Todos saben que los eventos masivos son la posibilidad que mucha gente tiene para poder llevar el plato de comida a su casa,y los recitales de Iron Maiden en Huracán eran la gran oportunidad para muchos emprendedores, oportunidad que una vez más la polícia de Jorge Macri quitó con su soberbia y arrogancia.
La política del gobierno del PRO en la Ciudad de Buenos Aires es una exageración de las que sigue La Libertad Avanza en el país, el odio al extranjero (limitrofe y trabajador), la persecución y exclusión de los sectores populares junto a un aparato represivo que ataca a todo lo que no sea millonario.
Tormenta negra es quizá la expresión más clara de ese ataque a las villas para destruir las herramientas de trabajo de los recicladores y la detención de jóvenes solo por el hecho de vivir en villas.
Persecución a los trabajadores y complicidad con los amigos del poder:
En la previa como en el post recital tanto el martes como el miércoles la policía de la ciudad salió a cazar con rigurosidad a quienes dignamente buscaban ganar el pan,quitándoles su mercadería y haciendo contravenciones por doquier, dentro del estadio la realidad fue otra, con barras de Huracán pungueando en el campo y otros vendiendo cerveza, cuando en los controles la gente no podía pasar ni con una botella de agua mineral, por ende no se explica cómo con tanta facilidad dentro del estadio había mochilas llenas de cerveza.
Si la gente lograba identificar con facilidad a los barras que robaban y vendían ¿Por qué la policía no puede? Esto no hace más que demostrar la complicidad de las fuerzas de seguridad, y la producción, con la fuerza de choque de dirigentes deportivos y políticos mientras se ataca a los y las trabajadores/as.
A la vez nos genera otra pregunta: ¿Dónde termina la mercadería incautada?
Fue muy triste e indignante ver cómo con tanta impunidad la policía de la ciudad no solo no dejaba trabajar a la gente si no que además les llevaban la mercadería que con tanto esfuerzo llevaban para vender.
Alimentos,bebidas o remeras siempre vemos como se cargan sus bolsos pero nunca dan una información de dónde termina todo lo que incautan.
En un contexto cada vez más difícil es indignante ver cómo el autoritarismo de Jorge Macri genera dolor y tristeza en gente que solo buscaba ganar unos miseros pesos para pasar el mal momento.
Las políticas de Jorge Macri son la contracara de las de Milei para destruir la ya magra situación de los sectores populares. El gobierno nacional destruye la industria y los puestos de trabajo en blanco o formales que se puedan conseguir, el PRO en la ciudad lo hace con las estrategias de supervivencia que encuentran los sectores más marginados.
Para los sectores populares no hay respuesta más que palos y hambre. Tenemos que lograr construir esa bronca en organización para dar vuelta toda esta propuesta de odio por una que construya un futuro mejor para los trabajadores y el pueblo.
Fernando Cortes

