Foto: Marcos Sierras
Ayer, el gobierno, a través de las fuerzas represivas, intentó desalojar a quienes se movilizaban contra el DNU 70/23 y en defensa de la educación universitaria pública con carros hidrantes, balas de goma y una lluvia de gases lacrimógenos. Uno de los centros del ataque fueron los trabajadores de prensa.
Así, como el 12 de marzo de 2025 donde la gendarmería casi asesina a Pablo Grillo. La prensa sufrió en carne propia la represión por parte de las fuerzas de seguridad de Milei y Jorge Macri.
En un comunicado emitido a través de ARGRA y SIPREBA, las organizaciones detallan algunos de los casos más fuertes:
- Laura Quispe, periodista del medio TeleSISA, recibió nueve balazos de goma en su espalda y debió ser atendida en el Hospital Ramos Mejía donde, luego de hacerle varios estudios, determinaron que dos de los perdigones quedaron dentro de su cuerpo.
- Guido Piotrkowski, reportero gráfico de Página/12, recibió dos impactos directo al pecho desde una distancia muy corta que quedó registrado en sus fotos
- Nicolás Hernández, fotógrafo del Grito del Sur, fue herido con dos balazos de goma en el antebrazo mientras se cubría la cara
- Gabriela Manzo, quien registraba para Radio Gráfica, recibió tres balas de goma en las piernas
- Dos fotorreporteros de Indymedia Argentina también fueron baleados en el torso, uno de ellos de muy cerca a quemarropa
- Revista Mu tuvo tres trabajadores heridos, uno de ellos, el fotorreportero Tadeo Bourbon con dos balas de goma en las piernas
- Nicolás Suárez, que estaba registrando para La Nación, recibió un bastonazo en su espalda de parte de un policía, y otra decena de trabajadores de prensa fueron gaseados.
- Germán Romeo, fotorreportero freelance, recibió un bastonazo en la cabeza en la misma situación que Suárez, y gas pimienta en los ojos, de muy cerca, que le afectó la vista.
En nuestro caso, la compañera Maia Pauro sufrió quemaduras por una granada de gas lacrimógeno que le cayó a centímetros de la cabeza e impactó en su cuello. El resto sufrimos el efecto de los gases en ciertos momentos imposibilitados de ver o respirar.

El comunicado continúa informando que “Aportaremos toda esta información a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Relatoría de Libertad de Expresión de Naciones Unidas como ya lo hicimos en los últimos dos años. La CIDH señaló en su informe 2025 los retrocesos a la libertad de expresión en Argentina, las agresiones para silenciar voces críticas y la violencia física contra la prensa en manifestaciones”.
Además, cierra con un detalle no menor “La represión podría haber tenido consecuencias mayores si la mayoría de los trabajadores de prensa no hubieran tenido protección de cascos y máscaras de gas, un equipamiento que usan los corresponsales de guerra y que no vamos a naturalizar”.
Estamos cubriendo con estrategias de cobertura de guerra una movilización que era pacífica hasta que las fuerzas represivas decidieron atacarnos.

La represión muestra la debilidad del gobierno
El gobierno de Milei rosqueo, entrego prebendas y logró que se cayera el quorum para ayer, lo que no logro es detener la movilización que durante horas resistió la represión brutal, la enfrentó y demosotró que bronca sobra.
La traición de algunas direcciones burocráticas, en especial de la CGT, y la acciones desesperadas por separar la lucha por la ley de tierras de la del DNU 70/23 no lograron que la movilización quedar signada solo a una vanguardia reducida.Necesitamos reforzar el llamado a la calle y desde Periodismo de Izquierda, vamos a cubrir cada proceso de lucha que haya, porque el gobierno está golpeado y no podemos permitir que nos siga castigando.


