La central sindical anunció una marcha para el 30 de abril en la previa del Día del Trabajador. En un contexto de caída del salario y aumento del desempleo, la convocatoria vuelve a abrir el debate sobre la falta de un plan de lucha sostenido frente al ajuste del gobierno.
Los anuncios de la central
El jueves, tras una reunión del Consejo Directivo Nacional, el triunviro de la CGT anunció en una conferencia de prensa una movilización para fines del mes de abril.
Jorge Sola, representante del sector de Seguros, escoltado por Cristian Jerónimo, del sindicato del Vidrio, y Octavio Argüello, de Camioneros, anunció: “Hicimos un profundo análisis de la realidad sociolaboral y económica que está atravesando nuestro país. Como es noticia en cada uno de los medios, todas las actividades estamos atravesando una fuerte pérdida del poder adquisitivo, ya sea en la formalidad, en la informalidad o entre los monotributistas. El endeudamiento familiar ha aumentado, hay pérdida constante de puestos de trabajo y crecimiento del desempleo”.
“En conmemoración por el próximo Día del Trabajador, el 1° de mayo, vamos a hacer una movilización a Plaza de Mayo el 30 de abril a las 15, en la que también se llevará adelante una celebración religiosa conmemorando al papa Francisco, su relación con la defensa del mundo del trabajo, de los trabajadores y de las representaciones gremiales como tales. Ese vínculo que el papa Francisco ha llevado adelante con la solidaridad como bandera”, continuó el sindicalista.
¿Cómo enfrentar el ajuste?
La central comenzó el año con una fallida estrategia de diálogo respecto de la reforma laboral, lo que hizo que, cuando finalmente convocó al paro el 19 de febrero, la acción terminará siendo tardía, aislada e insuficiente. Además, al evitar cualquier elemento de continuidad, facilitó el camino del gobierno para aprobar, con las complicidades del recinto, la reforma laboral tan solo una semana después.
Hoy, la foto del gobierno no es la misma que a fines de febrero. Marzo fue un mes de desgaste: tanto las movilizaciones masivas del 8M como la del 24M, junto con el propio devenir del caso Adorni, golpearon fuertemente al oficialismo, que cerró el mes enterándose de que más de 80 artículos de la reforma laboral habían sido suspendidos por la Justicia.
Por otro lado, la situación económica es cada vez más grave y, tal como reconoce la propia central, “la caída del poder adquisitivo, la pérdida del salario y el endeudamiento familiar” son dramas que atraviesan a todo nuestro pueblo trabajador. Ante esta situación, ¿se necesita una nueva medida aislada recién a fin de mes y enmarcada en banderas religiosas, o un verdadero plan de lucha con paro y movilización que enfrente a Javier Milei, Manuel Adorni y Luis Caputo? Nosotros creemos y alentamos lo segundo.
Porque frente a un ajuste que no da tregua, no alcanza con gestos aislados ni con movilizaciones testimoniales. Hace falta un plan de lucha sostenido, con paro activo y en las calles, que unifique las peleas y enfrente de verdad el programa de Javier Milei y sus aliados. La bronca está: el desafío es organizarla para derrotar el ajuste.
Esta situación reafirma nuevamente la necesidad de que el Frente de Izquierda convoque a un gran acto unitario, político y de lucha contra todo el plan de Milei, el 1° de Mayo en la Plaza Mayo.

