En horas de la mañana de ayer arribaron al Aeropuerto de Ezeiza Victoria Pi de la Serra, María Elena Lavenás, Lautaro Rivara, Ramiro Giganti y Nicolás Cortez, miembros de la delegación Argentina a la Flotilla Global Sumud, quienes participaron de la misión marítima que durante cinco semanas atravesó el Mar Mediterráneo con el objetivo de romper el bloqueo a Gaza y llevar a su población ayuda humanitaria indispensable en un contexto de continuidad del genocidio.
Tras la publicación de un video en redes por parte del Ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben-Gvir, el mundo pudo ver de primera mano cómo la entidad colonial opera en altamar varios centros clandestinos de detención y tortura itinerantes. Allí, 700 militantes de más de 50 países fueron secuestrados tras dos rondas de ataques perpetrados contra embarcaciones civiles humanitarias por parte de la armada israelí; ambas agresiones fueron cometidas en aguas internacionales, la última a plena luz del día, y constituyen actos de piratería contrarios al derecho internacional y el derecho marítimo.
La Coordinación argentina de la Global Sumud invita a medios de comunicación, organizaciones sociales, partidos políticos, sindicatos y público en general a una conferencia de prensa que se llevará a cabo a las 18 horas del martes 26 de mayo en el local de ATE Capital, ubicado en la calle Carlos Calvo 1378. Allí se ofrecerá un balance de la misión, se darán detalles de los crímenes israelíes y se repasará la dramática situación de los 9.500 presos políticos palestinos secuestrados en los territorios ocupados bajo el régimen extra-legal de la “detención administrativa” e incluso, muchos de ellos, bajo amenaza de ejecución.

En la conferencia participaran también Celeste Fierro, Mónica Schlotthauer, Iara Salerno, Ezequiel Peressini, Raul Laguna Bosh y Pablo Giachello, que también fueron secuestrados semanas atrás en la primera interceptación con la que Israel intentó frenar el avance de la flotilla, algo que sin embargo no se produjo, demostrando el alcance y la perseverancia de la solidaridad internacional con el pueblo palestino.
Así, en paralelo a la misión marítima, un convoy terrestre buscó y busca romper el cerco por tierra, desplazándose por todo el Norte de África hasta el Paso de Rafah, entre Egipto y la Franja de Gaza. Durante el trayecto, en Libia del Este, los comunicadores argentinos Lucas Ezequiel Aguilera y María Paula Giménez así como otros ocho activistas internacionales fueron incomunicados, y en este momento se desconoce su paradero. Exigimos a la Cancillería argentina que actúe con urgencia y que demande y garantice su retorno seguro a casa. Los pactos espurios de Javier Milei con Israel y Estados Unidos no pueden estar por encima de la integridad y seguridad de nuestros compatriotas.

