La Justicia de la Ciudad de Buenos Aires rechazó la apelación presentada por la DAIA y la fiscalía y confirmó el fallo absolutorio de Alejandro Bodart, dirigente del MST en el FITU y coordinador de la Liga Internacional Socialista. De este modo, la Justicia ratifica, una vez más, que denunciar un genocidio no puede ser considerado un delito y deja firme una resolución que representa no solo un triunfo jurídico, sino también político, frente a quienes intentaron silenciar las denuncias sobre las atrocidades que el Estado de Israel comete en Gaza y Medio Oriente.
Al respecto, Bodart expresó: “La Cámara de Casación y Apelaciones en lo Penal de la Ciudad acaba de desestimar los recursos que la fiscalía y la DAIA habían presentado en mi contra, con falsas acusaciones de antisemitismo, y solo por defender la causa palestina y denunciar el genocidio perpetrado por el Estado sionista. De esta forma se ratifica que estoy absuelto y se cae el intento del sionismo de acallar las voces que denunciamos sus atrocidades. Logramos esta victoria junto a mis abogados María del Carmen Verdú e Ismael Jalil, a quienes les agradezco profundamente su gran trabajo. Pero sobre todo queremos resaltar que es un triunfo colectivo, un precedente muy importante frente a los intentos de censura y persecución contra todos quienes denunciamos lo que ocurre en Gaza. Porque no se puede criminalizar la solidaridad ni el derecho a alzar la voz frente a un genocidio televisado y frente a un Estado genocida, que ahora acaba de votar en su parlamento una ley para darle pena de muerte a los acusados palestinos, una barbarie que seguiremos enfrentando”.
Bodart agregó: “Lo que denunciamos no es una consigna vacía: hablamos de bombardeos sobre población civil, destrucción de hospitales, escuelas y viviendas, bloqueo de ayuda humanitaria y miles de víctimas, entre ellos miles y miles de niñas y niños. Callar frente a esto es el verdadero delito. Quisieron disciplinarnos, pero el resultado fue el contrario. La Justicia también tuvo que dejar en claro que expresar solidaridad con Palestina no es delito. Sigo firme frente al genocidio, frente a la impunidad y frente a quienes buscan silenciar, no nos van a callar nunca. Por eso en este día también quiero repudiar la actitud antidemocrática y defensora del genocidio del gobierno argentino, que le impide el ingreso al país a Thiago Ávila, coordinador de la Global Sumud Flotilla. Tampoco Milei con estos hechos podrá detener la solidaridad internacional que nuevamente irá rumbo a Gaza. Más que nunca decimos: ¡Palestina libre del río al mar!”.

