Catamarca. Educación bajo amenaza y en lucha contra el gobierno

La semana comenzó con fuerte conflictividad en la provincia de Catamarca. El lunes 2 de marzo CTERA, junto a los gremios docentes nacionales UDA, CEA, SADOP y AMET, convocó a un paro nacional docente que en la provincia tuvo alrededor de un 70% de adhesión.

Ese mismo día por la mañana, un grupo de docentes decidió no iniciar el ciclo lectivo 2026 y se movilizó hacia la Casa de Gobierno para reclamar una recomposición salarial real y repudiar la propuesta presentada por el gobierno provincial.

Ante la convocatoria al paro y la movilización, el gobernador Raúl Jalil, alineado con las políticas del gobierno nacional de Javier Milei, dictó la noche del domingo una conciliación obligatoria, con el objetivo de intentar frenar la participación docente en las medidas de fuerza.

Sin embargo, la maniobra no logró su objetivo. La adhesión al paro se mantuvo y durante la jornada se registraron manifestaciones y cortes autoconvocados en distintos puntos de la provincia en reclamo de mejoras salariales y estabilidad laboral.

En Fiambalá, docentes realizaron un corte sobre la Ruta Nacional 60, en el acceso sur de la ciudad. En Santa María, la concentración se realizó a la altura del Monumento a la Pachamama, sobre la Ruta Provincial 17, desde donde marcharon hasta la Plaza Belgrano.

Las protestas también se replicaron en Andalgalá, donde docentes autoconvocados y trabajadores de la salud se concentraron en la Plaza 9 de Julio, además de movilizaciones en Paclín y en la capital provincial.

Jalil bajo la lupa de la docencia

La bronca de la docencia siguió creciendo y el 4 de marzo por la tarde cientos de docentes autoconvocados volvieron a movilizarse en la capital catamarqueña ante la falta de respuestas del gobierno.

La concentración se realizó en la Plaza 25 de Agosto, desde donde marcharon bajo la consigna: “En las rutas, en las calles, en las plazas: ¡la lucha es de todos!”. El reclamo central es el rechazo a la oferta salarial del gobierno y la exigencia de una recomposición urgente acorde a la crisis económica, con un planteo de $1.300.000 al básico.

La movilización también repudió las declaraciones del gobernador Raúl Jalil, quien tras la primera jornada de protesta confirmó el inicio de sumarios administrativos contra docentes que participaron del paro, junto con la advertencia de descuentos salariales bajo la consigna: “Día trabajado, día pagado”.

Estas medidas fueron interpretadas por la docencia como un intento de disciplinamiento y una amenaza directa contra el derecho constitucional de huelga, en un contexto donde los trabajadores de la educación denuncian salarios insuficientes y condiciones laborales cada vez más deterioradas.

En este marco, docentes autoconvocados ya convocaron a una nueva movilización para el sábado 7 de marzo a las 17 horas. A su vez, en el plano nacional, se anunció un paro universitario del 16 al 20 de marzo en reclamo por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo.

Crece el malestar social

El conflicto docente se da en medio de un clima de creciente tensión social en la provincia. En los últimos días se multiplicaron movilizaciones y protestas que apuntan al gobierno provincial exigiendo respuestas frente al deterioro de las condiciones de vida.

Las consignas responsabilizan tanto al gobernador Raúl Jalil como al presidente Javier Milei, señalando que el gobierno provincial aplica un ajuste alineado con las políticas nacionales. En las calles y en las redes sociales se repiten reclamos por trabajo, aumentos salariales y mejores condiciones laborales, reflejando el fuerte deterioro del poder adquisitivo desde que asumió este gobierno.

La necesidad de un plan de lucha

Desde Alternativa Docente planteamos la necesidad de que las conducciones sindicales de CTERA y la CGT impulsen un plan de lucha nacional, dando continuidad al paro del 2 de marzo. Y convoquen a un paro provincial de 48 horas con movilización la próxima semana.

En varias provincias continúan abiertos los conflictos salariales y se desarrollan medidas de fuerza. El paro nacional del 2 de marzo expresó parte de la bronca acumulada, pero muchos docentes consideran que una medida de 24 horas resulta insuficiente.

En ese contexto, la autoorganización docente vuelve a aparecer como una herramienta de lucha, frente a la pasividad de las conducciones sindicales. El objetivo, tiene que ser unificar los reclamos y retomar el nivel de unidad alcanzado durante 2025, cuando trabajadores estatales y del sector privado protagonizaron movilizaciones unitarias masivas, por salario y condiciones laborales.

Para la docencia catamarqueña movilizada, la situación es clara: el hambre y la miseria no pueden esperar

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