Organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y sectores en lucha de Zona Sur volvieron a reunirse en la Universidad Nacional de Lanús para fortalecer la solidaridad con los trabajadores despedidos de Tenaris SIAT. La coordinación prepara nuevas acciones y una conferencia de prensa para convocar, junto a los despedidos y otros sectores en lucha, a la Marcha de la Bronca del próximo 19 de septiembre.
Un conflicto modelo de la reforma laboral
El conflicto de Tenaris SIAT continúa ocupando un lugar central entre las luchas de la Zona Sur. Los despidos en la planta de Valentín Alsina no son solamente un ataque contra 164 trabajadores y sus familias: expresan un avance patronal que busca descargar la crisis sobre quienes viven de su trabajo y aplicar ferozmente la reforma laboral de Milei e impulsada por Rocca. Es el ejemplo concreto de una de las empresas más poderosas del país que pretende preservar sus ganancias y avanzar sobre las condiciones laborales y de vida de sus trabajadores.
SIAT puede ser, en ese sentido, un caso testigo. Si una patronal puede despedir masivamente, sostener esquemas de contratación cuestionados y luego avanzar sobre las condiciones de quienes quedan, el problema deja de ser solamente el de una fábrica. Se convierte en una señal para todo el movimiento obrero.En ese marco, este martes se realizó una nueva reunión del espacio de organizaciones en solidaridad con los trabajadores de SIAT , junto a trabajadores despedidos, en la Universidad Nacional de Lanús El objetivo fue profundizar la coordinación entre los distintos sectores que vienen acompañando el conflicto y preparar desde los lugares de trabajo, estudio y organización una intervención común de cara a la Marcha de la Bronca del 19 de septiembre.
La reunión expresa una necesidad concreta: que la pelea de SIAT no quede aislada y que los distintos conflictos puedan encontrarse, apoyarse y construir una respuesta colectiva.
Un ataque que va más allá de los despidos
Tenaris SIAT, perteneciente al Grupo Techint. Según denunciaron los propios trabajadores, muchos de ellos venían desempeñándose durante años mediante contratos temporales que se renovaban periódicamente. La empresa pretende avanzar sobre el régimen de trabajo, horarios, condiciones laborales y salarios de quienes permanecen en la planta.El dato es importante porque permite entender que no estamos frente a una decisión empresarial aislada. El conflicto de SIAT muestra cómo la precarización, los despidos y el disciplinamiento laboral pueden convertirse en herramientas para imponer una transformación regresiva de las relaciones laborales.
Los contratos temporales fueron utilizados durante períodos prolongados, incluso por varios años, la empresa evita el procedimiento preventivo de crisis ante un volumen de despidos que representa una parte sustancial de la planta. Por eso, defender a los trabajadores de SIAT no significa solamente reclamar por las reincorporaciones. Significa enfrentar una lógica patronal que pretende que sean los trabajadores quienes paguen el costo del ajuste.
Crece la solidaridad y el espacio de coordinación
Desde el comienzo del conflicto, distintos espacios políticos, sindicales, sociales y estudiantiles de Zona Sur vienen acompañando a los trabajadores.Ya se realizaron acciones de difusión y visibilización, actividades en la puerta de la fábrica, radios abiertas y acompañamientos a las instancias donde los trabajadores llevaron adelante sus reclamos. Pero el paso que comienza a consolidarse es más importante: convertir la solidaridad en coordinación permanente.La experiencia demuestra que cada lucha aislada tiene enormes dificultades para enfrentar a empresas poderosas y a gobiernos que priorizan los intereses patronales. En cambio, cuando los conflictos logran encontrarse, pueden multiplicar su fuerza.
Por eso la reunión realizada en la UNLA tiene un valor político que excede la actividad puntual. Se trata de avanzar en una herramienta de coordinación desde abajo, que permita poner en común las distintas luchas de la región y acompañar activamente a quienes enfrentan despidos, ajuste, precarización y ataques a sus derechos.Este espacio tiene que seguir potenciandose y expresarse en las calles, en los lugares de trabajo y estudio, en acciones comunes y en una campaña sostenida que permita rodear de solidaridad a los trabajadores de SIAT.
También desde la Legislatura se expresa la solidaridad
La pelea de los trabajadores llegó también a la Legislatura bonaerense. Desde el Frente de Izquierda se presento un proyecto de repudio a los despidos en SIAT y un pedido de informes, además el bloque del PJ se vio obligado a presentar un proyecto en un sentido parecido.
El proyecto de declaración disponible plantea el repudio a los despidos y reclama explícitamente la reincorporación de los trabajadores y la defensa de los puestos de trabajo.Que existan distintas iniciativas legislativas puede ser positivo en la medida en que sirvan para amplificar el reclamo y fortalecer públicamente a los trabajadores. Pero ninguna declaración parlamentaria puede reemplazar la organización y la movilización.La verdadera correlación de fuerzas se construye en la calle. Por eso es fundamental que los proyectos, pronunciamientos y acciones institucionales estén al servicio de fortalecer la lucha y no de descomprimirla. Desde la coordinación de solidaridad con SIAT en zona sur queremos acompañar con presencia de trabajadores de la planta cuando se trate en comisión dichos proyectos como parte de empujar y dinamizar esta lucha.
SIAT y la Marcha de la Bronca
La coordinación que se viene construyendo en Zona Sur encuentra ahora una perspectiva mayor y común en la Marcha de la Bronca del 19 de septiembre. La convocatoria nacional surgió desde un espacio amplio de organizaciones, sindicatos, sectores estudiantiles, asambleas, movimientos sociales, colectivos feministas, ambientales y fuerzas políticas de izquierda. Su objetivo es organizar la bronca que crece frente al ajuste y coordinar las distintas expresiones de lucha. Ese carácter amplio es precisamente lo que puede darle fuerza a la jornada: que los conflictos concretos puedan llegar a una movilización común, llevando sus reclamos y mostrando que detrás de cada despido, cada ataque salarial, cada conflicto ambiental o cada derecho vulnerado existe un mismo problema de fondo.
Para los trabajadores de SIAT, el 19 de septiembre puede ser una oportunidad para mostrar que no están solos. Y ser convocantes junto a otros sectores de trabajadores de una movilización que será enorme e importante y tonificara todas las luchas. Además para el conjunto de los sectores en lucha, incorporar a SIAT a la convocatoria permite ponerle nombre y rostro concreto a una política de ajuste que muchas veces aparece presentada como una cuestión abstracta. Por eso, desde el espacio de solidaridad se prepara una conferencia de prensa para convocar a la Marcha de la Bronca, junto a los trabajadores despedidos de SIAT y otros sectores que vienen enfrentando conflictos en Zona Sur, docentes, ferroviarios, estudiantes, estatales entre otros.
La apuesta es que la convocatoria sea unitaria y que todos los sectores en lucha puedan confluir, sin perder sus reivindicaciones particulares, en una movilización común.Una pelea que necesita organizaciónLa experiencia de SIAT deja una conclusión política clara: frente a una ofensiva patronal de esta magnitud, no alcanza con resistencias aisladas.La organización de los trabajadores despedidos, el acompañamiento de sus compañeros efectivos, la solidaridad sindical, la intervención de los estudiantes y la coordinación entre organizaciones pueden convertirse en una fuerza capaz de disputar la relación de fuerzas. La defensa de cada puesto de trabajo es hoy inseparable de la pelea contra la precarización y el ajuste. La pelea sindical es inseparable de la politica. Y esa pelea necesita superar las fronteras de cada fábrica, cada sindicato y cada sector.
La CGT y las conducciones tradicionales del movimiento obrero no pueden ser quienes marquen los límites de la respuesta. Mientras los despidos y el deterioro de las condiciones de vida avanzan, hace falta que los sectores que sí están dispuestos a luchar construyan espacios de coordinación desde abajo y con independencia política. La experiencia que comienza a tomar forma en Zona Sur y en las coordinaciones de otras zonas puede aportar en ese camino. SIAT puede ser un punto de encuentro para las luchas de la región y una expresión concreta de que la solidaridad organizada puede convertirse en fuerza política. El próximo paso es claro: seguir rodeando de solidaridad a los trabajadores despedidos, profundizar la coordinación, impulsar nuevas acciones, invitar y preparar una gran movilización el 19 de septiembre.
Porque si Techint pretende que 164 familias paguen el costo de mantener sus ganacias, la respuesta tiene que ser colectiva.No a los despidos en SIAT. Reincorporación de todos los trabajadores. Abajo el ajuste y la flexibilización. Unidad de todos los sectores en lucha. Todos a la Marcha de la Bronca del 19 de septiembre.

