Entrevista a Juan José Villa del MST Bolivia*
LIS: ¿Cuáles son las causas y reivindicaciones del alzamiento del pueblo y el proletariado boliviano contra el gobierno de Rodrigo Paz?
JJV: Las causas tienen fundamento en una profunda crisis económica agravada por la conducción de un gobierno lacayo del imperialismo de EE.UU. Con una inflación que el oficialismo establece en 20% pero, en la vida cotidiana, donde se necesita acceder a una canasta familiar básica, se traduce en un desborde de precios que supera el 100%. El kilo promedio de carne de res que antes oscilaba entre Bs.41 a Bs.45, ahora oscila entre Bs.85 y Bs.95; el litro de aceite refinado que oscilaba entre Bs.11 a Bs.13, hoy alcanza los Bs.21 y Bs.26. El transporte público, los servicios, toda la vida se ha encarecido de forma exorbitante. Si antes el salario no alcanzaba para llegar a fin de mes, hoy la situación empeoró.
Las causas políticas se encuentran en que el gobierno es súbdito de Donald Trump, ha sometido al país a los designios del FMI y Banco Mundial, representando los intereses de la oligarquía nacional entreguista. Asumió el gobierno con promesas populistas, de otorgar bonos, preservar las conquistas sociales, mantener las subvenciones alimentarias y energéticas, pero una vez posesionado, aplicó el ajuste neoliberal, descargó la crisis sobre las espaldas de obreros, sectores populares y campesinos, mientras que benefició a los más poderosos eliminando el impuesto a las grandes fortunas e impuso en navidad el Decreto Supremo 5503, más de 120 artículos que permitían la fácil entrega de recursos naturales a las transnacionales, así como el incremento de precios del combustible anulando la subvención a los hidrocarburos, entre otras medidas pro imperialistas.
La respuesta combativa de las masas no se hizo esperar. La Federación de Mineros y la Central Obrera Boliviana habían desarrollado sus históricos congresos cambiando a la dirección traidora de la era del MAS, y reemplazaron las tesis conciliadoras por las de independencia de clase: No apoyar a ningún gobierno burgués, acompañado de un pliego de lucha que denotaba la apertura de un nuevo proceso revolucionario.
En diciembre de 2025, por presión de las bases y a la cabeza del proletariado minero, la asamblea de la COB votó por unanimidad la Huelga General Indefinida por la abrogación del DS. 5503. La lucha culminó en enero de 2026 con una poderosa victoria. Se produjo la alianza obrera, campesina y popular. Se derrotó el decreto del gobierno pro imperialista. La COB dejó de ser un simple sindicato y pasó a convertirse en un órgano de poder dual. Las masas consideraron que se podía ir más allá; que las fuerzas no solo alcanzaban para abrogar un decreto, sino que se podía sacar por la vía revolucionaria al gobierno entero.
Sin embargo, la nueva dirección de la COB ordenó levantar los bloqueos. Esto generó malestar especialmente en las bases campesinas. La dirección de la COB otorgó oxígeno puro al gobierno. Es decir, Rodrigo Paz ya no se sostenía por sus propias fuerzas, sino por la asistencia de oxígeno de un organismo antagónico de clase, la COB.
Este oxígeno permitió a Paz recuperarse para un nuevo paquetazo de leyes. La eliminación de la subvención a los hidrocarburos se consolidó disparando el precio del transporte público. Quitó la subvención de la harina disparando el precio del pan, estableció leyes entreguistas emulando por partes al DS 5503 abrogado, como el de la electricidad, y una campaña de quiebra de empresas estatales para su respectiva privatización, entre otras, donde la gota que derramó el vaso fue la ley 1720 de conversión de tierras, donde la oligarquía ý los bancos podían apoderarse fácilmente de las tierras del pequeño campesino y territorios indígenas originarios. Conjuntamente a esto, mostró su rechazo total a los cabildos campesinos y al pliego petitorio de la COB que se basaba en demandas salariales, donde la punta de lanza fue el magisterio urbano y rural.
A partir del cabildo del 1 de mayo convocado por la COB, inicia el denominado “Paro General Indefinido y Movilizado” contra las leyes entreguistas y por el incremento salarial, entre otras demandas que rápidamente van a fusionarse en una sola reivindicación: la Renuncia de Paz. Las bases presionan a sus dirigentes a no venderse y obligaron a la dirección de la COB junto a las organizaciones campesinas y populares a firmar el “Pacto de No Traición”.
Paz ya no cuenta con el oxígeno vital, las bases rebasan a sus direcciones conciliadoras, el órgano de poder dual es reactivado desde abajo. El gobierno ve obligados a abrogar la ley 1720 y ofrecer bonos al magisterio en huelga, retrocedió y llamó al diálogo, para de inmediato aplicar una ofensiva policial militar dejando dos líderes indígenas muertos además de cientos de detenidos y heridos a su paso. Las bases obreras, campesinas y populares lejos de intimidarse, acrecentaron sus fuerzas y señalaron el camino: ¡No hay nada que dialogar! Paz debe caer.
El gobierno ha desatado una persecución a los principales dirigentes con órdenes de aprehensión inmediata que provienen del tribunal de justicia corrupto, ilegítimo y ampliamente rechazado por las mayorías oprimidas.
La lucha continúa, Paz y la oligarquía del oriente se apoyan ahora en sectores de clase media reaccionaria y fascista como la Unión Juvenil Cruceñista, que azuzan a declarar el Estado de Sitio. Sin embargo, son minoritarios y sus respuestas defensivas. El proceso revolucionario puede triunfar. ¡Por el poder de la COB, CSUTCB, Túpaj Katari, Fejuves y todas las instituciones obreras, campesinas y populares que hoy están unificadas en torno a la COB!
LIS: ¿Qué opinan de las direcciones de la COB y la CSUTCB? ¿Cuáles son los diferentes sectores sindicales y políticos ahí presentes?
JJV: La dirección de la COB surgió de un proceso de ruptura de cadenas con la dirección masista, arcista y evista, que por años desmovilizaron al movimiento obrero. Este proceso inició desde las bases del proletariado minero. No es la misma dirección que la anterior. De ahí que las masas los emplazan a ponerse a la cabeza de las luchas. Un proceso similar surgió en el movimiento campesino al interior de la Central Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y la Federación Túpaj Katari, buscando nuevos líderes e inaugurando una nueva etapa de luchas al sortear el obstáculo del MAS.
La influencia de las escuelas de cuadros del MAS, partido que gobernó por 20 años, aún sigue presente con apoyo del Partido Comunista y el indigenismo pequeñoburgués de García Linera, de ahí se explican las prácticas de conciliación con Paz que llevaron a levantar la huelga indefinida de enero.
Sin embargo, la revolución boliviana plantea objetivamente romper con estas prácticas, las bases empujaron a los dirigentes a firmar el Pacto de No Traición.
Es deber de las direcciones actuales llevar al doble poder al triunfo. Eso se traduce en el gobierno de la COB y organizaciones campesinas y populares en lucha. La alianza concreta que ha surgido a la cabeza de la COB debe gobernar. No hay cabida para la sucesión del vicepresidente Lara, o el parlamento y tribunal de justicia oligárquico cuando se trata de una revolución.
Argollo (COB), Paye (FSTMB), Salazar (Túpaj Katari), Severo (CSUTCB) y ejecutivos de Fejuves y sectores populares, están conminados a llevar a la clase trabajadora a la conquista del poder por la vía revolucionaria.
¿Sectores sindicales presentes?
CSUTCB y todas sus federaciones campesinas, Túpaj Katari y todos los Ponchos Rojos de las 20 provincias de La Paz, FEJUVES combativas de El Alto, federaciones de transportistas, libres, interprovinciales, y de las ciudades (van entrando en forma escalonada), Federaciones de Gremialistas y Artesanos; obreros fabriles a la cabeza de la CGTFB, entre otros, me voy a quedar corto con la respuesta. Todos estos sectores están afiliados a la Central Obrera Boliviana órgano de doble poder dirigido por los mineros asalariados y que junto a los campesinos lideran la huelga indefinida.
Respecto a la pregunta de sectores políticos, he señalado que está presente la influencia del MAS y del indigenismo pequeñoburgués del ala de García Linera que, aunque resquebrajada, no ha desaparecido, y es responsable de la educación política de la mayoría de dirigentes. Así también el Partido Comunista aliado del MAS en sus distintas facciones. Estos majearon las tesis derrotistas del movimiento obrero, recomendando líneas defensistas, conciliadoras con el gobierno y la burguesía. Les sorprendió el proceso revolucionario objetivo.
Dentro del proletariado minero y asambleas de la COB, la participación trotskista se dio solo con dos organizaciones, El Partido Obrero Revolucionario (POR) que plantea crear una Asamblea Popular como salida, y el nuestro, Movimiento Socialista de los trabajadores (MST) que planteamos luchar por que todo el poder pase a manos del órgano ya creado por las masas, la COB.
LIS: ¿Es cierto, como dice la prensa burguesa que detrás hay una especie de conspiración del MAS de Evo Morales?
JJV: La revolución boliviana surge desde las bases obreras, campesinas y populares, no desde Evo Morales. De hecho, la COB, la CSUTCB, la federación Tupaj Katari van a la lucha después de un proceso de ruptura con Evo y el MAS.
Evo tiene un nuevo partido llamado “Evo Pueblo” y quiere aprovechar el proceso para recomponerse ante la debacle del MAS. El ascenso revolucionario es propicio para construir alternativas de izquierda de clase trabajadora, pero también beneficia a los partidos reformistas que cabalgan sobre las protestas. El evismo entró tarde a las movilizaciones, después de ver la magnitud del Paro Indefinido. Se sumó a la petición de renuncia de Paz, con lo cual hacemos unidad de acción en las calles, pero plantea una salida política contraria a la revolución, promoviendo la sucesión burguesa y el desvío electoral de la lucha, una línea política que históricamente solo ha permitido apagar el fuego de la revolución y recomponer las fuerzas de la derecha y oligarquía.
LIS: ¿Cúal es el nivel de conciencia y organización del proletariado y las masas populares?
JJV: La respuesta a esta pregunta está contenida en las anteriores: en resumen, el proletariado ha avanzado en recuperar la COB para las luchas, esto ha permitido forjarla nuevamente como poder dual planteando que un gobierno de trabajadores es posible. Esto se ha desarrollado de manera objetiva, espontánea. Aún el factor subjetivo, es decir, la vanguardia obrera organizada en un partido revolucionario consciente y de influencia de masas, no está plenamente desarrollado. Pero las condiciones objetivas para hacer realidad el poder obrero están más que maduras, sentando las bases para resolver el problema de dirección revolucionaria siempre y cuando se construya esa alternativa sin negar el proceso objetivo e interviniendo en la lucha al interior del doble poder (COB).
En gran parte del campesinado está presente la línea política de sucesión constitucional del vicepresidente Lara ante la caída de Paz, con el objetivo de convocar a elecciones presidenciales. Aún pesa la conciliación de clases.
Pero en la mayoría de la base proletaria minera, la figura de Lara es rechazada junto a la de Evo Morales y el MAS. Cuestionan a sus direcciones la falta de claridad respecto al objetivo de lucha ante la posible caída de Paz. Aquí es donde la puerta está abierta para luchar por el gobierno de la COB. Con esa alternativa el campesinado más aguerrido puede luchar por el poder obrero y campesino, dejando atrás la sucesión de Lara. Aquí la importancia de luchar por asambleas democráticas para definir la alternativa del pueblo trabajador. Con estas líneas de acción activamos en el proletariado.
El negar el proceso insurreccional boliviano solo por el hecho de que no exista el “partido bolchevique de influencia de masas” es un error garrafal. Todo lo contrario, ese partido puede ser construido si los cuadros que intervienen en la lucha clarifican a voz en cuello y en escritos el potencial objetivo de las propias fuerzas de las masas, señalando que su unidad obrera, campesina y popular en torno a la COB ha creado un órgano de doble poder, que las direcciones no deben ser liberadas de su responsabilidad, que deben asumir la toma del poder para inaugurar la era del gobierno de clase trabajadora. Que ante la posible caída de Paz, no hay que entregar el poder a la burguesía y sus sirvientes, Lara y compañía. Sino asumir el gobierno obrero y campesino.
Negar la situación revolucionaria solo porque el partido de uno es chico, desemboca en ser autoproclamatorio, sectáreo hasta el tuétano; y oportunista hacia afuera, pues niega el potencial objetivo de las masas, rebaja la revolución a concepciones de revuelta o rebelión, invisibilizando el papel dirigencial del proletariado y el doble poder, beneficiando así a salidas políticas pequeñoburguesas electoralistas.
De esta manera, las internacionales revolucionarias también están embretadas por la revolución boliviana a hacer campaña por el poder obrero y campesino en concreto y no en abstracto. Que no se queden en el discurso o planteamientos abstractos de Asambleas del Pueblo u órganos con nombres bonitos creados nada más que en la cabeza de sus dirigentes, negando el órgano creado en concreto por las masas. ¡Todo el poder a la unidad concreta obrera, campesina y popular en Bolivia, ¡Todo el poder a la COB!
LIS: ¿Cúal la salida en esta coyuntura decisiva qué conduzca a un triunfo obrero y popular?
JJV: La salida política está en confiar en las propias fuerzas de la clase trabajadora, en la unidad obrera, campesina y popular lograda hasta ahora. Luchar firmemente por la toma del poder político de la COB – CSUTCB y organizaciones en lucha como resultado de la revolución que está en curso. La indecisión al respecto otorga la iniciativa a las salidas de la oligarquía, a sus trampas parlamentarias o electorales, a su recomposición y generación de dudas en la revolución por que ésta no tendría alternativa propia de forma consciente.
Paz, el imperialismo y la oligarquía pretenden imponer el desgaste, la desmoralización y con la clase media reaccionaria baraja el Estado de Sitio. Pero no están fuertes, han retrocedido al abrogar la ley 1720, ofrecer bonos al magisterio, su ofensiva policial militar no pudo contra El Alto y los bloqueos, los explotadores están a la defensiva, la iniciativa la tiene la lucha en las calles. Podemos vencerlos. ¡Ni un paso Atrás!
¡Abajo el gobierno neoliberal! ¡Todo el poder a la COB y organizaciones campesinas y populares en lucha!
*Dirigente del Movimiento Socialista de Trabajadores boliviano, lideró la construcción de la Juventud Socialista en la Universidad Mayor de San Andrés, impulsor de la alianza COB – ADEPCOCA – UMSA en 2017 – 2018 como organismos de lucha alternativos al gobierno del MAS. Autor del Aporte al XXXIII Congreso Minero de la FSTMB y las Tesis para el XVIII Congreso de la COB del MST, documentos de 2025, donde se prevé el ascenso revolucionario actual.

