Este jueves 18, desde la docencia volveremos a protagonizar una Jornada Nacional de Lucha con paro, movilizaciones y protestas, a partir de la convocatoria de la Coordinación Nacional Docente que reúne a sindicatos, la FND, seccionales y agrupaciones combativas y antiburocráticas, confluyendo en unidad de acción con otros distritos.
La medida consiste en un paro este jueves 18, convocado por el Plenario provincial de las Seccionales y la Multicolor de SUTEBA, que confluye con el paro de Ademys en la Ciudad y una concentración a las 14 h en la Secretaría de Educación (Palacio Pizzurno). Paro que se hará sentir también en Santa Cruz, en Misiones y en provincias que convocan también ese día, como Tierra del Fuego o Formosa, sumando a las acciones de protesta en Río Negro, Córdoba, Chaco, Neuquén, La Pampa, Jujuy, Santa Fe o Mendoza.
Esta no es solo una pelea salarial, está en juego la educación pública. Porque el salario docente se ha transformado en una variable pedagógica del ajuste, a partir de las políticas de los distintos gobiernos que empobrecen a la docencia, degradando también las condiciones en las que intentamos construir conocimiento junto a más de 10 millones de estudiantes del país.
Ajuste salarial: una política que empobrece la educación en todo el país
Desde que asumió Milei se profundizó la pérdida salarial de la docencia, así como en el conjunto de la clase trabajadora y los sectores populares. La eliminación del Incentivo docente, el mayor ajuste presupuestario en casi un siglo y la política de desligar todo a las provincias, agravaron una crisis que venía de antes.
Distintos informes demuestran lo que padecemos en nuestros bolsillos: el salario docente está en el nivel más bajo de las últimas dos décadas. Según el estudio de Alejandro Morduchowicz, el salario promedio docente se ubica incluso debajo de los valores de 2005, antes de aprobarse la llamada Ley de Financiamiento Educativo.


Esta dura realidad es resultado de las políticas de los sucesivos gobiernos nacionales y provinciales, que coinciden en descargar la crisis del sistema capitalista sobre los salarios docentes y el presupuesto educativo. Mientras Milei profundiza el ajuste exigido por el FMI y las corporaciones, comprobamos que en materia salarial los distintos gobernadores descargan esa crisis sobre docentes, trabajadores y sectores populares.
Así lo muestra el cuadro comparativo salarial, con gobiernos que dicen ser opositores a la ultraderecha, pero dejan a la docencia al fondo de la tabla, como en Buenos Aires -ubicada 18 entre 24 distritos- o La Rioja al final del penoso ranking. A la vez, pagando montos similares a otros gobiernos del PJ aliados de Milei, como en Catamarca o Salta, o del PRO y la UCR en San Juan, Chubut, Mendoza y Entre Ríos. El resultado es una docencia obligada a multiplicar cargos, horas y tareas o endeudarse para intentar llegar a fin de mes.
Provincias ricas y salarios pobres, con básicos de indigencia
La brecha salarial entre provincias muestra además un sistema educativo cada vez más fragmentado. Como evidencia el cuadro, una docente puede cobrar hasta un 60%-70% más que otra por el mismo trabajo, solo por el distrito donde ejerce.

Sin embargo, aun en provincias con “mejores” salarios, se está a años luz de cubrir las necesidades reales de una familia trabajadora. Los salarios docentes de 726 mil pesos a 1.3 millones, están muy lejos de los $2.400.186 que la Junta Interna de ATE-INDEC calcula que necesitó en febrero una familia tipo del Gran Buenos Aires para satisfacer sus necesidades mínimas para vivir. Incluso si tomamos las cuestionadas cifras del INDEC, se está por abajo de la canasta de pobreza que en mayo fue de $1.498.741 y una canasta de indigencia de $681.246.
Estos números desnudan una catástrofe social: los salarios de una maestra que se inicia o incluso con 10 años de antigüedad están por debajo de la línea de pobreza del INDEC. Y los salarios básicos (en blanco) los licuaron hasta reducirlos a un monto por debajo de la indigencia.
Ese es el “valor” que los gobiernos capitalistas le asignan a nuestra tarea educativa. Es decir, quienes tenemos la responsabilidad social de formar y sostener las escuelas públicas, recibimos como “retribución” o “reconocimiento”, salarios que el propio Estado patrón reconoce insuficientes para no ser pobres. Esto degrada incluso el sentido al que han relegado a la escuela como espacio “de contención”, porque en esta realidad social y educativa, ya ni contiene…
Las consecuencias pedagógicas son enormes
Con docentes que deben trabajar dos o tres cargos para sobrevivir no hay “calidad” que valga. Los gobiernos hablan de “mérito”, pero sin tiempo para planificar, capacitarse o acompañar a estudiantes y familias es falso que los distintos funcionarios que representan al capital, tengan a la educación como prioridad. Solo hay mayor desgaste físico y emocional, crecimiento de licencias por estrés y agotamiento, dificultades para sostener proyectos educativos, desgaste crónico y falta de cobertura de cargos en distintos niveles. Con sus políticas de pauperización salarial, los gobiernos terminan deteriorando la calidad educativa que pregonan.


Por eso sostenemos que salario y presupuesto son variables pedagógicas. No hay posibilidad de una educación pública de calidad con trabajadores pobres ni presupuestos recortados. No hay siquiera “contención” cuando las escuelas funcionan bajo ajuste permanente. No hay transformación educativa posible mientras los gobiernos consideren a la educación un gasto y no un derecho social a garantizar desde el Estado. Sostenido mayormente por la Nación, la que hoy solo aporta el 30% de los fondos y las provincias un 70%, cuando en los ingresos es al revés: el gobierno nacional se queda con el 70% mientras las provincias reciben apenas el 30%.
En este contexto, durante el fin de semana largo, la Celeste de CTERA anunció una “jornada” trucha, divisionista y testimonial para este miércoles 17, sin paro, aislada y sin debatirla con las bases y las escuelas, mientras los gremios docentes de la CGT hablan de una acción después del mundial. Cuando deberían llamar ya a un paro nacional activo en apoyo a las provincias y a un plan de lucha con las CTA y el conjunto de trabajadores.

En ese sentido, la Jornada Nacional de este jueves 18 busca unificar las luchas provinciales y reclamar una recomposición salarial en todo el país. Por salarios que cubran la canasta familiar y actualizados automáticamente por inflación, que restituyan el Incentivo y los demás fondos recortados, por el aumento ya de los salarios básicos y recuperar lo perdido estos años.
Vamos también junto a la comunidad por mayor presupuesto para infraestructura, becas, comedores, transporte y material didáctico, por mejores condiciones para enseñar y aprender y el fin de las reformas anti educativas.
Los recursos existen. Congreso Pedagógico para decidir
Plata hay, el problema es dónde se destina. Desde Alternativa Docente planteamos suspender los pagos de la estafa de la deuda al FMI y a los bonistas, aplicar impuestos progresivos a las grandes fortunas, corporaciones, bancos y terratenientes, y eliminar los voucher y subsidios a la enseñanza privada para volcar esos fondos a la educación estatal.

Pero la discusión no debe limitarse a lo salarial ni a un reclamo corporativo, economicista y sindical, sino ser integral. Porque las contrarreformas educativas, sus planes de estudio y las políticas que se aplican en las escuelas las diseñan funcionarios y tecnócratas alejados de las aulas. Docentes, estudiantes y familias nunca somos consultados y todo viene “enlatado” para responder a los lineamientos del Banco Mundial, la OCDE, el FMI y los demás sectores privatistas.
Por eso insistimos dentro de la Multicolor en la necesidad de levantar una propuesta y exigencia al gobierno nacional y provincial para que convoquen a un Congreso Pedagógico, con delegados electos democráticamente. Donde docentes, estudiantes y familias podamos decidir qué educación necesitamos como pueblo trabajador, cómo recuperar el salario docente, cómo garantizar presupuestos acordes a las necesidades sociales y cómo democratizar el gobierno educativo.

Debemos disputar el sentido de la educación y este jueves 18 tenemos una oportunidad: paremos, movilicemos y construyamos una salida de fondo, junto a la izquierda que emerge como alternativa, activistas, trabajadores y sectores populares para que la educación deje de ser una variable de ajuste y sea una prioridad real.
ANCLA – MST en el FIT Unidad

