. Pero para entender la magnitud de lo que genera el mundial y como mueve la economía, la bolsa mexicana terminó el 2025 con su mejor performance histórica y el peso mexicano tuvo su mayor apreciación frente al dólar desde 1991. Canadá, el país con menos tradición futbolística de los tres, albergará 13 partidos también en las ciudades de Toronto y Vancouver.

Todo mundial es político, esté mucho más

El libro “100 historias asombrosas de los Mundiales“, de Leo Torresi y Ariel Borenstein, recrea infinidad de injerencias o influencias del poder en las Copas del Mundo. Algunas de ellas: la injerencia de Mussolini en la nacionale tanto que tres veces obligó al equipo nacional a jugar con camisetas negras, en honor a los Camicie Nere (Camisas Negras), la fuerza de choque voluntaria del Partido Fascista. La más resonante, y la última, fue en el Mundial de Francia en 1938, en el partido contra los locales por los cuartos de final o el partido entre las “dos Alemanias”, la Federal y la Democrática u Oriental, fue el único oficial entre las dos naciones divididas desde 1961 por el Muro de Berlín; se jugó en el Mundial 1974 y lo ganó la Alemania comunista con gol de Jürgen Sparwasser, un ingeniero mecánico de 26 años. Un éxito del Este en el marco de la Guerra Fría.

Este Mundial tiene a Trump, Presidente de EEUU, al frente de una ofensiva imperialista. Los bombardeos Estados Unidos e Israel a Irán pusieron en duda la participación de este último. Infantino aseguró, en abril, que Irán va a participar en la Copa del Mundo y Trump dijo el pasado 30 de abril que si el presidente de la FIFA, al que considera su «amigo», lo había decidido, le parecía bien. Irán estará en el Mundial, pero ha cambiado su estadía de Tucson (Arizona) a Tijuana, en la frontera mexicana. A menos de una hora en avión de Los Ángeles, donde jugará dos de sus tres partidos.

Selección de Irán

Existe, además, fuerte incertidumbre en materia migratoria de cara a la copa del Mundo. Mientras la Casa Blanca insiste en que quiere un torneo seguro y, al mismo tiempo, atractivo para millones de visitantes con visado turístico, los planes para involucrar a agencias como el ICE dentro del dispositivo de seguridad han encendido las alarmas entre organizaciones de derechos humanos, legisladores y comunidades migrantes. Más de 120 organizaciones de derechos civiles de Estados Unidos, entre ellas la ACLU, emitieron en abril una advertencia de viaje sobre el riesgo de que aficionados, jugadores, periodistas y visitantes sufran «graves violaciones de derechos».

El ex entrenador alemán, Joachim Löw, advirtió contra los viajes a Estados Unidos. “Ya hubo debates antes del Mundial de Rusia 2018 y llamados a boicotear Qatar 2022. Pero jugar en un país en guerra es algo aún más peligroso”. También desde la política han surgido voces muy críticas. “Lo que la FIFA está haciendo junto con Donald Trump no me entusiasma en absoluto”, dijo el político y activista de derechos humanos Boris Mijatovic.

El ex entrenador alemán, Joachim Löw

En la Argentina de Milei: Fútbol para pocos

¿Cuándo juega Argentina el primer partido? ¿A qué hora es? ¿Contra quién jugamos? Suelen ser las preguntas que se repiten en los lugares de trabajo, de estudio o entre amigos o familia. Hay varias posibles explicaciones de porque este mundial para los argentinos no genera tanta expectativa. Un motivo fácil de percibir es que después de haber sido campeones del mundo, bicampeones de América y ganadores de la Finalissima, la urgencia por obtener un título parece menor. También el acercamiento de Messi con Trump y las declaraciones de Rodrigo De Paul que al ser consultado por la tensión entre el gobierno y la AFA respondió “nosotros hablamos en la cancha”. La falta de compromiso de los jugadores con la dura realidad que vive el pueblo trabajador los alejó un poco de un sector de la sociedad que les reclama compromiso. Más allá de todo, la ilusión de la cuarta estrella está.

Otro de los motivos es el contexto económico, que también impacta en el consumo de merchandising y en la forma de vivir estos eventos. Para empezar, viajar desde Argentina para presenciar la fase de grupos de un Mundial tiene un costo estimado de entre 7.850 y 11.600 dólares. Para un argentino promedio, esto representa un esfuerzo económico equivalente a casi 10 sueldos netos mensuales. Si la idea es ir a ver a la Scaloneta hasta la final se calcula que sería entre 15 a 21 mil dólares.

Si sos del grueso de hinchas que no puede viajar también se dificulta seguirlo por TV. Los televisores muestran incrementos, del último mundial a este, que llegan hasta el 934%, dependiendo del tamaño, la tecnología y la marca del equipo. Ponerse la camiseta oficial de la Selección Argentina para el Mundial 2026 (modelo titular) sale $129.999, un poco menos de la mitad del valor del salario mínimo, vital y móvil que hoy está en $367.800. El precio de una picada para 4 personas aumentó entre un 1.300 y 3.000% de Qatar 2022 a hoy. Ni hablar de si quieres llenar el álbum de figuritas para tus hijos que de mínimo gastarías cerca de 2 millones de pesos. No alcanza ni para viajar, ni para juntarse a verlo tranquilo con amigos y familia. Están haciendo del mundial de fútbol un evento cada vez más exclusivo de una élite de la cual estamos muy lejos.

El mundo se paralizará durante un mes y medio para ver el evento, en Argentina no vamos a estar al margen de eso. Pero habrá que estar atentos porque mientras nos entretienen con el Mundial desde Casa Rosada pidieron a los legisladores oficialistas que se concentren en llevar adelante las “prioridades” que tiene el Gobierno en el Senado y eviten viajar para presenciar el Mundial. Más que nunca, guardia alta contra la derecha.


Fuentes

  •  Podcast Club del inversor. Capítulo Mundial 2026 e inversiones: El negocio detrás de la Copa del Mundo.

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