El Indec dio a conocer los datos sobre la inflación del mes de mayo y el valor de la Canasta Básica Total para determinar el nuevo límite de la pobreza. Todos estos datos se publican en un momento delicado para la gestión libertaria. El gobierno de Milei intentará exprimir al máximo cualquier número a la baja para tomar un mínimo de respiro frente al escandaloso caso del vocero Manuel Adorni. Las incongruentes justificaciones televisivas del funcionario para intentar blanquear su meteórico crecimiento patrimonial dejaron al oficialismo en el centro de la tormenta por replicar las peores prácticas de corrupción de la casta.
Te puede interesar: Adorni y el arte de explicar lo inexplicable Llegó la declaración jurada
Según el reporte, el Índice de Precios al Consumidor (IPC)[i] registró una variación mensual del 2,1% durante el mes de mayo. Con este nuevo dato el acumulado, en lo que va del año trepa al 14,7% y la inflación interanual se ubica en un alarmante 33,2%.
Las divisiones que sufrieron los mayores aumentos durante este periodo mensual fueron: “Comunicación (3,4%) como consecuencia del aumento en servicios de telefonía” y“La segunda división con mayor incremento fue Educación (2,9%).”
Por otro lado, como lo indica la publicación del Indec: “Alimentos y bebidas no alcohólicas [2,5%] fue la división con mayor incidencia en la variación mensual en casi todas las regiones por aumentos en Pan y cereales y en Productos lácteos; mientras que, en Noreste, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles [2,6%] tuvo la mayor incidencia por aumentos en Gas en garrafa y Alquileres de la vivienda”.
Además, el informe también indique que, “A nivel de las categorías, los precios Estacionales (3,5%) tuvieron el mayor incremento debido al aumento de las Verduras compensado por la caída en Frutas. Le siguen Regulados (2,4%) por el aumento en combustibles, electricidad y agua; y los precios del IPC Núcleo (1,9%) tuvieron subas vinculadas a Restaurantes, bares y casas de comidas y Productos farmacéuticos”.
El costo inalcanzable de la supervivencia
La radiografía del costo de vida de las familias trabajadoras se completa con los números de las canastas de consumo[ii]. El informe oficial detalla que la Canasta Básica Total, en mayo se incrementó un 2,0%. Mientras que en los primeros 5 meses del año acumuló una suba del 14,5% en lo que va del año y alcanzó una variación interanual del 34,9%. Estos porcentajes se traducen de manera directa en que una familia compuesta por dos personas adultas y dos menores necesitó un ingreso neto de $1.498.741 para no caer por debajo de la línea de la pobreza.
En el escalón más bajo de la pirámide social, la medición de la Canasta Básica Alimentaria determinó que ese mismo grupo familiar requirió $681.246 para poder cubrir sus necesidades nutricionales mínimas y no hundirse definitivamente en la indigencia.
La frialdad de estos números es un indicador concreto del estado en que se encuentra la realidad salarial que atraviesa el país. Por ejemplo, El Salario Mínimo, Vital y Móvil experimenta su peor nivel histórico desde antes del colapso económico de la convertibilidad en el año 2001. La brutal licuación de los ingresos llevó a que este salario necesite casi quintuplicarse para poder recuperar el poder adquisitivo indispensable que garantice la supervivencia de una persona.
En este sentido, la Junta Interna de los trabajadores de ATE-INDEC aporta mayor claridad a este drama cotidiano al estipular, mediante su propio ejercicio de estimación[iii], que un trabajador necesitó cobrar $2.400.186 durante abril de 2026 para satisfacer las necesidades elementales de un hogar con dos hijos en edad escolar.
Un pronóstico en caída libre
El costado político de estas publicaciones expone la hipocresía del modelo económico libertario. El gobierno puede celebrar un descenso inflacionario mínimo que las consultoras privadas ya habían anticipado en un rango de entre el 2,1% y el 2,5%. Pero este leve descenso carece de cualquier correlato positivo sobre las condiciones de vida de las mayorías y no representa ninguna mejora en el poder adquisitivo real. La inflación desciende por el simple hecho de que los sueldos se encuentran totalmente congelados y el consumo sufre un desplome constante que paraliza la economía diaria. La gente directamente no tiene plata en el bolsillo. Toda esta asfixia se refleja en el crecimiento histórico de la morosidad, empujando a las familias a endeudarse con las tarjetas de crédito tradicionales y las billeteras virtuales de forma exclusiva para poder llevar un plato de comida a la mesa.
A la par de este desastre, las proyecciones macroeconómicas globales desmienten el relato de cualquier tipo de rebote económico. En las últimas horas, el Banco Mundial decidió recortar sus estimaciones y proyectó un crecimiento de apenas un 3,6 por ciento para la Argentina durante el corriente año. Estas estimaciones del organismo internacional se suman a las enormes contradicciones internas del propio plan del gobierno. El sendero inflacionario que transita el país durante este 2026 marcha a contramano de los números dibujados por el oficialismo en su ley de Presupuesto, donde el Poder Ejecutivo había proyectado una inflación anual ilusoria del 10,1%, lo que equivalía a una suba mensual promedio de tan solo el 0,8%.
Es necesaria otro tipo de salida a la crisis
Todo este escenario demuestra que el gobierno empuja al país hacia un abismo social insalvable al mismo tiempo que sus principales funcionarios se llenan los bolsillos mediante oscuros entramados financieros. La dirigencia que llegó al poder prometiendo destruir los privilegios de la casta hoy dedica todo su tiempo a justificar riquezas personales inexplicables y a diseñar leyes a medida para poder evadir impuestos sin rendir cuentas en los tribunales. La clase trabajadora enfrenta un momento donde las paritarias corren muy por detrás de los precios de las góndolas y los sueldos aumentan a un ritmo infinitamente menor que la dinámica inflacionaria general.
Se vuelve urgente implementar un giro de 180 grados para construir una estructura económica que resulte favorable de manera directa para las mayorías trabajadoras. La reconstrucción del poder adquisitivo requiere poner en pie un aumento salarial de emergencia que empate de forma inmediata el valor real de la canasta básica total, garantizando además su indexación automática frente a los embates diarios de la inflación. Pero, claro está, que estos cambios profundos jamás llegarán de la mano de esta gestión ni de ninguna otra fuerza política subordinada a este mismo régimen de desigualdad. Es fundamental cambiar radicalmente la lógica de acumulación e invertir los intereses a los que se favorecen hoy en día. Para que la crisis la paguen verdaderamente los que la generaron resulta imperioso romper de forma definitiva con los designios del Fondo Monetario Internacional, de los Estados Unidos y de los grandes capitales extranjeros que hoy digitan el destino y el hambre de todo nuestro país.
[i] https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/canasta_06_263AD3144210.pdf
[ii] https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/canasta_06_263AD3144210.pdf
[iii] https://drive.google.com/file/d/17b57aH3VEoH2PgM18MAqOMzZ1VKZjaki/view?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAc3J0YwZhcHBfaWQPOTM2NjE5NzQzMzkyNDU5AAGnw-39YPpNXKUXYPMafPzGYb7Y_aTwymdPDysaNVuHUsA2XRddq00ku22dHN0_aem_vaU55OEywlsBMk57c1LE_A


