Ayer contra la dictadura. Hoy contra Milei

El homenaje a 50 años de La Noche de los Lápices y la organización de la juventud contra el gobierno de Javier Milei

Por Mara Espinosa (presidenta CE UNPA-UARG) y Leandro Ortega (presidente CE CPES n°41)

Hay trazos que no se borran. A 50 años de La Noche de los Lápices, es esencial rememorar aquel 16 de septiembre de 1976. La memoria se nos presenta hoy: mientras el gobierno nacional pretende encarcelar a pibes de 14 años y avala la impunidad de los genocidas de la dictadura, la juventud se organiza para recuperar las calles y su propio futuro.

Durante años, los discursos intentaron caracterizar a los jóvenes secuestrados y desaparecidos de La Plata como víctimas cuyo único reclamo era el boleto estudiantil. Esa mirada nos parece problemática, porque busca despojarlos de su verdadera identidad, la de jóvenes militantes revolucionarios.

Este grupo militaba en agrupaciones como la UES, participaban en tareas comunitarias, apostaban a la unidad obrero-estudiantil y peleaban por la libertad de las y los presos políticos. Así, la dictadura cívico-militar no persiguió a jóvenes ingenuos, persiguió a una generación de pibes y pibas organizada que disputaba al poder y aspiraba a transformar la sociedad desde sus bases.

El paralelismo con el presente

Cincuenta años después, el sistema sigue descargando su violencia contra las juventudes. Hoy enfrentamos un mercado laboral donde la mayoría de los jóvenes están fuera del empleo formal. La precarización, el trabajo no registrado y la falta de proyectos empujan a miles a sobrevivir en la incertidumbre o a buscar salidas desesperadas, teniendo múltiples empleos que destruyen la salud mental de nuestrxs pibxs.

Y mientras nos ajustan brutalmente, el gobierno oficializó el nuevo Régimen Penal Juvenil para encarcelar a adolescentes desde los 14 años. ¿Qué está haciendo el Estado? Responde con mano dura, antes que garantizar derechos básicos como educación, salud y alimentación.

No es casualidad: la baja de la imputabilidad tiene raíz en la última dictadura cívico-militar, donde se fijó en los 16 años. Hoy un gobierno autoritario lo profundiza aún más. La maniobra es perversa porque los delitos cometidos por jóvenes de 14 años representan un porcentaje ínfimo dentro del mapa general del delito. Apuntar penalmente contra una mínima cantidad de pibes no busca solucionar ningún problema de seguridad, sino instalar para el común de la sociedad una justificación para el ataque sistemático a la juventud.

Frente a esto, la respuesta la tenemos que construir desde las aulas. Así como los pibes y pibas de La Noche de los Lápices levantaban sus banderas de CE, UES y otras organizaciones, sostenemos que los Centros de Estudiantes son una herramienta de organización para que las juventudes encontremos respuesta a problemáticas escolares que van mucho más allá de lo evidente y tienen una profundidad mayor de la que muchos se imaginan. El exigir que las escuelas tengan la calefacción necesaria, que los docentes tengan un sueldo que les permita vivir dignamente y que nuestros compañeros de 14 años no sean señalados como criminales o asesinos es propiamente un pensamiento que no se escapa de “solo un centro de estudiantes”.

Por eso, es hora que los estudiantes no busquemos más distracciones o nos movamos independientemente en algunas marchas: los estudiantes necesitamos construir una dirección política que demuestre que por lo que luchamos no es ninguna locura.

UNPA UARG: fuera el amigo de genocidas de nuestras aulas y pasillos

Y parece irónico que el gobierno que hoy criminaliza la pobreza juvenil, haya buscado impunemente conseguir la prisión domiciliaria a genocidas en el año 2024.

En ese contexto, una comisión de diputados y asesores realizó una visita al penal de Ezeiza para visitar a condenados por delitos de lesa humanidad como Alfredo Astiz, dejando al descubierto una vez más el negacionismo que milita el gobierno de Javier Milei.

Entre estos asesores se encontraba Marcos Williams, militante de La Libertad Avanza, ex consejero superior y docente de nuestra universidad, quien renunció a su cargo de representación tras las repercusiones por la foto del encuentro. Pero dos años después, sigue a cargo de su cátedra como si nada hubiese pasado.

Desde La Marea Estudiantil en la UNPA-UARG repudiamos enérgicamente que personas que visitan y reivindican a genocidas bajo la excusa de ayuda humanitaria pretendan estar al frente de un aula dando clases, porque entendemos que la universidad pública debe ser plural y democrática, no un refugio para los amigos de genocidas.

Organicemos el malestar con La zurda y copemos las calles en la Marcha de la Bronca

En marco del 16S, en la UNPA-UARG impulsamos la Semana de la Bronca con una extensa grilla de actividades que incluirá radio abierta conducida por pibxs de secus, charlas, conversatorios, cine-debate y asamblea organizativa. Sostenemos que la mejor manera de mantener presente la memoria de las y los estudiantes secuestrados y desaparecidos por la dictadura cívico-militar es organizarnos por un futuro mejor.

Es por esto que apostamos a la construcción de La Zurda como una corriente nacional para organizar la rebeldía juvenil y enfrentar a este sistema que no nos ofrece un presente ni un futuro. Pero no existe salida individual, la respuesta se construye en unidad y desde las bases.

Por todo esto, este 19 de septiembre, desde La Marea Estudiantil, La Marea Artes y Secus en La Zurda, llamamos a toda la juventud a sumarse masivamente a la Marcha de la Bronca en cada punto del país. Esta es la oportunidad concreta de transformar el hartazgo en fuerza organizada y apropiarnos de las calles, sabiendo que no tenemos nada que perder y mucho por lo que luchar.

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