El discurso de mano dura contra la corrupción se desintegró frene a la realidad. José Luis Espert, el exdiputado libertario que hizo carrera política amenazando con “cárcel o bala“, se le acaba de dar vuelta su discursito. La Justicia lo procesó por lavado de dinero. La investigación confirmó lo que hasta hace poco desde La Libertad Avanza intentaban tapar, que Espert recibió cientos de miles de dólares de una estructura empresarial ligada a Fred Machado, un narco y estafador que hoy se encuentra condenado y preso en Estados Unidos.
El fallo del juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, fue contundente. El magistrado procesó a Espert como presunto autor del delito de lavado de activos sin prisión preventiva, pero le trabó un embargo bestial de 1.000 millones de pesos y le prohibió salir del país sin autorización.
Qué significa el procesamiento y quiénes cayeron con el “Profe“
Un procesamiento judicial no es todavía una condena firme que lo mande directamente a la cárcel, pero sí es una confirmación gravísima por parte del juez. Significa que, tras evaluar las pruebas aportadas por la fiscalía, la Justicia considera que hay elementos y evidencias más que suficientes para sospechar firmemente que Espert cometió el delito del que se lo acusa y, por ende, la causa debe avanzar hacia un juicio.
En este caso, la telaraña de complicidades no involucra solo al dirigente que el presidente Javier Milei llamaba cariñosamente como “El Profe“. El juez Mirabelli también procesó como “partícipe necesario” a su contador, Mariano Alejandro Cosentino, embargándolo por 700 millones de pesos. Para la Justicia, el contador fue la pieza clave que prestó el asesoramiento necesario para disimular el origen turbio de los dólares.
Además, el fallo alcanzó a Varianza SA, una sociedad comercial constituida semanas antes de la transferencia y presidida por el propio Espert y su esposa, la cual fue embargada por 500 millones de pesos, ya que se sospecha que fue utilizada como un sello de goma para generar ingresos ficticios y limpiar la plata sucia.
Los negocios turbios con el narco Machado
La historia central de este procesamiento gira en torno a un depósito de 200.000 dólares que Espert recibió el 5 de junio de 2020 en una cuenta personal del banco Morgan Stanley, en Estados Unidos.
Los investigadores rastrearon que el dinero provino de Wright Brothers Aircraft Title Inc., una de las tantas empresas vinculadas a Federico “Fred” Machado. Este personaje fue extraditado desde Argentina hacia Estados Unidos, donde confesó y fue condenado por integrar una red dedicada al fraude y al lavado de dinero, en el marco de operaciones directamente ligadas al narcotráfico.
Ante este escándalo (que lo obligó a renunciar a su candidatura el año pasado tras la denuncia), Espert intentó salvarse argumentando que ese dinero era el pago por un supuesto contrato de asesoramiento para una minera guatemalteca llamada Minas del Pueblo, propiedad de Machado. Sin embargo, la fiscalía a cargo de Fernando Domínguez demostró que ese contrato era una farsa, una simulación total para justificar el ingreso de los dólares. Los investigadores probaron que Espert nunca viajó a Guatemala y que la supuesta minera ni siquiera tenía actividad real.
Pero la plata no se quedó quieta. Para que el circuito del lavado se cierre, había que gastarla. La Justicia determinó que el exdiputado del “cárcel o bala” integró esos fondos sucios a la economía legal comprándose vehículos de lujo (un BMW y una camioneta Lexus de 130.000 dólares) y metiendo plata en un fideicomiso en el exclusivo barrio de Costa Esmeralda.
La doble moral libertaria
Este procesamiento es otro suceso más que destroza por completo el relato de La Libertad Avanza. El mismo gobierno y el mismo partido que exigen esfuerzo y ajustan brutalmente a los trabajadores, jubilados y sectores populares con la excusa de la austeridad, hoy tienen a uno de sus principales ex alfiles procesado por usar plata del narcotráfico para comprarse autos de alta gama.
Durante años, Espert mintió diciendo que a Machado solo se lo había cruzado una vez en un vuelo privado cuando presentó su libro “La Sociedad Cómplice“. Hoy, los documentos y los extractos bancarios demuestran que el vínculo era una relación financiera aceitada con una organización criminal.
Frente a esto se anula, otra vez, la idea de que la fuerza oficialista era la que venía a “terminar con los privilegios de la casta“. El espacio de Milei demuestra estar completamente podrido desde adentro. Cobijan las peores mañas de la política tradicional y los negocios más oscuros, mientras intentan dar cátedra de moralidad y amenazan con reprimir la protesta social. La causa de Espert es la radiografía de un proyecto político diseñado para defender a los ricos, a los especuladores y, como queda claro ahora, a los que hacen caja con el lavado.

