Cada vez falta menos para el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries. Los días 10, 11 y 12 de Octubre miles de mujeres y disidencias de todo el país nos encontraremos en Córdoba. Tenemos por delante el desafío de construir un Encuentro Plurinacional a la altura del momento político que atravesamos: un espacio masivo de debate, organización y lucha frente al avance de la ultraderecha, el ajuste y la violencia patriarcal.
La tarea de estos meses es organizar la llegada de miles de compañeras y compañeres a Córdoba para construir entre todas y todes un Encuentro que pueda expresar las luchas que recorren el país, poner en común nuestras experiencias y transformar ese encuentro masivo en una herramienta para fortalecer la organización y la movilización contra este gobierno y toda la ultraderecha que ataca nuestras conquistas.
40 años de Encuentros y nuevos desafíos
El Encuentro Plurinacional está atravesado por la pluralidad de experiencias y debates que construyen los feminismos en Córdoba y todo el territorio plurinacional. Tras 40 años de existencia ha demostrado tener potencial para fortalecer las luchas por el divorcio, la ESI, el Aborto Legal, entre otras.
En Córdoba el movimiento feminista busca avanzar en posiciones claras sobre los debates que desde hace décadas atraviezan el encuentro. La Comisión Organizadora funciona por plenarias que no sólo tienen la tarea de organizar el encuentro para 200 mil compañeras sino que busca fortalecer las luchas en curso. En ese sentido, es importante destacar algo que ya estamos logrando en este proceso organizativo: las plenarias se vienen poniendo en movimiento frente a situaciones concretas y tomando posición ante el femicidio de Agostina, la modificación de la ley de glaciares, la aparición con vida de Delicia Mamani Mamani, la exigencia de libertad para Paola Ortiz presa por una emergencia obstétrica y la votación de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada.
Esto marca una diferencia con lo que se venía dando en los últimos años, cuando muchas veces frente a situaciones graves predominaban los pronunciamientos tibios, o directamente el silencio. Este camino es importante porque muestra que las plenarias pueden ser mucho más que reuniones organizativas: pueden convertirse en espacios donde se expresen las luchas existentes, se construyan posicionamientos y se impulsen acciones concretas.

Que las disidencias sean protagonistas
Desde la primera plenaria hubieron posiciones muy críticas sobre cómo se expresa la participación del colectivo trans, travesti, no binarie y las transmasculinidades. En el marco del debate sobre la Marcha Contra los Travesticidios, y sobre la base del recuerdo de situaciones vividas en encuentros pasados en las que muches no fueron incorporades, por propuesta de compañeras independientes la Comisión Organizadora definió crear una comisión específica para organizar las acciones y garantizar la participación de las, les y los compañeros en todos los talleres que así lo definan. También se definió sacar un comunicado público para invitar a la población trans, travesti a participar de los talleres y comisiones
Uno de los debates que se planteó desde el principio y que aún hay que profundizar tiene que ver con la necesidad de unir mujeres y disidencias en un sentido más amplio, que incluya a las marikas para potenciar la lucha contra el capitalismo patriarcal. En este marco, que el Encontrolazo de Identidades Marikas se realice en Córdoba los mismos días que el Encuentro abre una posibilidad para cruzar experiencias, debates y formas de organización. Queremos que esta presencia no sea solamente una cuestión de representación formal. Las disidencias tenemos demandas concretas frente a la precarización, la violencia y el ajuste, y necesitamos que esas discusiones ocupen un lugar central en el Encuentro.

Independencia política: una condición para luchar
Sostener la autonomía política frente a los gobiernos nacionales y provinciales no es un debate secundario, más aún en este contexto. Es una condición para que el Encuentro pueda seguir siendo una herramienta de organización y denuncia, y no termine subordinado a ningún gobierno ni sector patronal. La ultraderecha avanza sobre las políticas de prevención y asistencia frente a las violencias, profundiza el ajuste y carga sobre nuestras espaldas gran parte de las tareas de cuidado. La autonomía política debatida permanentemente es una característica necesaria para seguir exigiendo a los gobiernos absolutamente todo lo que las mujeres y disidencias necesitamos.
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Si todas participamos, todas decidimos
Este 39° Encuentro está atravesado por varios debates, desde cómo se eligió la sede –ya que muchas de nosotras queríamos otra sede, y el modo de votación resultó, cuando menos, polémico— hasta cómo organizamos el encuentro. Hace años que distintos sectores venimos planteando que debemos cambiar los métodos de toma de decisiones. Necesitamos mecanismos democráticos que verdaderamente permitan la expresión de todas, todes y todos; que, por ejemplo, desde los talleres y distintos espacios que construimos podamos votar dónde queremos que sea la próxima sede del Encuentro. El mecanismo usado hasta ahora —el aplausómetro en el acto de cierre— es un mecanismo que ya ha sido maniobrado desde el escenario no solo en el Encuentro pasado en Corrientes, sino también en el 2019 en La Plata y en varios más, cuando gana una posición que no es la que sostienen las organizaciones ligadas al PCR, incluso desconociendo y dividiendo el Encuentro, como en San Luis en el 2022. No creemos que una decisión tan importante deba quedar reducida a quién logra imponer más gritos y ruidos en unos minutos de una jornada multitudinaria.
Frente a quienes sostienen que la Comisión Organizadora no puede discutir este punto porque la decisión corresponde exclusivamente al Encuentro, la respuesta es sencilla: hay que llevar el debate a cada taller y garantizar que sean las, les y los participantes quienes puedan expresarse y votar —justamente es eso lo que estamos planteando.
La avanzada antiderechos con discursos de odio, recortes a nuestras leyes, ajuste y represión nos dan motivos de sobra para llevar el encuentro al corazón político del país. Por eso sostenemos la propuesta que hicimos el encuentro pasado: que la próxima sede sea CABA. En el actual escenario político necesitamos disputar masivamente el centro del poder y construir una respuesta contundente desde las mujeres y disidencias organizadas contra el gobierno de Milei.

Un Encuentro para organizarnos y luchar
El Encuentro Pluri es único en el país y el mundo. En un contexto donde la ultraderecha cuestiona el derecho al voto, busca instalar valores tradicionales de sumisión y fortalecer la heteronorma, los feminismos y las disidencias tenemos que dar una enorme pelea para defender cada conquista. Por eso el desafío de estos meses no es solamente garantizar que el Encuentro funcione: es discutir qué movimiento necesitamos construir y para qué queremos encontrarnos.
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Queremos copar Córdoba, participar masivamente de cada debate y hacer de Octubre un punto de partida para fortalecer la organización y la movilización. Un Encuentro que no se limite a resistir, sino que pueda convertirse en una herramienta para enfrentar el ajuste, la violencia patriarcal y la reacción de la ultraderecha y proponer otro mundo distinto, sin opresión ni explotación
Sumate a los grupos de trabajo de Juntas y a la Izquierda y hagamos que la pelea contra las violencias patriarcales y los ataques del capital tenga un hito importante en el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries. Si queres ser parte, escribinos al 3516179106.

Eleonora Rebord

