Desde Periodismo de Izquierda queremos invitarte a sumergirte en la lectura y el estudio de la obra más importante de Karl Marx, aquella a la que dedicó, según sus propias palabras, “los mejores años de su vida”. Nos referimos a El Capital. Crítica de la economía política.
La obra cumbre de Marx sigue siendo la herramienta más potente para hacer una radiografía del sistema en el que vivimos. Suele decirse que es su obra más nombrada y menos leída, y sin duda es así. Su densidad teórica suele ahuyentar a quienes intentan abordarla en soledad; su complejidad y extensión desalientan a algunos e intimidan a otros. Muchos lo intentan y terminan por renunciar.
Este taller va dirigido a todos ellos: a quienes quieren conocer esta obra monumental, pero les dio miedo empezar solos, a quienes lo intentaron y abandonaron, y también a quienes, habiéndolo leído, quieren profundizar en su estudio. No se requiere ningún tipo de conocimiento previo para incorporarse al grupo. Proponemos un itinerario de lectura guiada, diseñado para acompañar el proceso de estudio de manera sistemática, colectiva y rigurosa.

La vigencia de El Capital
Pocas obras en la historia han sido “enterradas”, “refutadas” o declaradas obsoletas tantas veces. Desde los primeros economistas marginalistas del siglo XIX hasta los teóricos del neoliberalismo a finales del siglo XX, llegando a los “libertarios” de la actualidad, el veredicto oficial de la academia y el poder ha sido siempre el mismo: “Marx se equivocó; su teoría ya no aplica al capitalismo moderno”.
Sin embargo, cada vez que el capitalismo entra en una de sus crisis profundas, la obra de Marx vuelve a figurar entre las más vendidas. No es casualidad. La teoría marxista provee la mejor explicación de los fenómenos más importantes de nuestra sociedad y tiene un poder explicativo mucho mayor que cualquier manual de economía convencional. El Capital no es un libro de recetas económicas del siglo XIX; es una radiografía anatómica de las leyes internas que gobiernan el modo de producción capitalista, leyes que hoy operan con una pureza y a una escala global que el propio Marx apenas llegó a vislumbrar.
Cuando intentamos explicar hoy los problemas más urgentes de nuestra realidad, las categorías de El Capital saltan a la vista con una actualidad asombrosa:
- La desigualdad social: “La acumulación de riqueza en un polo es, al mismo tiempo, acumulación de miseria, tormento de trabajo, esclavitud, ignorancia, embrutecimiento y degradación moral en el polo opuesto”, señalaba Marx en el tomo I de su obra. La concentración de la riqueza en un puñado de milmillonarios mientras las mayorías sobreviven en la informalidad es la confirmación empírica de su Ley general de la acumulación capitalista (capítulo XXIII). Mientras la economía convencional intenta explicar la desigualdad a través de factores individuales —como el talento, el esfuerzo o la inteligencia—, Marx demuestra científicamente que la brecha social nace en la producción misma, mediante la apropiación gratuita del trabajo ajeno (la plusvalía).
- La destrucción ambiental: “La producción capitalista, por consiguiente, no desarrolla la técnica y la combinación del proceso social de producción sino socavando, al mismo tiempo, los dos manantiales de toda riqueza: la tierra y el trabajador”. La crisis climática actual no es un problema de “falta de conciencia ecológica” individual, sino el resultado inevitable de la sed insaciable de valorización del capital. Es la consecuencia de un sistema que somete los ciclos biológicos de la naturaleza al ritmo lineal e implacable de la acumulación de ganancias.
- La automatización y la precariedad: frente a la promesa tecnológica de que la inteligencia artificial y la robótica nos liberarían del trabajo, hoy vemos jornadas laborales extenuantes y una brutal precarización del empleo. Marx explicó que, bajo el capitalismo, la tecnología nunca se introduce para liberar a la clase obrera, sino para aumentar la plusvalía relativa y reducir el valor de la fuerza de trabajo. La tecnología actual no nos emancipa porque, bajo el mando del capital, el trabajador no se sirve de la máquina, sino que se convierte en un apéndice de ella (ya sea de una máquina de vapor, de un algoritmo de reparto o de una pantalla de monitoreo).
- Las crisis cíclicas: mientras que las teorías económicas actuales tratan las crisis financieras y productivas como “shocks externos” o anomalías temporales, Marx demostró que la crisis es la forma normal en que el capitalismo se regula. A través de conceptos como la tendencia decreciente de la tasa de ganancia y la contradicción entre la producción social y la apropiación privada, la obra explica por qué el sistema genera periódicamente crisis de sobreproducción. El capital llega a un punto donde no puede valorizarse de forma rentable, lo que desata la destrucción masiva de fuerzas productivas, desempleo y devaluación de activos para poder “reiniciar” el ciclo de manera violenta.
Un misil contra la burguesía
Evidentemente, los esfuerzos por refutar y enterrar El Capital no tienen que ver con su capacidad científica, sino con una profunda conciencia de clase por parte de los de arriba. Al poner al desnudo que la explotación, la lucha de clases y las crisis son elementos inherentes e inevitables de la economía capitalista, Marx estaba lanzando, como le escribió a Johann Becker en 1867: “Sin duda, el misil más terrible que se haya lanzado hasta ahora contra las cabezas de la burguesía”.
Para la clase trabajadora, apropiarse de este libro es cumplir con el objetivo fundamental que se propuso su autor: transformar la indignación en organización y darle a nuestras luchas cotidianas una base científica.
Formato y duración
Taller de lectura guiada y colectiva de El Capital, de Karl Marx. No se requiere de conocimiento previo para incorporarse.
Arrancamos con el primer ciclo el miércoles 2 de Septiembre a las 18 h. Leeremos y estudiaremos la sección primera (los tres primeros capítulos) a lo largo de 13 encuentros semanales durante septiembre, octubre y noviembre. Los encuentros durarán entre dos horas y media y tres horas.
Los encuentros se realizarán por zoom y quienes no puedan participar tendrán acceso a las grabaciones. El costo es de $40.000 por mes o $100.000 por los tres meses. Una vez concluida la primera sección (sin duda la más complicada) comenzaremos inmediatamente con los capítulos siguientes.
Para inscribirte acá. Para consultas periodismodeizquierda@gmail.com

