Nos tienen miedo porque no tenemos miedo. Su discurso de odio no pasará

Ayer el gobierno por el 8M difundió un video donde tilda las conquistas feministas de negocio y corrupción, y las culpables de la inflación y una economía inestable. La realidad es que desde que gobierna Milei la violencia ha aumentado.. Sin presupuesto y con un discurso de odio institucional que genera la libertad de acción para un machismo desenfrenado. La idea de igualdad ante la ley del video de Milei es una farsa completa, mientras alimenta el formato patriarcal en todos los sentidos. Menos derechos, más tareas de cuidado, más precarización y un Estado que desaparece de su mínima responsabilidad sólo agudiza la desigualdad y doble opresión que padecemos las mujeres. Un mensaje misógino y falso el del gobierno de cara a una nueva jornada por el 8M, pero que muestra la cara del negacionismo y sus consecuencias.  Paro, movilización y plan de lucha hasta barrer a la ultraderecha deben ser nuestros objetivos.  Hoy a la calle contra este gobierno y todos sus cómplices.

Una ola que no desaparece

La cuarta ola feminista es un movimiento internacional que, sin estar en la cumbre de su epicentro, no se detiene. En Argentina, hemos enfrentado la represión con escudos, con pañuelos, con lucha y con organización. Las mujeres y disidencias frente a la represión siempre salimos a las calles a defender nuestros derechos. Y así vamos a defender nuestras conquistas de los retrógrados que difunde el gobierno mediante su discurso de odio.  El video de la casa rosada asocia al feminismo con los males de la Argentina. Como responsables directos de la pobreza. Hay que recordarle que el presupuesto que manejaba el Ministerio de mujeres era de 0,63 centavos por mujer, insuficiente y pobre no sólo para resolver los problemas de los miles de mujeres que sufren violencia, sino bastante diminuto para ser el causante del riesgo económico. Justamente ese era uno de los ejes que muchas señalamos como deficiente. Un ministerio sin presupuesto real, era un ministerio de cartón. 

Aun así su surgimiento fue conquistado en la calle, con miles en la calle denunciando que no hay Ni una menos si siguen faltando mujeres al final de cada día. Además de la violencia y abusos que padecemos las mujeres en este formato patriarcal.

Por eso nuestras conquistas no son un regalo de un gobierno, sino fruto de una lucha que en la calle se dio y se seguirá dando. No pasarán. Hay un piso de derechos que ningún discurso de odio nos puede arrebatar.

Este 9M, páramos y movilizamos

El 8M es un día de lucha internacional, donde las mujeres y disidencias exigimos justicia e igualdad. En Argentina, en los últimos 10 años, con un movimiento que se caracteriza por su unidad, diversidad y combatividad hemos conquistado derechos como la Ley de Identidad de Género, el Aborto Legal y la Educación Sexual Integral.

El germen de la revolución socialista está en los 8M, por nuestro rol productivo y reproductivo en este sistema. Y este 8M mucho más, porque es parte de una agenda de lucha contra este gobierno, su reforma laboral y todas las contrarreformas.

El gobierno de Milei, ataca directamente a los trabajadores y en especial a las mujeres y disidencias. No sólo con el recorte de presupuesto efectivo sobre las políticas de género y la anulación del ministerio de la mujer, sino además el ataque directo a los sectores de trabajo encargados de cuidados colectivos, salud y educación, sectores donde las mujeres somos mayoría de trabajadoras. Ni hablar con el salto cualitativo del ajuste, precarización, recorte más reforma laboral que atacan directamente las tareas de cuidado en general que siguen recayendo en su mayoría en nosotras.

Que sepan Milei y sus cómplices, que este es un movimiento como el que salvó al Garrahan, que nace desde las bases, que se organiza y se moviliza por sus derechos. Que es heterogéneo, pero la fuerza rebelde antisistema se enfrenta y a liberales y burócratas. Somos miles las que sabemos que nuestros derechos no son solo un relato mal utilizado por algún gobierno, sino que son los que nos permiten enfrentar las consecuencias del patriarcado, la muerte, el abuso y la precarización absoluta de nuestras vidas.

Por eso hoy desobediencia real es la huelga general: si nuestras vidas no valen nada, produzcan sin nosotras.

El gobierno sabe que la marea verde puede ser tsunami, un tsunami que puede contagiar rebelión y por eso su discurso solo pretende seguir disciplinado. A nosotras y nosotres nos mueve la desobediencia y rebeldía, frente a un sistema heteronormativo y patriarcal, no podrá disciplinar esta ola, que hoy parece más quieta, pero tiene fuerza acumulada para volver a resurgir. A las calles hoy, paro, movilización y plan de lucha contra Milei y sus cómplices.

Otras noticias

Somos un medio de y para los trabajadores
No tenemos pauta ni aportes de empresarios

Si valorás nuestra voz, sumate a bancarla

Colaborá con nosotros