Carlos Pirovano, el presidente del INCAA, festejó el ajuste en el sector audiovisual en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados de la Nación. 8 edificios cerrados 550 trabajadores menos, vanagloriándose del ataque reivindicó la eliminación de los fondos de fomento, la conversión del Instituto en un prestamista del gobierno y quiso festejar los despidos en una frase “ATE nos dijo no sobra nadie y al final sobraron un montón”, pero solo obtuvo abucheos y aplausos para la Junta Interna de ATE en el INCAA.
Pirovano y sus dichos nefastos
La comisión estuvo cruzada por un presidente odiador de la cultura y su promoción y fomento. Volvió a repetir datos falsos y a denostar a los realizadores con la gastada frase “a las películas argentinas no las ve nadie”. Y no asume la responsabilidad que tiene en el incumplimiento de la cuota de pantalla.
En otra de sus intervenciones, hizo una defensa de la competitividad capitalista contra las leyes que protegen a las infancias de la explotación laboral, y que son una una traba para la producción. Puso de ejemplo, un productor que hizo su película en Uruguay porque allí se permite que los menores de edad trabajen 6 horas y no 4 horas como sucede en nuestro país. Este dato es importante marcar es a partir de los 15 años en la normativa de Uruguay.
Como si fuera poco, el funcionario que nada sabe de cine reivindicó que el Estado de Israel se construyó en “un desierto”, negando la existencia de Palestina y un pueblo de miles de años. A la vez, que al tratar de reivindicar el esfuerzo individual desconoce el apoyo económico constante del imperialismo para construir ese enclave colonial en medio oriente.
Los datos son lapidarios
A lo largo de las intervenciones, representantes del sector pusieron sobre la mesa la verdadera crisis que atraviesa el cine nacional y el funcionamiento del INCAA.
Ingrid Urrutia, secretaria general de ATE en el INCAA, explicó que el despido y vaciamiento del Instituto, no es solo un ataque a las más de 500 familias que fueron despedidas, pasadas a disponibilidad o forzadas a firmar un retiro voluntario; el vaciamiento también implica un ataque al acceso a través de los programas, a la exhibición a través de las pantallas y a la preservación del patrimonio.
Laura Fortini, Secretaria Adjunta SICA APMA y parte Consejo asesor INCAA, explicó que en 2023 se produjeron 148 largometrajes, que generaron 4635 puestos de trabajo. Y este año lleva 7 películas que generaron 793, además se calcula que lo máximo de producción a lo que se puede aspirar para este año son 15 producciones.
Mientras se frena la inversión en el sector, el INCAA invierte en bonos y plazos fijos en un monto mayor a 37 mil millones de pesos. Una bicicleta financiera completamente ilegítima, aspecto fuertemente denunciado por varios voceros del sector.
El cine documental, blanco de este culturicidio
Andrea Testa, en representación de la mesa documental explicó que el cine documental es el sector que más federaliza la producción y sin embargo durante la gestión de Pirovano se otorgaron sólo dos concursos con un valor igual al 12% del costo de producción establecido por el INCAA. Se congelaron los fondos para el cine documental y desapareció la vía digital. Mientras cercena la distribución de las películas permitiendo una sola función en el Gaumont y se desconoce el valor social, educativo y comunitario del documental.
Un cine que nos ve, nos piensa e invita al debate es algo que no le gusta a este gobierno por eso también borra el nombre Raymundo Gleyzer de un laboratorio de cine documental.
El ataque a la ENERC
El presidente del INCAA quiso destacar la línea de producciones de ópera prima, si bien no es la tarea del instituto impulsar exclusivamente óperas primas, pero eso choca de frente con la política de ajuste en la Escuela de Experimentación y Realización Audiovisual (ENERC). Como expresó Leia Gonzalez Sieira, docente de la escuela, los profesores perdieron un 41,6% de su salario real y obligó a los formadores a realizar un paro durante 30 días.
Todo esto en el marco de que los fondos del INCAA crecieron un 68% del 2024 al 2025 y la ejecución pasó del 73% al 42% según denunció Alejandra Flechner como representante del SAGAI en la comisión.
Un desafío: trasladar la contundencia de los argumentos a la acción
La defensa de los derechos culturales conquistados necesita del fortalecimiento de una política de unidad en la diversidad y para la acción. Responder política e ideológicamente al negacionismo cultural y simbólico del gobierno nacional es lo primero. A su vez, ya hay un recorrido de más de 30 meses donde el relato en el que se apoyó el proyecto de Milei para avanzar con su motosierra no está en su mejor momento y pierde apoyo social. En este momento se vuelve clave retomar la iniciativa, la convocatoria y un llamado a pensar y construir ese proyecto de país donde la cultura y el cine no sean una mercancía sino un derecho. Este desafío aparece en un contexto donde la izquierda anticapitalista es mirada con simpatía por millones, las y los trabajadores y sectores populares tenemos el desafío que vernos y construir ese gobierno donde el rol de la cultura sea para la liberación plena de la humanidad sin condicionantes, con democracia y participación social de las y los interesados. En pos de esta tarea invitamos a trabajar colectivamente desde el MST en el Frente de Izquierda Unidad y todas nuestras agrupaciones de activistas y trabajadores.

