El gobierno logró salvar provisoriamente a su Jefe de Gabinete gracias a la inestimable complicidad de la oposición dialoguista. Manuel Adorni zafó de rendir cuentas en la Cámara de Diputados mediante un blindaje político totalmente escandaloso, pero que no sorprende. La sesión impulsada para votar su interpelación y una posterior moción de censura fracasó al reunir solamente 117 legisladores presentes. Faltaron apenas 12 bancas para alcanzar el quórum necesario y abrir el debate formal.
Este rescate fue garantizado por las ausencias premeditadas del PRO, la UCR y el bloque del MID. A este operativo de impunidad se sumaron activamente los diputados que responden de manera directa a varios gobernadores provinciales. Es para destacar destacar la abierta complicidad de los mandatarios provinciales pertenecientes al PJ. Dirigentes peronistas clave como Martín Llaryora, Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo le dieron una mano enorme al gobierno libertario ordenando vaciar el recinto. A esta maniobra de encubrimiento también se acoplaron de inmediato otros jefes territoriales de distinto color político. Figuras de peso como Maximiliano Pullaro, Rolando Figueroa y Rogelio Frigerio aportaron sus propias ausencias legislativas para terminar de garantizar la protección del funcionario.
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La gestión libertaria intenta ahora fingir una absoluta normalidad frente a este papelón insostenible. El oficialismo busca recuperar velozmente el control de la agenda legislativa imponiendo sus propios temas económicos. La Cámara Baja pretende sesionar nuevamente para aprobar la creación del Súper RIGI y habilitar un pago millonario a los holdouts internacionales. El gobierno avanza con la entrega sistemática de los recursos nacionales a los grandes capitales mientras esconde a sus propios funcionarios corruptos bajo la alfombra.
Paralelamente, toda la tensión se traslada de forma inminente hacia la Cámara Alta. Mañana jueves 25 el Senado activará el mismo dispositivo para tratar el pedido de interpelación y la correspondiente moción de censura contra el ministro coordinador.
La rosca parlamentaria al servicio de la impunidad
El éxito temporal de este blindaje responde a una maniobra orquestada directamente por Martín Menem. El presidente de la Cámara Baja ejecutó un burdo movimiento burocrático para desactivar la ofensiva opositora con la complicidad de sus aliados. Su táctica consistió en convocar de urgencia a la Comisión de Asuntos Constitucionales para debatir los proyectos contra el ministro a fin de mes. Esta simple jugada de escritorio sirvió como la excusa perfecta para que los bloques colaboracionistas justificaran públicamente su ausencia en el recinto. La sesión original opositora buscaba precisamente emplazar a esa comisión para destrabar los expedientes dormidos contra el funcionario. Al llamar a una simple reunión informativa, Menem le regaló a la oposición dialoguista la coartada ideal para no mancharse las manos frente a la opinión pública.
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No hay que perder de vista el verdadero fondo de esta cuestión política. Los vericuetos del reglamento legislativo son apenas el ropaje institucional que utiliza la burguesía para proteger a sus propios alfiles. La maniobra en las comisiones no representa la causa central de la caída de la sesión. La verdadera razón radica en la clara voluntad política de La Libertad Avanza, el macrismo, el radicalismo y de los gobernadores de sostener a un corrupto en las más altas esferas del poder. Estos sectores evalúan constantemente el costo de mantener la figura de Adorni. Todavía no se precipitan a soltarle la mano por temor a desestabilizar todo el andamiaje del gobierno derechista. Prefieren resguardar el plan de ajuste brutal contra el pueblo trabajador antes que castigar el saqueo que viene ejecutando Milei.
Crisis de palacio y una farsa insostenible
El salvataje en Diputados representa apenas un alivio sumamente pasajero para el cuestionado dirigente. El funcionario deberá enfrentar mañana el mismo escenario adverso en las bancas del Senado. El oficialismo lleva una semana entera diseñando trampas legales para empantanar esa votación ineludible. Los legisladores libertarios se abrazan desesperadamente a cualquier resquicio reglamentario para salvar a su dirigente. Ahora centran toda la discusión en una interpretación totalmente amañada del artículo 101 de la Constitución Nacional. Este apartado regula el mecanismo exacto para hacer efectiva la moción de censura. La derecha en el poder demuestra diariamente que las leyes son completamente moldeables cuando se trata de garantizar su propia impunidad.
En medio de esta tormenta política aparece el rol de Patricia Bullrich. La experimentada senadora viene realizando constantes desplantes públicos hacia la figura del presidente y de Karina Milei. Sorprendentemente fue ella la encargada operativa de embarrar la cancha en la Cámara Alta para frenar la destitución. La titular del bloque libertario exige ahora que el pedido de interpelación sea aprobado inexcusablemente por los dos tercios de la cámara. Esa exigencia numérica resulta casi imposible de lograr para una oposición sumamente fragmentada. Esta actitud errática expone las profundas grietas internas del oficialismo. El presidente y su hermana se aferran a cuestiones técnicas mínimas para mantener en su cargo a un individuo que se burló sistemáticamente del hambre de los trabajadores.

Por otro lado, las maniobras de Bullrich reflejan el gravísimo nivel de crisis que paraliza al gobierno puertas adentro. Las tensiones generadas por este caso de corrupción estructural siguen desangrando a la gestión diaria. En paralelo a la sesión fracasada en Diputados, el Jefe de Gabinete convocó a los senadores libertarios a su despacho en la histórica Casa Rosada. El objetivo central era ensayar justificaciones infantiles sobre su escandalosa evolución patrimonial y mendigar una fotografía de respaldo político. Bullrich fue la primera figura de peso en ausentarse de ese tenso encuentro. Varios legisladores comparten ese enorme descontento y se niegan rotundamente a regalar su imagen junto a un ministro al borde del procesamiento penal.
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El presidente y la secretaria general redoblan la apuesta de manera verdaderamente temeraria frente al abismo. Javier y Karina decidieron avanzar a paso firme para que Adorni se presente el próximo 2 de julio en el Senado para brindar su informe de gestión. Esta intransigente directiva tensa aún más la dañada relación con Bullrich. La legisladora exigió evitar esa exposición pública debido a que los propios aliados interpretan la visita como una provocación. El núcleo duro del Ejecutivo juega todas sus fichas para evitar una humillante derrota legislativa. En la práctica le recortan todo el poder real al funcionario corrupto. Esto quedó en absoluta evidencia al arrebatarle abruptamente el control de la vocería presidencial. Lo defienden hacia afuera exclusivamente por instinto de supervivencia política.
El escenario general describe a la perfección a un gobierno acorralado por sus propias miserias. La cúpula libertaria intentará fingir demencia frente a este altísimo nivel de putrefacción interna para poder imponer sus grandes negociados. El impulso ferviente del Súper RIGI y el pago a los fondos buitres exponen la verdadera matriz extractivista de esta administración. Las políticas impulsadas desde el Congreso garantizan ganancias extraordinarias para los monopolios extranjeros y los especuladores financieros. Al mismo tiempo hunden a las mayorías populares en la miseria planificada y protegen a quienes saquean los recursos del Estado con total impunidad.

