Foto: Daniella Fernández
La fotografía es un arte hermoso; es la capacidad de jugar con la luz para reflejar no solo lo mejor y lo peor de la realidad que vivimos, sino también de reconstruir las imágenes surrealistas más impactantes. Como todo realizador de arte, el fotógrafx se encuentra atrapado en una trampa de precarización y entrega de su tiempo por amor al arte. El Día del Fotógrafx se conmemora hoy, 21 de septiembre, en Argentina y en otros países de Latinoamérica por la llegada del daguerrotipo a América Latina.
La situación de la cultura como marco
El arte es un objeto esencial para nuestra vida, pero suntuoso cuando la vida está en niveles de supervivencia extrema. Como vivimos hoy en la Argentina, nuestro trabajo pasa a ser un espacio de recorte cotidiano de los consumos sociales.
Un fotógrafx vive de buscar concursos, de buscar a alguien que quiera comprar sus servicios para documentar momentos de sus familias, retratos para otros o registrar hechos noticiables de la realidad.
No solo hay que perfeccionarse en cómo sacar la foto como queremos y aprender sobre postproducción para que quede como deseamos, sino que tenemos que aprender sobre marketing, redes sociales y pelear por un pago, muchas veces por debajo de lo que ponemos, que casi siempre termina por fuera de toda legalidad.
A toda esta precarización se le suma en el último tiempo una profundización de la represión hacia quienes cubrimos el día a día en la calle. El gobierno tiene a los fotorreporteros entre sus enemigos centrales en su búsqueda de que no se vea el rechazo que crece frente a las políticas de hambre y miseria que vivimos.
Fotografía al servicio de cambiar esta realidad
Los fotógrafxs de PDI somos trabajadores que podemos o no vivir de nuestras coberturas, pero concebimos el registro como una herramienta política al servicio de la lucha.
Nosotros entendemos la fotografía como, el arte en general, una herramienta para ayudar a desnudar las contradicciones de este sistema que nos empuja cada vez mas a la barbarie y para pensar un mundo distinto donde todos podamos hacer y disfrutar del arte que nos apasione.
Por eso hacemos fotos desde lo que somos: trabajadores. Y la hacemos con la intención de que las y los trabajadores fortalezcan sus luchas y tengan más visibilidad.
Como decimos en Por una fotografía al servicio de la lucha de clases: “somos trabajadores y queremos pensar cómo impulsamos la lucha por cambiar esta sociedad con nuestras herramientas. En ese sentido, fotografiar luchas que ganan, luchas que muestran cómo impulsar la pelea como sucedió con las y los trabajadores del Garrahan que lograron un aumento histórico del 61%. Imágenes que emocionan, que impactan y que le duelen a la derecha”.
Si te interesa construir este tipo de imágenes, te invitamos a conocernos y a debatir con nosotros cómo ayudamos a impulsar lo que sigue luego de la masiva marcha de la bronca.

