Desde el 30 de marzo la patronal del Hospital Italiano intenta consumar el despido de un referente histórico de los trabajadores con más de 20 años de antigüedad. Envalentonados por el clima de época pretenden debilitar a las y los trabajadores en el italiano para aplicar un ajuste más profundo. Los trabajadores son conscientes de esto. El jueves pasado se ha realizado un importante acto en la puerta de la institución con una amplia solidaridad. La pelea por la reincorporación recién empieza.
Por Gretel Cabrejas*
Hace tres lunes, cerca de la finalización de su jornada laboral, la dirección del hospital italiano le notifica a César su despido sin causa. No lo hace como a cualquier trabajador, sino que traen un escribano para certificar la comunicación, lo que ya muestra un claro trato discriminatorio y de persecución.
Al no tener ninguna posibilidad de inventar una causa creíble la dirección del hospital tuvo que desenmascararse: el despido lo hace porque César ha reclamado siempre y jamás se vendió por más que intentaron comprarlo (cómo están acostumbrados a hacer con todo).
No se bancaron que César no se haya callado durante la pandemia cuando no estaban dando los elementos de protección personal poniendo en riesgo al personal y el haber iniciado un amparo que fue un precedente importantísimo para todos los trabajadores de la salud de la argentina que obtuvo sentencia firme a favor de César, los reclamos públicos por el empeoramiento del comedor, las asambleas masivas y las movilizaciones alrededor del hospital por salario y mejores condiciones laborales.

Justamente por este historial del momento del despido hacia acá se ha realizado una importantísima recolección de firmas en apoyo que muestran una mayoría en contra de este despido, injusto, arbitrario y persecutorio. También la solidaridad se muestra en cada actividad que se hizo, en las recorridas por sectores en donde los trabajadores con mucha preocupación no solo les parece injusto el despido, sino que ven que detrás del mismo se esconde el objetivo de la patronal de avanzar con más represión al interior de la institución para llevar adelante un mayor ajuste salarial y el empeoramiento de las condiciones laborales.
El italiano es una de las empresas de salud más importantes de la Argentina. Tiene una facturación promedio de unos 270 mil millones de pesos mensuales. Provenientes de su propia prepaga (plan de salud), de las prestaciones a otras prepagas u obras sociales y de los ingresos por atención privada sin cobertura. Esto es sin contar los negocios periféricos que tiene la institución como pueden ser los convenios especiales que tiene con laboratorios para protocolos de investigación, la venta de medicación en sus farmacias y el instituto universitario, entre otros.
Es decir, cuando hablamos de que es una empresa decimos esto. Más allá que los dueños y directivos del hospital se cubren bajo el eufemismo de que es una sociedad de beneficencia. Una mentira palmaria, el hospital de la comunidad italiano ha quedado en un pasado remoto. Mantienen ese disfraz porque, por un lado, es una forma jurídica conveniente para evitarse impuestos. Por otro lado, porque es una forma ideológica de maquillar la explotación de sus trabajadores.

Milei, la reforma laboral y los empresarios subidos al caballo
En un clima de época instalado por el gobierno de Milei es el contexto de este despido. La campaña del gobierno contra la protesta social, los decretos, el aumento de la represión, el impulso de legislaciones regresivas con el sumun de la reforma laboral -que pasó a fuerza de compra de votos- le da vía libre a los empresarios para actuar impunemente contra la clase trabajadora.
Cómo habíamos anticipado, después de votada la nefasta reforma laboral la pelea por su implementación iba a empezar a darse en cada lugar de trabajo. Las patronales con la legislación favorable a sus intereses de aumentar la explotación para obtener mayores ganancias iba a empujarlos rápidamente a implementar los mismos.
La junta y la dirección médica y de gestión del hospital que razonan como cualquier directorio de una sociedad anónima de fondo necesita “despejar todos los obstáculos” que tengan que ver con trabajadores que no se callan, no se venden, denuncian y no solo reclaman derechos laborales, sino que también cuestionan de conjunto la lógica empresarial aplicada al sistema de salud. Esto es en realidad lo que buscan desde hace tiempo y que ahora vieron una ventana de oportunidad única para debilitar y condicionar a los trabajadores con este brutal despido. Y es por ello mismo, que el despido lo hacen abruptamente y sin ningún argumento.

No es con César, es contra todos los trabajadores del Italiano
Decir que César daña la credibilidad del hospital, que afecta su “marca” y prestigio, y que pone en duda su carácter de “comunidad comprometida” —donde todos supuestamente llevamos la camiseta del Italiano, sin importar si somos miembros de la junta, directivos con ingresos multimillonarios, gerentes con sueldos exorbitantes o trabajadores sobreexplotados— tiene como propósito avanzar sobre el conjunto de los trabajadores.
Sin los laburantes del italiano la institución no funciona. Es muy claro quienes son los imprescindibles después de las cuatro de la tarde (o antes) cuando todos los capos están tranquilos en sus countries disfrutando de la usurpación del trabajo ajeno.
El despido implica una avanzada contra todos los trabajadores, sus derechos y condiciones laborales. El derecho a reclamar que es lo que está detrás de este despido es la condición básica como trabajadores de resistir la explotación y la sed de ganancia a costa de nuestra superexplotación.

Hacer una campaña en ATSA y más allá
Es muy importante la enorme solidaridad recibida entre las que se encuentran las declaraciones de la Federación Aceitera, de Sergio Palazzo Secretario General de la Bancaria, de la comisión ejecutiva de la UOMA seccional capital y suburbios, de la Comisión Ejecutiva de la CTA Bahía Blanca, Desde la UTEM CTA Unión de Trabajadores de la Educación de Misiones, la de la seccional, de la CTA A Regional Rosario, desde la Federación S.I.T.E.CH, desde la Comisión Directiva del CeDEMS, SiTEP, ADOSAC, la comisión interna de Felfort, Desde las Agrupaciones de Jubilados, de la comisión interna de molinos Río de la Plata, Desde la FENAT CTA, SUTEBA Marcos Paz, la Junta Interna de ATE – Hospital Durand, Secretarios Generales y delegados de SUTNA, ATEN capital, SIPRUS, CoAD unr, Sadop Rosario, UDOCBA Campana, UNPA UARG, SUTEBA Tigre, Frigorífico Rioplatense, CICOP HIGA Eva Perón, ATE Tigre, Cele Fierro, Myriam Bregman, Néstor Pitrola, Eduardo Belliboni, Nicolas Del Caño, Juan Carlos Giordano y la lista sigue.
También el agradecer la participación de el acto de ayer de la comisión interna de Craveri, la comisión interna de Felfort, la Asociación de profesionales y técnicos del Garrahan, AGD UBA, Ademys, ATE MECON, Junta interna de ATE Garrahan, Junta interna de INCAA, La minoría de FOETRA, APUBA, ALE, AGIHM, la Asamblea de almagro, Mary madre de Marcela Coronel, Vilma Ripoll, Alejandro Bodart, Guillermo Pacganini, Christian Castillo. Como así también agradecer el apoyo demostrada por los trabajadores que en condiciones muy complicadas por el apriete de la patronal y demás se sumaron a la acción valientemente y también a todos los que nos expresaron su simpatía y nos dicen que no debemos bajar los brazos frente a este atropello.
Ahora tenemos la tarea de seguir extendiendo esta campaña en más hospitales, clínicas y laboratorios de ATSA, como así también a otros gremios al mismo tiempo que seguimos desarrollando la campaña por la reincorporación de César al interior del hospital reforzando la disputa ideológica que está en curso.
*Delegada de la comisión interna del hospital italiano por la agrupación Bordó


