La Casa Blanca contactó directamente a FIFA para solicitar que Gianni Infantino revisará la expulsión de Folarin Balogun, que recibió la roja directa ante Bosnia en el partido de dieciseisavos de final tras pisar el tobillo derecho del defensor Tarik Muharemovic cuando pugnaban por un balón. El VAR confirmó la expulsión, quedó suspendido para los octavos de final contra Bélgica y todo parecía definido. El reglamento no contemplaba una apelación. Sin embargo, Donald Trump se metió y tras conocerse la noticia de la revocatoria de la sanción, celebró en Truth Social. Un papelón mundial.
FIFA anunció la suspensión provisional de la sanción aplicando el Artículo 27 de su Código Disciplinario. Aseguró que la decisión fue tomada exclusivamente por un comité disciplinario independiente y reiteró que el Artículo 27 le otorga plena autoridad para suspender provisionalmente una sanción mientras se resuelve el expediente, negando cualquier influencia externa. Por esta decisión el máximo goleador de EEUU en el Mundial, con 4 tantos en apenas 3 partidos, estará disponible para disputar el encuentro más importante de Estados Unidos en una Copa del Mundo.
Trump presidente de la hipocresía
Una hipocresía más por parte del Presidente de los EE.UU. Folarin Balogun, jugador de la selección de fútbol de Estados Unidos, nació en Brooklyn, Nueva York. Sus son nigerianos sin documentos. Se crió en Inglaterra y allí se formó deportivamente, juego en el Arsenal y en Middlesbrough antes de llevar su fútbol a Francia. Allí estuvo un año en el Stade de Reims y juega hace 3 en el Mónaco donde es una de las figuras. Es el goleador del equipo nortemaericano.
Las ironías de la vida: un racista como Trump, que abiertamente ha despreciado a la gente africana, presionando para que un muchacho de origen africano salve a su país en el torneo deportivo más visto del mundo. Hasta hace unos días, estaba intentando aprobar una ley que le negaba la nacionalidad estadounidense a los hijos de inmigrantes sin documentos nacidos en Estados Unidos. Lo dicho, ironías de la vida.
Mauricio Pochettino, técnico de EE.UU., habló en conferencia sobre el tema diciendo: “No me sorprende toda la crítica que ha surgido tras la decisión de la FIFA de revocar la tarjeta roja de Balogun a nuestro favor. Sabía que muchos afirmarían que el Presidente de los Estados Unidos Donald Trump y el Presidente de la FIFA Gianni Infantino intervinieron debido a su estrecha relación, pero les prometo que no lo hicieron. Inmediatamente después del partido, presentamos un recurso porque no podíamos quedarnos callados y permitir que nos robaran”. Esto quedó desmentido ya que el propio Trump aseguró que se comunicaron con FIFA.
Los cuestionamiento a la decisión de FIFA
Los primeros en salir a pedir explicaciones fueron los belgas. La Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) sacó un primer comunicado donde decía estar sorprendida por la revocatoria de la sanción y donde explican que “el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA establece claramente que una tarjeta roja (expulsión) conlleva automáticamente la suspensión del equipo para el siguiente partido, como ha ocurrido con todas las tarjetas rojas mostradas durante esta Copa Mundial de la FIFA”.
A horas del partido entre EE.UU. y Bélgica, la RFBF sacó otro comunicado donde expone que a su criterio hubo una serie de acciones sospechosas de la FIFA en el caso Balogun, y que se le privó el derecho a apelación. La Federación ha decidido impugnar la presencia de Balogun en caso de jugar. Expresa: “Para que quede claro, hasta el momento, la RBFA sigue sin recibir ninguna decisión ni explicación de la FIFA al respecto. Por lo tanto, no le queda otra alternativa que impugnar la elegibilidad del jugador para el próximo partido”.
A los reclamos de Bélgica se le sumaron los de Bosnia, quienes repudian esta situación y aclaran “Si la FIFA quiere mantenerse consistente con sus estatutos, la suspensión de la Federación de Estados Unidos y su equipo del Mundial por interferencia política es lo que sigue”.
Por su parte, la UEFA calificó este lunes como “inaudita, incomprensible e injustificable” la decisión de la FIFA de suspender, en pleno Mundial de fútbol, la sanción por tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun y aseguró que la integridad y la credibilidad de una competición se pone en juego cuando no se cumplen las reglas.
El que también opinó fue el expresidente de la FIFA , Joseph Blatter. Defendió que “las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas”, sino “por reglas, evidencia y organismos independientes”. Blatter dijo además que “si un presidente de Estados Unidos interviene con el presidente de la FIFA, la pregunta es inevitable: ¿Quo vadis, FIFA? El fútbol nunca debe convertirse en un patio de recreo para el poder político”.
Tras toda esta polémica se espera un partido caliente en el Lumed Field de Seattle esta noche a las 21 h para definir quien pasa a los cuartos de final.

