Traspié en el Senado. Bullrich no puede imponer la agenda

El traspié del oficialismo en el Senado y la caída de la sesión por el proyecto de Biocombustibles

En medio de su crisis, el gobierno libertario se anota un nuevo fracaso legislativo, esta vez en el Senado. A la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, le está costando imponer la agenda oficialista y ordenar a sus aliados. Esto derivó en la imposibilidad de reunir los acuerdos necesarios y la consecuente caída de la sesión prevista para este jueves. El objetivo de la convocatoria era dar tratamiento al polémico proyecto sobre Biocombustibles, pero la falta de consenso dejó a la vista la debilidad del oficialismo en la Cámara alta.

Este fracaso se suma a la derrota sufrida apenas horas antes en la Cámara de Diputados, donde el gobierno, para no quedar en absoluta minoría, tuvo que ceder y votar de manera afirmativa el emplazamiento a las comisiones para debatir la asfixiante morosidad familiar y la prórroga de la Emergencia en Discapacidad.

En este andar a los tumbos, el oficialismo no logra recomponer su imagen. Ni siquiera su último intento rastrero y oportunista de malvinización logra ocultar la debacle.

La rosca por Biocombustibles

El capítulo que se abrió ayer en las comisiones del Senado demuestra que al gobierno ya no le resulta tan fácil comprar voluntades como en los primeros tiempos de su gestión. Bullrich y sus emisarios no pudieron reunir el consenso necesario para el proyecto de Biocombustibles, y hasta la reunión de Labor Parlamentaria debió ser cancelada. La propia Bullrich tuvo que darle las malas noticias cara a cara a Karina Milei, quien visitó el Senado el miércoles por la mañana creyendo que la sesión estaba garantizada.

En esta pelea no hay buenos; acá lo que se está discutiendo es qué sector empresarial se lleva la mayor tajada de las rentas del sector. El proyecto, impulsado por senadores del norte como la salteña Flavia Royón y la jujeña Carolina Moisés, beneficia directamente a las grandes patronales exportadoras agrupadas en la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio).

En contraposición, los legisladores y gobernadores de la zona centro (Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa, Entre Ríos y Córdoba) trabaron la votación argumentando que el esquema reduce progresivamente la cuota de mercado interno para las pymes no integradas (aquellas que no tienen complejo aceitero) hasta hacerlas desaparecer para 2036.

Este tire y afloje expone una realidad política imposible de ocultar para Milei. Los gobernadores que hasta hace muy poco le garantizaban los votos a Milei casi sin chistar, hoy huelen la debilidad gubernamental y se animan a subir el precio de sus votos para defender a los grupos económicos de sus propias provincias.

La agenda libertaria para la semana próxima

Ante este fracaso, el gobierno recalcula y apunta a sesionar la semana próxima con una agenda que muestra el carácter del plan de Milei: rifar la soberanía, beneficiar a los evasores y vaciar el Estado.

La hoja de ruta que Bullrich intentará empujar incluye:

  • La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central: Ya con dictamen firmado (con la presencia de Santiago Bausili en comisiones), el proyecto busca eliminar de los objetivos del BCRA la búsqueda del empleo, el crecimiento económico y la equidad social, para atarlo exclusivamente al dogma monetarista de la estabilización y beneficiar la bicicleta financiera.
  • Inocencia Fiscal II: A falta de una sola firma (que negocian con el radical Flavio Fama), este proyecto profundiza los beneficios impositivos y blanqueos para los evasores y los grandes capitales.
  • El “Súper RIGI”: Otro proyecto que viene sumando demoras y que el gobierno presiona para aprobar, consolidando un esquema de entrega total de nuestros bienes comunes, con exenciones inéditas y tribunales extranjeros a medida de las transnacionales.

En el horizonte asoman también la eliminación de las PASO (como parte de una reforma política para manipular el sistema electoral a favor de la estructura libertaria) y la quita de subsidios a las “Zonas Frías“, lo que implicará nuevos tarifazos brutales.

De esta rosca no sale nada, se necesita una salida independiente

Este nuevo tropezón en el Senado reafirma el momento de debilidad por el que atraviesa el gobierno de Milei. Sus políticas de hambre y su sumisión total a los capitales especulativos y al imperialismo no pasan desapercibidas. Mientras en el Congreso negocian los negocios millonarios de los grandes grupos económicos aceiteros, y buscan garantizarle la fiesta a los evasores, para las mayorías la miseria se profundiza.

No hay que engañarse. Esta crisis no se arregla con roscas a puertas cerradas ni confiando en gobernadores que hoy te negocian un par de pesos y mañana te votan cualquier entrega. Si queremos frenar este desastre, hace falta que toda esa bronca que venimos masticando revienten donde más les duele, en la calle. Por eso, tenemos que agarrar la Marcha de la Bronca de este próximo 19 de septiembre y usarla como el trampolín ideal para salir a enfrentar a Milei con toda la fuerza. Es hora de imponer nuestra propia agenda, la de las necesidades de las mayorías, para frenar de una vez por todas el saqueo y quebrar este plan de ajuste que solo engorda los bolsillos de la casta empresarial.

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