Más cipayo no hay. Milei en el portaaviones USS Nimitz

El presidente, Javier Milei, protagonizó un acto que marca un récord absoluto en materia de entrega de soberanía y alineamiento ciego hacia los Estados Unidos. En una escena que parece diseñada por el Departamento de Defensa norteamericano, el mandatario libertario se trasladó hasta la cubierta del portaaviones nuclear USS Nimitz para rendir pleitesía a las fuerzas militares del país presidido por Donald Trump.

La entrega se materializó sobre la cubierta del USS Nimitz, el portaaviones nuclear que hoy navega por aguas argentinas bajo el amparo de los ejercicios navales Passex 2026. Esta enorme estructura bélica, que utiliza reactores nucleares para moverse por nuestro mar, sirve como el escenario ideal para que el presidente rinda pleitesía a los mandos norteamericanos.

La jornada comenzó en la rampa militar de Aeroparque, desde donde Milei partió hacia el portaaviones a bordo de una aeronave de guerra estadounidense Grumman C-2 Greyhound. Lo acompañaron en este viaje su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti. Una vez en el Nimitz, la comitiva oficial argentina fue recibida por el contraalmirante, Mark A. Schafer, jefe del Comando de Operaciones Especiales Sur, y el embajador, Peter Lamelas, quienes coordinaron las demostraciones de poderío militar en aguas nacionales.

Durante su estancia en la nave, el mandatario presenció maniobras de alta complejidad que incluyeron demostraciones aéreas de aviones F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk. Estas actividades consistieron en simulaciones de búsqueda, rescate y acciones de combate coordinadas por la tripulación norteamericana con la colaboración de efectivos de la Armada Argentina. El despliegue no solo representa un gasto millonario estimado en más de $466 millones, sino que también constituye una cesión del control del Mar Argentino para el adiestramiento de tropas extranjeras.

Relaciones carnales: Milei al servicio de Donald Trump

La visita del presidente al portaaviones, representa un nuevo episodio en la consolidación de un proyecto que busca subordinar por completo al país a las necesidades políticas y militares de la potencia imperialista. El gobierno de Milei ha decidido que la Argentina funcione en tándem con los deseos de Washington, permitiendo un despliegue sin precedentes del Comando Sur en toda la región. Las ayudas que la gestión de Donald Trump ha brindado al gobierno libertario empiezan a cobrarse de manera directa con estas operaciones conjuntas que vulneran cualquier tipo de autonomía nacional.

La relación con el Comando de Operaciones Especiales Sur, responsable de planificar despliegues en 31 países de la región, se ha profundizado hasta niveles alarmantes. Porque, además del ejercicio en el portaaviones, se están llevando a cabo las operaciones denominadas “Daga Atlántica” en bases estratégicas como Puerto Belgrano y la Guarnición Militar Córdoba. En estas prácticas, las Fuerzas Especiales de Estados Unidos entrenan a sus pares locales, lo que en los hechos significa la asimilación de la doctrina militar norteamericana por parte de las fuerzas argentinas.

Este nivel de subordinación se manifiesta también en la forma en que se autorizaron estas maniobras. Para garantizar esta entrega sin obstáculos, Milei decidió puentear cualquier instancia de debate y habilitó el ingreso de las tropas extranjeras mediante un decreto autoritario. Al evitar el paso por el Congreso, el Ejecutivo demostró que no está dispuesto a permitir que se cuestione su política de subordinación militar, optando por el camino del decreto de necesidad y urgencia para sellar este pacto de sumisión. El argumento oficial fue la falta de tratamiento legislativo, pero en el fondo subyace el temor a un debate democrático sobre el costo y la naturaleza de esta alianza militar.

La ratificación del compromiso con el imperialismo

La fascinación de Milei con el despliegue bélico estadounidense ha sido una constante desde que asumió la presidencia. El jefe de Estado ha recibido a cada una de las máximas autoridades del Comando Sur que pisaron suelo argentino. La sumisión no es nueva. En 2024 Milei viajó a Tierra del Fuego para reunirse con Laura Richardson y en 2025 fue el anfitrión de Alvin Holsey para sellar los detalles del desembarco de 4.000 infantes de marina en las costas de la región. Toda esta hoja de ruta de entrega es la que hoy profundiza el nuevo jefe del Comando Sur, el general de Infantería de Marina Francis L. Donovan.

Hoy la Argentina se posiciona como el principal patrocinador de los intereses del Pentágono en Sudamérica. El USS Nimitz recorre nuestro litoral marítimo realizando complejas maniobras de defensa aérea y evoluciones tácticas. Frente a este despliegue, el gobierno festeja lo que no es otra cosa que la entrega del control operativo de nuestras fuerzas a los mandos de Estados Unidos. Sin embargo, para la mayoría de los sectores populares, este alineamiento total con un líder ultraderechista como Donald Trump. solo representa una pérdida de soberanía y la integración del país en una agenda bélica ajena a los intereses de la clase trabajadora.

El portaaviones, que tiene previsto su retiro en 2027, sirve hoy como escenario para un acto de pleitesía que quedará registrado como uno de los momentos de mayor entrega hacia el poder imperial en la historia reciente.

Otras noticias

Somos un medio de y para los trabajadores
No tenemos pauta ni aportes de empresarios

Si valorás nuestra voz, sumate a bancarla

Colaborá con nosotros