Foto: Julieta Luna
Con las complicidades de siempre, el oficialismo impulsará la aprobación de una batería de cambios que flexibilizan condiciones de trabajo y reducen costos empresariales. Desde temprano, distintos cortes, en el Obelisco y otros puntos del país, anticipan la temperatura de la jornada.
El Congreso y la presión de la calle
Tras obtener media sanción en Diputados, el proyecto final de reforma laboral llega al Senado, para tratarse desde las 11hs, en medio de fuertes cuestionamientos por su impacto en la estabilidad, las indemnizaciones y la negociación colectiva.
La sesión se anticipa sin grandes complicaciones para el oficialismo que utilizó las negociaciones con las provincias para solidificar los votos necesarios para aprobar el paquete de reformas que presentó en las Sesiones Extraordinarias.
Desde La Libertad Avanza sostienen que la iniciativa apunta a reducir la litigiosidad laboral, simplificar convenios y promover la contratación formal. Sin embargo, el proyecto implica una flexibilización que debilita la protección del trabajador frente al empleador.
Entre los puntos más controvertidos se encuentran los cambios en el cálculo de indemnizaciones, la ampliación de los períodos de prueba y la posibilidad de establecer esquemas de contratación más precarios. También genera preocupación la creación de figuras que podrían encubrir relaciones laborales bajo modalidades autónomas.

¿Dónde está? Una pregunta que se volvió rutina
Una vez más la Confederación General del Trabajo (CGT) demostró su rol traidor, sin convocar a ninguna medida para la jornada de hoy. La figura de la central ya había sido expuesta durante la primera sesión en el Senado, cuando optó por negociar, al verse expuesta, convocó al paro nacional el jueves pasado durante el tratamiento en Diputados pero sin movilización.
Por otro lado, el FRESU, que en primera instancia había llamado a un paro de 36hs con movilización, terminó diluyendo su propia medida con el pasar de los días. Solamente algunos de los sindicatos que integran el frente llevaron adelante el paro.

Desde los sectores de izquierda y combativos, entre los que se encuentra ANCLA-MST y otros, se nutrió con distintos cortes y acciones que culminan con la movilización y concentración en Congreso.
Nuevamente, exigiendo un paro activo y plan de lucha para enfrentar esta reforma, ya que no debemos limitarnos a lo que suceda hoy, sino que en el caso de aprobarse debemos preparar la resistencia contra su aplicación en cada lugar de trabajo, en la defensa de cada estatuto, donde no hay senadores y Diputados vendidos que vendan nuestros derechos.


