El gobierno sufrió un nuevo golpe político en la Cámara de Diputados. En un intento desesperado por evitar la foto de una derrota inminente, el oficialismo terminó acompañando con su voto los pedidos de emplazamiento impulsados por la oposición. De esta manera, el recinto obligó a las comisiones a fijar un cronograma para tratar dos problemáticas sociales que la Casa Rosada busca ocultar de la realidad cotidiana. El de la morosidad familiar y la prórroga de la Emergencia en Discapacidad.
Una votación exprés
El debate en el recinto duró menos de una hora y dejó al descubierto la fragilidad libertaria. Como se esperaba, primero se rechazó el tratamiento sobre tablas de los proyectos (dejando claro que al oficialismo no le importa golpear a los sectores más vulnerables con tal de sostener el cuento del superávit), pero inmediatamente se pasó a votar las mociones de emplazamiento para forzar el debate en comisiones. Para maquillar su retroceso y no quedar en minoría, La Libertad Avanza y sus aliados terminaron levantando la mano a favor.
Los resultados marcaron la cancha y dejaron los siguientes cronogramas definidos:
- Emergencia en Discapacidad: El emplazamiento se aprobó por unanimidad (249 votos positivos). El proyecto que busca extender la emergencia se discutirá obligatoriamente en las comisiones de Discapacidad y Presupuesto los miércoles 16 y 23 de septiembre.
- Morosidad familiar: Se aprobó con 249 votos a favor y un único rechazo solitario por parte de José Luis Garrido, diputado santacruceño cercano al gobernador Claudio Vidal. Las comisiones respectivas debatirán los más de 50 proyectos sobre el endeudamiento los martes 15, 22 y 29 de septiembre.
La rosca, los límites y el fantasma del presupuesto
Este desenlace refleja lo complicado políticamente que se encuentra el gobierno. Frente a una crisis económica inocultable que golpea a las mayorías, el intento de tapar el sol con las manos termina cediendo posiciones en el Congreso. Sin embargo, el avance del emplazamiento entra ahora en el pantanoso terreno de las comisiones.
Ahí es donde el oficialismo pondrá en marcha su maquinaria de dilación. La intención del gobierno es licuar el contenido de los proyectos, exigiendo que las medidas de alivio no tengan costo fiscal para esquivar un futuro veto presidencial. Además, la jugada libertaria apunta a intentar pegar estas discusiones al debate de la Ley de Presupuesto 2027, utilizándolas para negociar partidas y comprar voluntades con los gobernadores. Todo un juego de roscas y tranzas diseñado para ahogar soluciones reales.
Contra la usura, la salida es a las calles
La crisis crediticia que empuja a casi 6 millones de argentinos no se va a solucionar con políticas que sirvan como parches para esconder esta situación. Es fundamental implementar un plan de salvataje real para las familias trabajadoras que han caído en la trampa de la usura, frenando los cobros compulsivos y limitando las tasas abusivas que imponen tanto los bancos como las billeteras virtuales.
Queda absolutamente claro que estas medidas de fondo no caerán del cielo ni serán el resultado de la especulación parlamentaria. Si verdaderamente se quiere avanzar con estas conquistas, es fundamental potenciar la movilización. Por eso, este 19 de septiembre es necesario reventar la Plaza de Mayo y todas las plazas del país en la Marcha de la Bronca. Es la calle una de las herramientas en donde se le pondrá un freno a la usura, se derrotará el ajuste y se quebrará el plan de miseria planificada del gobierno.

