Por amor seguiremos. Cine punk y de contracultura

En el BAFICI se estrenó la película Por amor seguiremos dirigida por Nahuel Ugazio, una ficción/documental con un hilo unificador, aunque la historia que cuenta es la que vivieron muchos espacios culturales durante el gobierno actual de Milei, y una serie de entrevistas con miembros de la escena Hardcore Punk argentina actual.

El largometraje de 70 minutos gira en torno a Daniela, una sonidista de un centro cultural llamado “ El Cente”, que vive una situación de crisis económica y está al borde del cierre. Los claros y los oscuros de trabajar en un centro cultural under se reflejan a la perfección en los primeros momentos de la película.

¿Para qué y cómo creamos?

Mientras transcurre la historia de Daniela y el Cente, se intercalan entrevistas a miembros de la escena hardcore punk actual. Músiques, fanziners y fotografes van contando que los llevó a ser parte de esta escena.

Las entrevistas son un elemento que corta, pero también profundiza elementos de la propia historia ¿Por qué hacer recitales solidarios? ¿Por qué se crea arte? ¿Qué nos da la escena a quienes somos parte?

La película parece dar respuestas en las entrevistas y en las imágenes. Filmada con un estilo de cine guerrilla, registra momentos del cotidiano de la escena, el agite en el show, la previa en las veredas y las mesas llenas de fanzines, remeras y otros tipos de merch de las bandas. La escenografía con la que se construye “El cente” es en realidad el club La Cultura del Barrio, icono de la cultura antifa y parte fundamental de la escena que se retrata. Es más, para profundizar la relación entre el espacio y la obra, el director de la película da su taller de cine en ese lugar.

La cultura como resistencia

En un país polarizado, gobernado por la ultraderecha y con los sectores populares sin encontrar canal, por ahora, para descargar su bronca, el arte contracultural, que vive y refleja la realidad donde habita, es un primer canal de liberación del enojo a través de la creación. También es un espacio que genera comunidad entre quienes no les gusta lo establecido. Recitales que juntan donaciones para ollas populares, denuncias al gobierno, banderas de Palestina defendiendo al pueblo que sufre un genocidio son habituales.

La escena hardcore punk siempre fue vanguardia en estos sentidos, desde los recitales de Fun People, que fueron espacios amigables para las diversidades, hablando de aborto cuando era un tema que todavía no estaba en agenda o la lucha contra la impunidad de los genocidas.

La necesidad de expresarse encuentra un impulso en el “hazlo tu mismo” o DIY (por sus iniciales en inglés) que promueve actuar, a crear tus sueños en base a tus capacidades e ir desarrollandote en el camino. A la vez, como todos están siguiendo pasos parecidos, la solidaridad y la camaradería se afianzan al impulsar el apoyo mutuo.

El cine también puede ser hardcore punk

Las artes dialogan porque nacen en los mismos contextos económicos, con las mismas posibilidades y restricciones. Unos agarran un instrumento musical, otros una PC para escribir y algunos una cámara. Por eso, en contextos como el actual donde el gritar se hace necesidad, las distintas artes buscan su forma de expresar lo que sienten de confrontar la violencia cotidiana con su propia violencia.

El arte no es neutral, es un campo de disputa de sentidos, ya que el arte pensado como mercancía funciona siempre con las lógicas del capitalismo. Cuando la clase trabajadora y los sectores populares la toman en sus manos, producto de la diferencia de capacidad técnica, generan tácticas distintas para llevar adelante una obra y el resultado indefectiblemente se ve afectado por la forma en que se produce y se piensa.

Nunca me identifique con la ideología del no future” dicen en una de las entrevistas. Hoy más que nunca tenemos que soñar, pero con la convicción de hacer realidad aquello que soñamos un mundo mejor para todos y todas.

Por eso, es tan elocuente el fragmento de la canción Spirito del 77 de Fun People con el que se cierra la pelicula y con el que cerramos esta nota: “Ignoramos la vida, ignoramos la muerte, lo que podemos ser  y lograr hacer. Divagamos entre sueños, frustraciones, algunos cayendo con las armas que nos impone el sistema, festejamos la gran danza de los perdedores dia tras dia, ignorando conscientemente nuestra vida y muerte, ignorando lo maravillosa que es la vida. Me rehúso a pensar que los prejuicios, las divisiones, el odio y la violencia acapararon nuestros corazones destruyendo nuestra rebeldía, nuestra actitud, nuestra amistad, nuestro sueño, nuestro amor real. Me niego a pensar que hemos sido derrotados, que las vidas secuestradas, torturadas y asesinadas por los estados terroristas de este vapuleado planeta tierra fueron en vano, la libertad que hoy gozamos no surgió de la nada, por favor no la pisotees, pese a que muchos amigos compañeros ya no están, sigo de pie, seguimos de pie, seguiremos por siempre de pie, por amor seguiremos”.

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