El pasado 25 de agosto, a sus 80 años y tras una breve batalla contra el cáncer, falleció Dolly Parton, estrella de la música country en Estados Unidos y compositora de inumerables éxitos que han trascendido las barreras de los géneros musicales, como “Jolene” y “I Will Always Love You”, canción muy recordada por haber sido interpretada por Whitney Houston. Su legado, sin embargo, va mucho más allá de lo musical, siendo un verdadero ícono de la clase obrera estadounidense que desde su lugar de fama siempre apoyó a las comunidades más marginadas.
Por Carlos Barros
Dolly Rebecca Parton nació el 19 de enero de 1946 en una pequeña cabaña en los montes Apalaches de Tennessee. La cuarta de 12 hermanos, Parton creció en el seno de una familia de clase baja campesina, con un padre trabajador rural analfabeta y una madre ama de casa. Se crió rodeada de música folclórica y canciones religiosas, que junto a las condiciones de pobreza de su familia la inspiraron a componer sus propias canciones. Desde pequeña, participó de programas de radio y televisión locales cantando y tocando la guitarra hasta que al finalizar la escuela secundaria se mudó a Nashville para dedicarse exclusivamente a su carrera musical.
Con los años, Parton logró hacerse un lugar en la escena de la música country, con su singular carisma, su destreza para contar historias que resonaban con el ciudadano común estadounidense, en especial aquellos sectores más empobrecidos, su característico sentido del humor con el que derribaba estereotipos sobre la gente de las zonas rurales, y su propia apariencia física, enormes pelucas y extravagantes atuendos que siempre causaron revuelo. Su seguridad en sí misma y su aceptación incondicional a todas las personas por igual le ganaron no solo el amor del público en general sino también de la comunidad LGBTQ+, a la cual la misma Dolly siempre ha expresado su apoyo e incluso se pronunció a favor del matrimonio igualitario en múltiples ocasiones a pesar de las repercusiones negativas por parte de los sectores más conservadores del country. Es muy común ver a las drag queens recreando sus icónicos atuendos y haciendo lypsinc con sus muchos éxitos.
Uno de los momentos más recordados de su carrera, fue su debut actoral en la película Nine To Five (1980) junto a Jane Fonda y Lily Tomlin sobre tres mujeres trabajadores que desean vengarse de su jefe, un hombre completamente sexista, mentiroso y abusador. Tanto el film como el tema musical que lo acompaña, compuesto por Parton, se han convertido en clásicos populares que dan cuenta de las terribles condiciones de trabajo en el mundo laboral capitalista, repleto de desigualdad, abusos y explotación, en especial para las mujeres.
Dolly se ha mostrado firme en sus convicciones a través de los años, no dudando en pronunciarse a favor de causas sociales y políticas como el Black Lives Matter en 2020 e incluso invirtiendo sus enormes ganancias de la música en el desarrollo urbano de barrios predominantemente afroamericanos. Además, con su iniciativa Imagination Library en colaboración con organizaciones sin fines de lucro, ha repartido más de 300 millones de libros gratuitos a niños y niñas para promover la lectura infantil. Por todo esto y más, Dolly Parton tiene un lugar en los corazones no solo del pueblo norteamericano sino también a nivel internacional, y será amada y recordada por siempre.



