Nicolás Vetromile, montajista, docente de la ENERC y Delegado General Adjunto comisión interna de ATE INCAA, nos comparte una reflexión sobre la carrera de Luis Brandoni a días de su muerte.
Se nos fue Beto Brandoni
Adalberto Luis Brandoni nació en Dock Sud en 1940.
Estudio teatro y perteneció al elenco de la Comedia Nacional Argentina dirigido por Luisa Vehil.
En 1965 actúa hasta 1967 en “La nena” con Osvaldo Miranda, Marilina Ross y Joe Rigoli y de ahí salta al cine para hacer “Escala Musical”, “La cigarra está que arde” y “Tute Cabrero”.
Sigue actuando en televisión, haciendo un episodio en “Alta Comedia” y en muchísimos programas más.
Pero su primer pico más alto es cuando interpreta a Antonio Soto en “La Patagonia Rebelde” de Héctor Olivera de la obra y guion de Osvaldo Bayer, compartiendo cartel con Héctor Alterio y Federico Luppi.
Su personaje nos muestra a un luchador sindical de la FORA enfrentando al Teniente Coronel Zavala.
Ya aquí, Brandoni nos empieza a dejar frases célebres no solo por su texto sino por la manera de su expresión.
Actúa en “La Tregua” otra vez con Alterio y con Ana María Picchio.
Ahí aparecen los años oscuros, ya que la Triple A, comienza a perseguirlo y debe exiliarse.
Con el Proceso de Reorganización Nacional es prohibido en 1976, cuando ya era Secretario General de la Asociación Argentina de Actores.
En ese año fue secuestrado y torturado por las fuerzas represivas en el centro clandestino de detención Automotores Orletti, que luego le permitió declarar en los juicios por los crímenes de la Dictadura.
Con el regreso de la democracia, el Beto Brandoni se transformó en la cara del cine costumbrista argentino, actuando en “Esperando la carroza”, “Darse cuenta”, “Made in Argentina”, “El verso”, “Cien veces no debo”, entre otras…
En esa época, su actuación en “Seré cualquier cosa pero te quiero” y en “Convivencia”, le valieron dos premios Cóndor de Plata.
También ganó un premio Konex al mérito por la década de los ´80 y dos premios Martín Fierro en los ´90 por sus actuaciones en “MI Cuñado”.
Los 2000 lo encontró también actuando, en momento que su intervención política lo permitía, en papeles secundarios.
En los últimos 15 años volvió a papeles protagónicos o importantes que también le valieron permios como con “El hombre de tu vida” y “Un gallo para esculapio”. También actuó mucho en cine con “Mi obra maestra”, “La odisea de los giles”, “El cuento de las comadrejas” y la recientemente estrenada “Parque Lezama”.
Siempre fue un tipo político, desde sus interpretaciones y su militancia sindical en Actores y luego desde 1997 fue elegido diputado nacional por su partido, la Unión Cívica Radical.
Desde allí se puede identificar un fuerte cambio en la opinión sobre la política de nuestro país y su mirada sobre los procesos democráticos venideros, al punto que en 2017 renunció a la Asocacición Argentina de Actores expresando que estaba ligada a un partido político. Apoyo el gobierno de Mauricio Macri, integró en 2021 una de las listas de precandidatos a diputados por Juntos por el Cambio y en 2023, obtuvo una banca en el ParlaSur, también por Juntos por el Cambio.
Sus posiciones políticas sobre que no fue un golpe cívico-militar y sus expresiones antiperonistas, lo llevaron en los últimos años a acercarse a directores de cine que le nutrieron de esos conceptos, al punto de sentirse directamente el personaje de la serie “Nada” y sus expresiones también anticomunistas.
Que lejos quedó la interpretación de Antonio Soto, pero si podemos decir, que sus frases en las diferentes películas quedarán en el ideario colectivo y que alguna de ellas, en estos últimos tiempos le hubieran calzado perfecto.
Un gran actor que nos llena siempre con sus interpretaciones y que nos deja un vacío muy grande.
Gracias a una idea de Leo Cauzillo, compañero del INCAA, cuando trabajamos en el CPA, hicimos un programa sobre los personajes del cine Argentino, en donde Beto participó por “Esperando la carroza” que se puede ver por Cine.ar: Luis Brandoni – En esperando la carroza

