Raúl Laguna Bosch, médico generalista de 37 años, trabaja en el Hospital Interzonal de Agudos “Eva Perón”, en San Martín, provincia de Buenos Aires. Un centro público que, como tantos otros, se sostiene a pulmón.
Graduado en 2013 de la Escuela Latinoamericana de Medicina, en La Habana, Cuba, Raúl aprendió a ejercer entre guardias y falta de insumos, pero siempre con una convicción latente: la salud como un derecho inadmisible, no como mercancía.
De vuelta en Argentina, hizo su residencia en el Centro de Salud N°10 de San Martín y fue jefe de residentes en Hurlingham, en la Sala Ángel Bo, donde —además de atender— ayudó a formar a otros especialistas. Hoy continúa esa labor como coordinador docente de Medicina General en una sede interdisciplinaria, mientras trabaja en el servicio de Área Programática y Redes en Salud (SAPS) y en la guardia de clínica médica del Eva Perón.

Sin embargo, su recorrido no se limita al hospital. Laguna desde 2023, es miembro por la oposición secretario de organización del consejo directivo provincial y en las próximas elecciones de CICOP es candidato a secretario general de la secciónal Eva Perón por la lista Pluricolor. Desde ese espacio enfrenta el ajuste, la precarización y el vaciamiento del sistema sanitario bonaerense. Para él, la defensa de la salud pública es una práctica cotidiana que se construye colectivamente, buscando puntos de acuerdo más allá de las diferencias.
Desde esa misma lógica de organización y compromiso, hoy da un paso más allá del ámbito local.
El próximo 12 de abril, Raúl pasará a formar parte de la nueva misión de la Flotilla Global Sumud: más de 80 embarcaciones y alrededor de mil voluntarios —de distintos países—, entre médicos, educadores, ingenieros, bioconstructores y trabajadores que buscan romper el bloqueo sobre Gaza, denunciar la catástrofe humanitaria aún en curso y llevar alimentos, medicamentos y apoyo a la reconstrucción junto a la población local. La iniciativa continúa una serie de acciones internacionalistas que, desde hace más de una década, intentan asistir al pueblo gazatí y visibilizar el cerco mediático impuesto por el Estado de Israel.
Raúl no viajará solo como médico, sino también como militante socialista del MST y de la Liga Internacional Socialista, en una tradición que entiende la solidaridad internacional como una práctica concreta. En esta misión estará acompañado por Celeste Fierro, dirigente política que ya participó en la flotilla de 2025, cuando fue interceptada y detenida por fuerzas sionistas antes de llegar a Gaza.


En Gaza, donde el sistema de salud está siendo destruido de forma sistemática —con hospitales bombardeados, insumos bloqueados y hambre declarada—, su presencia adquiere un sentido que trasciende lo profesional.
Del conurbano bonaerense al Mediterráneo hay un mismo hilo: la defensa de la vida frente a un sistema que la vuelve descartable. Con esa convicción, Raúl se suma a una tarea que busca, en lo inmediato, aliviar el sufrimiento, y en lo profundo, transformar la realidad.


