Del 20 al 27 de julio de 1976, luego de que se pusiera el sol, en la total oscuridad —a causa de un corte intencional en el suministro eléctrico—, el Ejército, con la estrecha colaboración logística y operativa de la empresa Ledesma, desató una cacería que duró varias noches. Se efectuaron más de 400 secuestros en todo el departamento de Ledesma, Jujuy, con un saldo final de 33 desaparecidos. Ocurrió así uno de los hechos más evidentes y oscuros de cooperación entre las patronales y el Ejército en la represión contra activistas obreros y estudiantiles.
A 50 años, al mismo tiempo que enfrentamos a un gobierno simpatizante de la última dictadura militar con el mismo plan económico de los milicos asesinos: ajuste, represión, endeudamiento, entrega de soberanía y ataque a los derechos de las y los trabajadores, seguimos levantando con mucha fuerza las banderas del juicio y castigo a los represores y todos sus cómplices. También enfrentamos hoy a la empresa Ledesma, que todavía despide, persigue y precariza. Y continuamos con mucho orgullo la lucha por una transformación social de fondo, por un país y un mundo más justo. Las banderas de la revolución, para que la lucha de los compañeros caídos no sea en vano.
1976: el golpe militar fue un golpe del capitalismo
El caso de la Noche del Apagón es emblemático porque expone los fundamentos de la dictadura militar: un régimen de exterminio de la vanguardia obrera y estudiantil en ascenso, que enfrentaba a las patronales, a los burócratas sindicales, a los gobernadores y al gobierno nacional (en ese momento, el de Isabel Perón y López Rega), de punta a punta en todo el país.
No fue una aventura militar: fue un régimen que se impuso por la fuerza con el aparato represivo del Estado. Con el Ejército, la Policía y la Gendarmería, legitimado por la cúpula eclesiástica, con el apoyo del imperialismo yanqui y con el patrocinio —y al servicio— del empresariado nacional y transnacional.
Ese es el fundamento de la colaboración entre la corporación Ledesma, el Ejército, la Policía y la Gendarmería, durante la última dictadura militar en la represión ilegal contra activistas obreros, estudiantes y adversarios políticos en Libertador General San Martín y localidades aledañas. En aquellas noches, la empresa Ledesma, dirigida por Carlos Blaquier, quien fuera uno de los hombres más ricos de nuestro país, puso a disposición del terror todos los medios a su alcance. Provocando cortes en el suministro eléctrico, que en ese entonces administraba, poniendo a disposición caminos, vehículos y personal, y desde ya, delatando a los obreros “indeseables” por su activismo sindical.
La lista de detenidos incluye a trabajadores del Ingenio, hijos y familiares de obreros, docentes, profesionales, estudiantes y militantes políticos. Secuestrados de forma cobarde, en la oscuridad, fueron llevados a distintos centros clandestinos de detención en la provincia de Jujuy, donde fueron interrogados y torturados. Una treintena de ellos hoy continúan desaparecidos.
Carlos Blaquier (presidente de la empresa por ese entonces) y Alberto Lemos (su gerente administrativo) fueron procesados por su participación en los hechos, pero numerosos procesos judiciales truncos garantizaron su impunidad. Finalmente, Blaquier murió impune el 13 de marzo de 2023.
Por el contrario, sí se ha logrado juzgar y condenar, en una lucha que duró décadas, a algunos de los responsables policiales y militares de la represión ilegal, por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en nuestra provincia.

Ni el diablo se atrevió a tanto
Para conocer con más detalle las vivencias detrás de los secuestros, desapariciones y la lucha por la verdad, memoria y justicia, recomendamos la lectura del testimonio de nuestra compañera “Rita” Eublogia Cordero de Garnica¹. Fallecida en 2017, fue secuestrada ilegalmente en 1976 junto a sus hijos a causa de las actividades sindicales de su marido, fundador del Sindicato Azucarero de Calilegua y luego liberada.
Ella, como otras madres, luchó incansablemente hasta el último aliento por justicia para sus hijos, Miguel Ángel Garnica y Domingo Horacio de 20 y 23 años respectivamente, secuestrados, asesinados y desaparecidos durante esas jornadas de la Noche del Apagón. En su estancia, en el penal de Gorriti, luego de su paso tortuoso por el centro clandestino de detención de Guerrero, fue interrogada por José Miguel Medina, en esa época obispo de Jujuy, y luego trasladada a Buenos Aires. Cada uno de los relatos sobre los secuestros, torturas y desapariciones en aquellos días es desgarrador.

Seguimos luchando por justicia
Sí, Blaquier murió impune. Pero la justicia es un ideal que trasciende a las personas y a los hechos puntuales. Por eso, mientras seguimos luchando por castigo para cada uno de los genocidas y sus cómplices, debemos tomar como propia la lucha de los compañeros detenidos-desaparecidos para llevarla al triunfo.
Cuando por fin derrotemos a los Blaquier, a los Milei, a este capitalismo de muerte, explotación y saqueo que parió al genocidio militar en la Argentina; cuando finalmente los trabajadores y las comunidades seamos dueños de los valles y de la caña, habrá entonces justicia definitiva. En este nuevo aniversario de la Noche del Apagón, lxs socialistas renovamos votos con la revolución.
Lista de detenidos desaparecidos del circuito represivo de Ledesma (Libertador General San Martín, Calilegua y zonas vinculadas), incluyendo otros operativos represivos además de la Noche del Apagón:
Luis Ramón Arédez
Jonhy (Johnny) Vargas Orozco
Rubén Molina
Leandro Córdoba
Germán Córdoba
Miguel Ángel Garnica
Domingo Herminio Garnica
Domingo Reales
Salvador Cruz
Román Rivero
Horacio Carrazana
Luis Burgos
Rubén Canseco
Máximo Felipe Herrera
José Cabrera
Juan Carlos Espinoza
Roberto Polanco
Héctor Hugo Arroyo
Carlos Alberto Mamaní
José Humberto Cardozo
René Ramón Arellano
Avelino Bazán
Néstor Groppa
Julio César Palacios
Carlos Alberto de Hoyos
Jorge Ricardo Weisz
Ricardo Alberto Vilca
Raúl Alfredo Tolaba
Alberto Jorge Burgos
José Antonio Fernández
Hugo Alberto Condorí
Pedro Ortiz
Mario René Zelaya
Presentes, ahora y siempre.
¹ https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-277398-2015-07-19.html

