Los logros libertarios. Un salario que ya no alcanza ni para comer

Salario Mínimo

El Salario Mínimo, Vital y Móvil se encuentra en su nivel más bajo desde antes del colapso de la convertibilidad y debería quintuplicarse para recuperar el poder adquisitivo que tenía cuando fue creado, en 1964.

Lo que el salario mínimo fue y lo que es hoy

El 7 de junio de 1964, se estableció por primera vez en Argentina una remuneración mínima obligatoria para los trabajadores en relación de dependencia. Aquella norma definió que el Salario Mínimo, Vital y Móvil debía ser suficiente para que un trabajador pudiera cubrir alimentación adecuada, vivienda digna, vestimenta, educación, atención sanitaria, transporte, vacaciones y esparcimiento. Cuestiones básicas para la reproducción de la vida cotidiana de un trabajador.

62 años después, ese piso se derrumbó. El Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica actualmente en $367.800[i] y ha perdido un 39,3% de su poder adquisitivo durante el gobierno de Javier Milei, según el último “Panorama del empleo asalariado formal y de las remuneraciones[ii] publicado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA. Este dato tiene un peso histórico que no puede pasarse por alto, porque el salario mínimo se encuentra hoy en su nivel más bajo desde 2001, antes del estallido de la convertibilidad, y un 66% por debajo del máximo histórico registrado en septiembre de 2011.

Para entender la magnitud de esa caída, el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, realizó un trabajo de actualización que, en lugar de tomar los índices generales de inflación, utilizó referencias concretas y cotidianas para construir esta comparación. Los investigadores calcularon cuántos kilos de asado podía comprar un trabajador con el salario mínimo de 1964, qué porcentaje de un alquiler podía afrontar y cuántos viajes en colectivo le permitía financiar ese ingreso. Luego trasladaron esas mismas relaciones a valores actuales. La conclusión se terminó centrando en que para conservar el poder adquisitivo original, el Salario Mínimo, Vital y Móvil debería ubicarse hoy entre $1.509.000 y $1.838.000, es decir, entre cuatro y cinco veces el valor vigente.

Números que hablan por sí solos

En 1964, con el salario mínimo un trabajador podía comprar alrededor de 107 kilos de asado al mes. Hoy, con $367.800, alcanza para apenas 29,5 kilos. El alquiler de un departamento de tres ambientes ubicado en la Ciudad de Buenos Aires demandaba entonces el 53% de ese ingreso; en la actualidad, ese mismo tipo de vivienda cuesta $1.140.599 mensuales, equivalente a más de tres salarios mínimos. En materia de transporte, aquel salario cubría 2.333 boletos de colectivo; el de hoy alcanza para 466. Los tres indicadores cuentan la misma historia con distintos detalles.

Esa historia se vuelve todavía más concreta cuando se la confronta con los datos de las canastas básicas. Según el INDEC[iii], en abril de 2026 la Canasta Básica Alimentaria (el umbral de la indigencia) alcanzó $665.053 para una familia compuesta por dos adultos y dos menores, es decir, casi el doble del salario mínimo vigente. La Canasta Básica Total, que delimita la línea de pobreza para ese mismo hogar, trepó a $1.469.768, una cifra que cuadruplica el valor del salario que se supone debe garantizar condiciones mínimas de vida. En términos prácticos, una familia de cuatro integrantes con dos ingresos al salario mínimo no logra superar la línea de indigencia.

La Junta Interna de los trabajadores de ATE-INDEC, que calcula mensualmente cuánto necesita un hogar para cubrir sus necesidades mínimas[iv] (no un ideal de vida, tampoco un salario de lujo, apenas lo indispensable para reproducir las condiciones básicas de existencia), establece que en abril de 2026 ese valor ascendió a $2.400.186 para una pareja de treinta años con dos hijos en edad escolar en el Gran Buenos Aires. Esa cifra incluye $822.643 destinados a una canasta alimentaria mínima y $1.577.543 para el resto de los bienes y servicios esenciales. Entre el salario mínimo actual y ese umbral hay una brecha de más de $2.000.000.

La Destrucción del Salario Mínimo

Comparativa del SMVM frente a las canastas básicas y su valor histórico (Abril 2026)

Salario Actual (SMVM)

$367.800

Peor nivel desde el año 2001.

Piso Histórico (CEHEAL)

$1.673.500

Promedio para igualar el poder de compra de 1964.

Canasta ATE-INDEC

$2.400.186

Lo mínimo indispensable para una familia.

Brecha Salarial: Lo que cobramos vs Lo que necesitamos

Poder Adquisitivo: 1964 vs 2026

🥩 Asado (Mensual)

1964: 107 kg

Hoy: 29,5 kg

🏠 Alquiler (3 Amb)

1964: 53% del SMVM

Hoy: > 300% del SMVM

🚌 Boletos de Colectivo

1964: 2.333 viajes

Hoy: 466 viajes

Una ley que existe para no cumplirse

Existe una ley. Existe desde 1964. Esa ley dice que el Salario Mínimo, Vital y Móvil debe alcanzar para alimentarse, para tener un techo, para vestirse, para ir al médico, para que los hijos vayan a la escuela, para tomar el colectivo, para descansar una vez al año. Son derechos elementales, los más básicos que puede reconocer un ordenamiento jurídico. Lo que muestran los números del CEHEAL, del IIEP, del INDEC y de ATE-INDEC es que esa ley dejó de cumplirse hace décadas y que hoy su distancia con la realidad es mayor que en cualquier otro momento desde el derrumbe de 2001.

El deterioro del SMVM se profundizó de manera sostenida porque los aumentos nominales fijados por el Consejo del Salario Mínimo quedaron sistemáticamente por debajo de la variación de precios. Hay que aclarar que este organismo, conformado por empresarios y la burocracia sindical, termina volcándose para el lado de los intereses patronales. Y, además, cuando existe el mínimo desencuentro entre los participantes, el gobierno decreta una suma irrisoria y se clausura la discusión.

Estas decisiones tienen un nombre y es el de ajuste. Y el ajuste también tiene una dirección clara. Porque mientras los salarios se licuaron, los bienes y servicios esenciales acumularon subas interanuales del 32,4%, según el INDEC, con aumentos notorios en transporte, alquileres, medicina prepaga, medicamentos y energía.

El trabajador como variable de ajuste

La mal llamada “reforma de modernización laboral” termina de completar el porqué de esta orientación. Bajo ese nombre se avanza sobre conquistas históricas de los trabajadores, debilitando los mecanismos que permitían, al menos formalmente, defender el poder adquisitivo. Actualmente la figura del Salario Mínimo, Vital y Móvil, se usa más como referencia para calcular otras variables que como garantía efectiva de una vida digna, enfrenta ahora un proceso de vaciamiento deliberado de su sentido original.

La retracción del consumo que registran los indicadores no expresa bienestar ni capacidad de ahorro. Termina expresando la dificultad creciente de millones de hogares para sostener sus gastos más básicos. En ese contexto, el deterioro del salario mínimo es la expresión más concreta de un modelo que convierte al trabajador en variable de ajuste y reserva las concesiones para los sectores más concentrados de la economía.

Una norma que nació, producto de la lucha de los trabajadores, para garantizar que nadie trabajara por menos de lo que necesita para vivir, hoy termina cumpliendo con la función inversa, es decir, la de medir la distancia que separa al trabajo del nivel mínimo de dignidad. Por eso, lo que sucede con el salario mínimo es otro ejemplo más, de como en los tiempos actuales, ninguna ley o reforma termina garantizando ninguna victoria o mejora en las condiciones de vida de las mayorías. Mientras todo se mantenga en los límites que propone el régimen actual, por más que existen algunas leyes que de oído puedan sonar progresivas, si estas terminan afectando el margen de ganancias del capital, no se van a cumplir.


[i] https://www.argentina.gob.ar/trabajo/consejodelsalario

[ii] https://economicas.uba.ar/iiep/wp-content/uploads/InformeEDIL-MAY2026.pdf

[iii] https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/canasta_05_266166AB214A.pdf

[iv] https://drive.google.com/file/d/17b57aH3VEoH2PgM18MAqOMzZ1VKZjaki/view?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAc3J0YwZhcHBfaWQPOTM2NjE5NzQzMzkyNDU5AAGnwNBftxJMeYLZpSQ0CvCeioqI0Cc6N5eTGrCk0p6ghyNZg3k_qgBSj0YZ3AU_aem_56VFzOI_MSJuoSpo0iM3kg

Otras noticias

Somos un medio de y para los trabajadores
No tenemos pauta ni aportes de empresarios

Si valorás nuestra voz, sumate a bancarla

Colaborá con nosotros