Despidos en Gentec-Plantium. Se profundiza la crisis del sector industrial en Villa Constitución

La empresa más importante de la zona en materia de innovación en tecnología agroindustrial despidió a 90 trabajadores hace casi una semana. A pesar de algunos acuerdos de cobro, la lucha por recuperar los puestos de empleo se mantiene con un acampe en la puerta de la fábrica. Crece la solidaridad de una población cada vez más golpeada por el modelo económico nacional y las complicidades provinciales y locales, que no deja de contabilizar puestos de trabajos que desaparecen, en consonancia con lo que sucede en todo el cordón industrial del sur santafesino.

Entre despidos y resistencia, la urgencia de sobrevivir

El viernes 30 de octubre casi un centenar de empleados de Gentec, en Villa Constitución, se encontraron con los portones cerrados al horario de ingreso. Así vieron que del cobro a cuentagotas que inició a mitad de año y los salarios adeudados por más de dos meses la patronal había avanzado hacia el despido. La idea de Jorge Gentili, dueño de la fábrica que rápidamente salió a victimizarse en los medios locales, sería sostener su firma con el 25% del personal actual, apoyando su decisión en la crisis de la industria y el corte en la cadena de pagos. Aunque manifestó verbalmente su voluntad de honrar las deudas con sus empleados, sigue sin soltar un peso de las millonarias ganancias acumuladas a lo largo de más de veinte años gracias al trabajo de quienes ahora, además de perder el trabajo, descubrieron irregularidades en los aportes patronales de hace más de un año: figuraban en los recibos, pero jamás fueron a la caja de jubilaciones.

Ese mismo viernes las y los trabajadores lograron ingresar a los galpones y permanecer en la fábrica. Tras el fin de semana y luego de algunas negociaciones con la mediación del Sindicato de Empleados de Comercio (al que pertenecen a pesar de que el rubro se relaciona con la innovación agrotecnológica) y el Ministerio de Trabajo, el pasado lunes la asamblea aceptó un pago de 1.300.000 pesos y otra cuota de 200.000 para diciembre, pero con la condición de abandonar el lugar donde siguen operando algunos compañeros. La propuesta fue llevada a la reunión por el propio sindicato, casi al mismo tiempo en que los trabajadores en lucha comenzaban a recibir el depósito en sus cuentas bancarias. Ante el apremio de las deudas acumuladas y la necesidad de sobrevivir, el ofrecimiento fue más una extorsión que la búsqueda de un acuerdo.

Continuidad de la lucha

A pesar de la aceptación de la propuesta, el reclamo continúa en la vereda. Luego de la votación y el depósito de dinero (que dos días después se fue con el alquiler, la cuota de la prepaga, medicamentos o simplemente entró y fue absorbido por el banco para cobrar la tarjeta), el conjunto de trabajadores decidió montar una carpa que están sosteniendo con el apoyo de familiares y vecinos que se acercan solidariamente, así como de representantes políticos, sindicales y de diversas organizaciones que suman su apoyo a lo largo del día y la noche.

Ahora la lucha comienza una nueva etapa y el desafío se presenta en cómo sumar fuerzas y definir qué camino continuar, con el objetivo de no perder un solo peso de lo adeudado y recuperar los puestos. En este sentido, se lanzó un fondo de huelga y el lunes 9 de noviembre se realizará, a partir de las 17hs, un festival solidario en apoyo a la causa en el predio de las dos manos, ubicado a dos cuadras del acampe.

Solidaridad con las y los trabajadores

Tal como viene sucediendo en todo el sector industrial, el modelo económico por el que transita nuestro país desangra la producción nacional y repercute con fuerza en el desempleo, la precarización y las condiciones laborales en general. Si bien el sector energético y del agro son dos de los polos de mayor dinamismo y generación de dólares, esa riqueza está dirigida hacia el pago de la deuda y no revierte en mejoras sociales, más bien todo lo contrario. En este mismo sentido, la apertura importadora destruye el trabajo local y les permite a las patronales seguir operando y obteniendo ganancias récord con menos personal, que es reemplazado por la compra desde el exterior de los productos terminados que dejan de fabricarse en nuestro país. El combo es dinamita pura.

Ante este panorama se vuelve necesario redoblar el apoyo ante cada conflicto y, particularmente, es fundamental que logremos rodear de solidaridad el acampe de los y las trabajadoras de Gentec y cada empresa que cierra. Seguiremos exigiendo la reincorporación de cada despedido. La excusa de la crisis tiene patas cortas, que la empresa abra los libros contables y demuestre qué es lo que está haciendo con la plata, más teniendo en cuenta que es dinero producido y adeudado por los empleados que han sido arrojados a la calle. De lo contrario, que quede en manos de los propios trabajadores que la han hecho funcionar y sabrán administrarla mejor que cualquier patronal.

Desde el MST en el Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad manifestamos nuestro apoyo a las y los trabajadores de Gentec-Plantium de Villa Constitución. Seguiremos acompañándolos en el acampe y en las acciones que voten llevar adelante y ponemos a su disposición este medio de comunicación y nuestra militancia para sumar visibilización y fuerza a su causa, que es parte de la lucha de todo el pueblo trabajador.

Rodrigo Garzón

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