Solidaridad con Palestina. Volver a navegar, las veces que haga falta

Este artículo fue publicado en la edición número 865 de la revista impresa Alternativa Socialista.

Mientras escribo esta nota, Saif y Thiago son liberados y abrazan a su familia. En Turquía, los activistas que aún se encuentran en mar tienen la decisión de seguir navegando rumbo a Gaza. La piratería de las fuerzas israelíes no logró parar la solidaridad internacional y la Global Sumud Flotilla sigue su misión.

¿Por qué navegar?

Porque el genocidio continúa. Por segundo año consecutivo, estábamos decididos desde la Liga Internacional Socialista y el MST a participar de la Global Sumud Flotilla, esta vez construyendo la flotilla más grande de la historia: con más de 80 barcos y mil activistas dispuestos a cruzar el mediterraneo, poniendo en riesgo sus vidas en defensa del pueblo palestino. Fue un acierto haber participado en 2025 en ese gran hecho político internacional, y con esa experiencia nos sumamos a la construcción de la Global Sumud Argentina, como así también impulsamos que nuestro compañero médico y miembro de CICOP Raúl Laguna sea parte para seguir fortaleciendo esta misión. La Flotilla, como herramienta útil para la causa palestina, es una mezcla de misión humanitaria y una acción política que no solo se dirige a romper el bloqueo que Israel mantiene contra el pueblo palestino, sino que lleva el llamado de reactivar la movilización internacional por Palestina en un contexto regional cada vez más convulsionado.

Desde que se impulsó este año la flotilla tuvo un objetivo más ambicioso que la del año pasado: la reconstrucción de Gaza. Una reconstrucción democrática, junto a quienes la habitan, con la premisa de la autodeterminación de los pueblos.

Por eso en las embarcaciones no faltan médicos, docentes, bioconstructores y centenares de útiles escolares, alimentos, medicación y más. Una perspectiva muy distinta y totalmente contraria a lo que quieren hacer Trump y Netanyahu con su plan de “New Gaza”. Un plan hecho por el imperialismo y adecuado a las necesidades del cínico negocio inmobiliario que no le importa construir sobre la sangre de miles de gazatíes, ni tampoco seguir despojando y desplazando a los millones que sobrevive heróicamente en carpas que se llenan de agua cuando llueve y mueren de frío en las noches invernales.

Navegamos porque junto con las movilizaciones en cada rincón del mundo, las huelgas, los boicots y las denuncias, sumamos a que se siga denunciando el genocidio y la política de exterminio étnico que refuerza día a día el sionismo.

1.500 millas náuticas a Palestina

Zarpamos de Barcelona el domingo 12 de abril desde el Moll de la Fusta. Desde ahí partimos 38 barcos, y entre 1.500 y 1.700 millas náuticas nos separaban de las costas de la Franja de Gaza. Miles de kilómetros que estábamos dispuestos a navegar, con algunas paradas para seguir sumando fuerzas y voluntades a nuestra misión.

La primera parada fue Italia —tierra de la huelga portuaria que se solidarizó con la causa palestina y la flotilla el año pasado—, específicamente en Siracusa, para seguir preparándonos y sumando nuevas embarcaciones. En los dos puertos que estuvimos, tanto en Barcelona como en Italia, las y los compañeros de la Liga Internacional Socialista activaron también en tierra, como SOL (Estado Español), GAM (Alemania) y el PCL (Italia) que fueron parte de las distintas acciones en apoyo a la flotilla. Mientras los barcos seguían en altamar, hubo emotivas movilizaciones en Catania, ya que muchos de nuestros veleros también partían desde allí.

El siguiente destino era Turquía, y a mitad de camino, a un poco más de 600 millas náuticas, el plan incluía la confluencia con más veleros que partían de las costas griegas. Decenas de embarcaciones, en el extenso Mediterráneo, con un mismo propósito: navegar las millas que hagan falta contra viento, marea y ataques sionistas, para llegar a Palestina.

Acción directa no violenta en el Mediterráneo

Desde antes de salir se escucharon críticas a la misión: que si era el momento, si era la mejor manera, si no hay que buscar otras formas, que mejor el bloqueo de puertos. Partimos de comprender que la situación política no era la misma que durante la misión de 2025, dado que la movilización en solidaridad con Palestina si bien no se detuvo, era menor.

Además se abrían interrogantes por el contexto de agresión del imperialismo yankee y el sionismo en Irán y Líbano. Aún así se evaluó y se decidió abrir velas e iniciar la navegación rumbo a Palestina. Fue con este marco de opiniones y de retomar el ejemplo de quienes dan la pelea todos los días también, que la flotilla realizó otra acción directa no violenta en el marco de su recorrido. El lunes 20 de abril llevamos a cabo una acción de boicot histórica contra un buque de la empresa MSC, con el fin de exponer la cadena de suministros que sostienen la ocupación. Se trataba de un buque de carga con materiales relacionados con artillería pesada, operado por Mediterranean Shipping Company, con destino a los puertos de Ashdod y Haifa para seguir alimentando la maquinaria de muerte en Israel. Esta acción estuvo inspirada en el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) que impulsa a la sociedad a tomar acciones contra aquellas empresas ligadas al genocidio y exponerlos como cómplices, financistas y beneficiarios del exterminio de un pueblo. Además, tomamos el ejemplo de los trabajadores portuarios que han protagonizado huelgas impidiendo la salida de buques en solidaridad con Palestina.

Cuando decimos que hay que romper relaciones comerciales con el Estado de Israel, no queda solo en la palabra. Lo llevamos adelante con el cuerpo y cabeza, y esta acción es una demostración de eso. Al mismo tiempo, seguimos exigiendo a los Estados de todo el mundo que corten relaciones diplomáticas con el sionismo, y comerciales con aquellas corporaciones que hoy se enriquecen a costa de masacrar a toda una población.

Intercepción: muy lejos de Palestina, muy cerca de la complicidad de la Unión Europea

Muy pronto, si contamos desde que partimos, y muy lejos de las costas palestinas, fuimos interceptados. En total 22 embarcaciones fueron alcanzadas por el ejército de Israel en aguas internacionales a la altura de Grecia, muy cerca de sus costas, lo que permitió que más de 30 de nuestros veleros lleguen a la costa de Creta. La tripulación completa de 21 barcos con más de 170 personas fuimos detenidos, secuestrados de manera ilegal y transferidos a un buque militar israelí que sirvió como cárcel flotante, como centro de detención y tortura en el Mediterrano, con el visto bueno del gobierno griego, como así también la complicidad de toda la Unión Europea. A todos nuestros barcos los dejaron a la deriva, dañando los motores y haciendo que se pierda la ayuda humanitaria. Y dejaron a la tripulación de una de las embarcaciones sin comunicación, dentro de su barco a la deriva, poniendo en riesgo aún más su vida ya que se venía una fuerte tormenta que esperábamos que nos alcance bajo el refugio de las cosas del sur de Creta.

Lo que vivimos fue una pequeña muestra de lo que vive el pueblo palestino día a día, y ni hablar el sufrimiento, hostigamiento, torturas y todo tipo de violencia que padecen los más de 9.000 rehenes palestinos alojados en cárceles sionistas, de los cuales hay más de 3.500 sin juicio ni cargos, y son más de 350 menores de edad. La denuncia de organizaciones internacionales describe torturas, violaciones, hacinamiento, falta de alimentos y hasta muerte. De eso vivimos una muestra, mostrando nuevamente la impunidad de Israel que se siente el dueño del Mediterraneo, haciendo uso del apoyo por acción u omisión por parte de los gobiernos de los países europeos que permitieron que actuaran violando los acuerdos internacionales.

Esta complicidad no solo fue visible el 29 de abril cuando fuimos interceptados mientras lanchas griegas “monitoreaban” nuestra detención. Sino que unos días antes cuando sesionaba el Consejo de Exteriores de la Unión Europea, se puso en tratamiento la propuesta de Irlanda, España y Eslovenia que planteaba revisar, suspender y hasta cancelar el Acuerdo de Asociación UE-Israel.

Este Acuerdo entró en vigor en el año 2000 y proporciona un marco jurídico e institucional para el diálogo político y la cooperación económica. Otorga a Israel un acceso privilegiado de Amnesty, en la actualidad la UE sigue siendo el mayor socio comercial de Israel: tan solo en 2024 las exportaciones israelíes a la Unión Europea sumaron un 28,8% de sus exportaciones totales.

La propuesta de revisión, suspensión y hasta cancelación consideraba que Israel lleva mucho tiempo incumpliendo el artículo 2 del Acuerdo, que establece que el respeto por los derechos humanos es un elemento esencial de la asociación. Se podría decir que lo hace desde que se firmó este acuerdo, aunque queda claro a los ojos del mundo su profundización con el genocidio en curso.

A pesar de esta propuesta y los hechos, la misma fue rechazada. Ese rechazo lo encabezaron Alemania e Italia. Mostrando así nuevamente que privilegian los negocios a la vida.

Luego de más de 40 horas, la mayoría de nosotros fuimos liberados y llevados a las costas griegas, y 34 tuvieron que ser llevados al hospital por la represión, los golpes y malos tratos que recibieron. Claro que fue por la presión internacional, que en primer lugar logró que no nos lleven a territorio palestino ocupado, y que nos terminen liberando.

Luego de la presión que hicimos, sobrepasando a la policía griega, logramos llegar al aeropuerto donde nos esperaban compañeros y comenzamos a visibilizar la denuncia de que se habían llevado secuestrados a Thiago y a Saif.

Los toman de rehenes para amedrentar, los liberan por la presión internacional

Thiago Ávila y Saif Abukeshek son voceros de la Global Sumud Flotilla, son parte de la dirección de la organización, es por esto que entendemos que su secuestro intentó golpear a la misión, hacer que se frene, fomentar el miedo de lo que podría pasar si se continúa, ya no solo en la misión 2026 sino también en la lucha en defensa del pueblo palestino.

La fuerza de los compañeros, como así también la entereza de quienes continuaron la misión, es reflejo de la heróica resistencia del pueblo palestino que llevamos como ejemplo.

Durante la detención la tortura no cesó ni un instante, el intento de quebrarlos fue permanente. Amenazas a las familias, insultos, gritos, golpes, nada faltó. En el caso de Saif, que estuvo en huelga de hambre y también seca, le trajeron torta de chocolate de Nablus, lugar dónde Saif nació. No los quebraron, aguantaron, hoy ya están con su familia, con sus compañeros y siguen la lucha.

Fue por la fuerte campaña internacional que desarrollamos, y que desde nuestro partido y la Liga Internacional Socialista tomamos con fuerza, para presionar a los gobiernos, para denunciar la ilegalidad con la que se maneja el Estado de ocupación. Fue esa campaña, esa fuerza, la que muestra que el internacionalismo militante es fundamental. Para no permitir el silencio ante un genocidio, para dar pelea por la libertad de todos los rehenes palestinos, para denunciar la ocupación ilegal y el apartheid perpetrados por Israel.

Desde el acto del 1° de mayo en Plaza de Mayo se comenzó la campaña unitaria por la libertad de los compañeros, empezando por extender y profundizar las acciones, difundir los pronunciamientos y exigir a los gobiernos que reclamen también su libertad, como así también la exigencia de libertad de todos los palestinos presos en las peores condiciones.

Con esa fuerza, y la convicción intacta, Saif ya se encuentra en Turquía, donde participó de la asamblea de la Flotilla que definió continuar.

Israel no logró su objetivo

Quiso que la flotilla no alcance los niveles de apoyo y la visibilidad internacional que consiguió el año anterior. La precipitada detención y secuestro logró que millones se posicionen y expresen al respecto, siempre denunciando al responsable del genocidio y la política de limpieza étnica. Anunció a viva voz que frenó a la flotilla, pero no contó con que nuestra voluntad es inquebrantable como la del pueblo palestino que resiste desde hace décadas.

La flotilla continuó su rumbo y hoy ya están listos para navegar nuevamente rumbo a las costas de la Franja de Gaza.

Con las embarcaciones que lograron continuar, las que se sumaron de Grecia y las que están en Marmaris (Turquía), esta misión navegara con más embarcaciones que la anterior a pesar del secuestro sionista.

Hoy más que nunca tenemos que continuar con las actividades para que no se deje de hablar de Palestina y que no se saquen los ojos de la flotilla. El 15 de mayo, un nuevo aniversario de la Nakba, nos da la oportunidad de que la movilización internacional se exprese en cada rincón del mundo. En nuestro país se suma la denuncia de la política servicial de Milei al genocida Netanyahu.

Milei, el más sionista

No en nuestro nombre. Esto tenemos que decir, esa es la campaña que tenemos que desplegar. No podemos permitir que quien circunstancialmente esté al frente de nuestro país nos asocie al régimen más reaccionario de la actualidad y al facista de Netanyahu.

Fue la sintonía con el sionismo la que hizo que la diplomacia argentina mirara para otro lado. Fueron los representantes argentinos en Grecia y Turquía quienes nos dejaron a la deriva. Los argumentos no se distinguían de los que escuchamos de los milicos cuando argumentaban que “algo habrán hecho”. Repudiamos este hecho y agradecemos que fue por los sectores solidarios y comprometidos con la causa palestina que hoy estamos en casa.

Tenemos la suerte de sabernos parte de un pueblo que defiende los derechos humanos, que no naturaliza un genocidio, y tenemos la responsabilidad de llegar a más personas, a que entiendan que la causa palestina es una causa de la humanidad. Que si el sionismo termina triunfando, la ultraderecha, la burguesía, los dueños (por ahora) del mundo estarán en mejores condiciones para aplicar los mismos métodos en otras partes del mundo. No queremos que nuestras hijas e hijos, que las futuras generaciones crezcan en un mundo donde un genocidio televisado se naturalice.

En nuestro país podemos enfrentarlo, podemos echar a Mekorot, podemos seguir expresandonos, aunque nos quieran callar con causas judiciales que terminamos ganando, como es el caso contra nuestro compañero Alejandro Bodart, o como la causa contra Vanina Biasi que sigue en curso y hay que rechazar totalmente. Tenemos que seguir profundizando la solidaridad internacional como bandera. Esa es nuestra tarea contra un cómplice de asesinos como es Milei.

Palestina libre, del río al mar

Todo lo que esté en nuestra manos tiene que servir para que Palestina sea libre, de verdad. Cada acción que llevemos adelante, cada movilización, cada huelga, cada denuncia, en mar, en tierra y hasta en la redes. Todo es necesario, y todo suma a esta causa justa.

Tenemos que redoblar la movilización, pasar de la indignación a la acción.

Tenemos que impulsar la formación y el debate político, para responder con fuerza a las mentiras del sionismo, que por más que hoy somos muchos más quienes abrazamos la causa del pueblo palestino, siguen con su discurso de víctima cuando son el verdadero victimario.

Basta de que nos hagan creer que denunciar el genocidio y ser antisionista es ser antisemita. El sionismo es una corriente ideológica, supremacista, racista que impulsa el exterminio del pueblo palestino desde una lógica de ocupación colonial y apartheid. Hoy es justamente ese régimen el antisemita, que pretende eliminar a un pueblo semita como el palestino. Que no nos quieran callar cuando denunciamos la aberración que llevan adelante.

La defensa de los derechos del pueblo palestino es lo que tenemos que levantar, la defensa de su autodeterminación, no podemos permitir que lo que prime sea el discurso de la defensa de un Estado artificial que funciona de enclave político, económico y militar en la región.

La pelea por la Palestina libre hoy ya no deja dudas de que es la defensa de un solo Estado, el Estado palestino. La posición de dos Estados ya se demostró inviable, una mentira que solo permite que el sionismo siga avanzando en su ocupación y despojo, como se muestra en el avance territorial y “legal” que hacen para anexar Cisjordania y expulsar a toda la población de Gaza, pretendiendo quedarse con todo el territorio palestino.

Es por esto que necesitamos de la solidaridad internacional y sobre todo del levantamiento de los pueblos de todo el oriente medio, que se enfrenten a sus regimenes y que apoyen al pueblo palestino en su pelea por recuperar sus tierras, sus casas y volver a usar sus llaves. Es con la revolución que podremos barrer al sionismo y a sus cómplices. Es por eso que mientras ampliamos las redes de solidaridad, tenemos que seguir construyendo organización internacional y revolucionaria en cada país. Para que Palestina sea libre, laica, democrática, no racista y socialista en el marco de una federación voluntaria de repúblicas socialistas de Medio Oriente. Solo así terminaremos no solo con el monstruo sionista sino con todo sistema de opresión y explotación. Esa es nuestra estrategia, es por eso por lo que peleamos y nos organizamos. Por una Palestina libre y por el fin de este sistema que solo nos trae desigualdad, explotación, opresión, guerras, crisis climática y genocidios. Organizate con nosotros para activar el freno de emergencia y poner en pie otra sociedad, una igualitaria, una socialista.

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