Comienza una semana que estará definitivamente signada por lo que suceda en los pasillos del Congreso. El oficialismo, acorralado por sus propias internas y la presión de sus aliados, buscará motorizar en ambas cámaras una serie de proyectos centrales que viene discutiendo hace tiempo y que son vitales para la supervivencia de su relato político.
Para encender los motores de esta maquinaria, el presidente Javier Milei decidió dar el puntapié inicial reuniendo a todo su Gabinete. Desde las 10 de la mañana, en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, el mandatario encabezó este encuentro con sus ministros, el cuarto de manera consecutiva luego de un mes de agosto en el que permaneció prácticamente recluido en la Quinta de Olivos.
La urgencia de esta convocatoria se ata al presente que atraviesa La Libertad Avanza en el parlamento, donde viene de sufrir una seguidilla de fuertes tropiezos. En la Cámara de Diputados, la oposición logró avanzar y emplazar a las comisiones para obligar el tratamiento de los proyectos vinculados a la crisis de morosidad familiar y la prórroga de la Emergencia en Discapacidad. Al mismo tiempo, en el Senado, el oficialismo padeció un duro revés cuando la sesión para tratar la ley de Biocombustibles se cayó estrepitosamente, producto de una rebelión del bloque radical y de las propias internas libertarias fogoneadas por funcionarios que responden al ministro de Economía, Luis Caputo.
Con este escenario de debilidad, Milei completará su jornada este lunes recibiendo a las 15 horas a los diputados y senadores de su espacio en el salón Héroes de Malvinas, buscando alinear a la tropa oficialista de cara a una agenda legislativa que no admite nuevos fracasos.
Vuelve la reforma política al Senado
En la Cámara Alta, las miradas estarán puestas en la Comisión de Asuntos Constitucionales, convocada para este martes con el objetivo de reactivar el debate de la reforma política impulsada por el Ejecutivo.
El elemento más resonante y polémico de este paquete es el intento por eliminar o al menos suspender las PASO. Sin embargo, la titular del bloque libertario, Patricia Bullrich, viene complicada últimamente. Hace tiempo que tiene serios problemas para reunir el quórum necesario y aglutinar a los aliados dialoguistas, evidenciando una especie de fragmentación en el recinto.
El tratamiento de esta reforma se encuentra con innumerables palos en la rueda, provenientes no solo de la oposición, sino de los propios gobernadores aliados. El apuro del gobierno por liquidar las primarias se topa con la especulación de los mandatarios provinciales, quienes exigen certezas y piden negociar con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, un aval firmado por la Casa Rosada que les garantice que no sufrirán el armado de listas libertarias paralelas en sus territorios de cara a 2027.
En el corazón del poder libertario, las posturas están divididas. Según trascendidos, Javier Milei se muestra confiado, convencido de que será reelecto y que la discusión electoral es meramente “futuro versus pasado” donde los vaivenes económicos quedarán en segundo plano. Su hermana, Karina Milei, por otro lado, vive una verdadera obsesión con este tema. La secretaria general de la Presidencia entiende que eliminar las PASO es la herramienta letal para quitarle al peronismo su mecanismo de unidad, apostando a que una fragmentación entre figuras como Cristina Kirchner y Axel Kicillof le entregue a La Libertad Avanza el golpe de nocaut definitivo. Al mismo tiempo, a Karina le preocupa que figuras como Mauricio Macri o empresarios con aspiraciones políticas puedan capitalizar votos por derecha, por lo que ha bajado una orden estricta: los aliados que no apoyen esta ley electoral no tendrán ningún lugar en los acuerdos de cara al 2027.
Más allá de los cálculos del oficialismo, es fundamental desnudar el profundo carácter antidemocrático que esconde esta reforma política. Modificar las reglas electorales, en medio de un contexto complicadísimo para las mayorías, expone que las verdaderas prioridades de la gestión libertaria pasan por reducir la participación popular y blindar a los partidos que representan fielmente los intereses del gran capital y el Fondo Monetario Internacional. Eliminar instancias de participación o manipular las reglas del juego es un intento indiscutible por concentrar el poder en pocas manos para profundizar el saqueo.
Para contrarrestar este ataque a los derechos democráticos, una verdadera reforma electoral requeriría, en primer lugar, la eliminación inmediata de todos los pisos proscriptivos que impiden el acceso de las fuerzas minoritarias a las representaciones legislativas. En contraste al modelo de privatización de la política que propone Milei, se necesita garantizar la igualdad total de financiamiento estatal para las agrupaciones, prohibiendo estrictamente los oscuros aportes de empresas privadas, y repartiendo los espacios en los medios de comunicación de manera equitativa para asegurar una pluralidad de voces real. Además, para golpear los privilegios de la casta que el gobierno dice combatir, es vital establecer por ley que cualquier político o funcionario gane el mismo sueldo que una directora de escuela pública, que sus cargos sean revocables por la ciudadanía y que sus cuentas personales sean estrictamente auditadas.
Los negocios de la política tradicional
Para intentar destrabar los votos de la reforma electoral, el oficialismo amplió el temario de la comisión e incorporó proyectos de “Ficha Limpia” impulsados por senadores del PRO y afines al gobernador chubutense Ignacio Torres. Esta iniciativa, que busca prohibir las candidaturas de dirigentes condenados en segunda instancia por corrupción, es una ficha de cambio fundamental para el macrismo.
Sin embargo, el proyecto de Ficha Limpia es otra de las grandes demostraciones de la hipocresía que maneja la política tradicional. Este proyecto, que se pinta como una herramienta de vanguardia contra la corrupción, se trata de una movida puramente oportunista de cara al año electoral. Es un escándalo que el partido amarillo intente establecer parámetros de transparencia cuando, por ejemplo, su propio líder, Mauricio Macri, asumió la presidencia estando procesado, y durante su gestión se fugó un endeudamiento de casi 55 millones con el FMI del cual se desconoce su paradero. A esto se suma el rol de la Justicia, un poder viciado de irregularidades que juega para los intereses de turno (actualmente más sobrecargado con las variantes elaborada por Mahiques), lo que convierte a la propuesta del macrismo en una herramienta que solo garantiza atentar contra la voluntad del voto popular.
Frente a la complicidad de las fuerzas tradicionales que le garantizan a Milei los votos para su ajuste autoritario, la verdadera lucha contra la corrupción exige medidas drásticas que apunten al corazón del sistema. Para conocer la verdad es necesaria la creación de una comisión investigadora independiente, una especie de CONADEP de la corrupción, integrada por personalidades intachables con pleno poder para ir hasta el fondo. A su vez, para democratizar la justicia, los jueces y fiscales deben ser electos por el voto popular, con mandatos revocables y percibiendo salarios acordes a la realidad de los trabajadores, terminando de una vez por todas con sus indignantes privilegios. Asimismo, se debería exigir la presentación de declaraciones juradas transparentes (todo lo contrario, a lo que ofrece el plantel libertario) antes y después de la función pública, limitando los cargos a solo dos mandatos para acabar con los políticos eternos.
Diputados: El Presupuesto del ajuste y el humo del “Milei malvinero”
Mientras el Senado arde en roscas electorales, la Cámara de Diputados se prepara para recibir dos iniciativas cruciales del Poder Ejecutivo. Por un lado, se presentará el Presupuesto 2027, la famosa Ley de Leyes que marcará la hoja de ruta económica del gobierno para un año que estará atravesado por las urnas. Como era de esperarse, este proyecto volverá a ser una herramienta de ajuste brutal para todas las áreas centrales del Estado Nacional, con la excepción de las carteras de Defensa y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
Curiosamente, Javier Milei decidió que esta vez no irá en persona al Congreso a presentar el Presupuesto. El bajo rating y el nulo impacto en la audiencia de su última presentación llevaron a la Casa Rosada a cambiar de estrategia, delegando la tarea técnica a funcionarios de segunda línea del Ministerio de Hacienda ante la también probable ausencia del ministro Luis Caputo.
Para justificar el abultado incremento de fondos destinados a Defensa y a los espías de la SIDE (algo que celebra Santiago Caputo, quien recupera así espacios de poder manejando estas cajas), el gobierno seguirá avanzando malvinización de su discurso. Aprovechando el escenario, el Ejecutivo enviará un paquete de leyes de Defensa de la Soberanía Nacional, que incluye el “endurecimiento” de penas a empresas que realicen exploraciones petroleras no autorizadas en las Islas, la habilitación de juicios en ausencia y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional que coordinará acciones entre Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía. Además, buscarán destinar cuantiosos fondos para la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, un proyecto paralizado que los ministros Luis Petri y Pablo Quirno fueron a recorrer recientemente a Ushuaia.
Con todo este despliegue malvinero, el gobierno busca desviar el foco de atención de la dramática malaria económica que azota al país mediante este ataque malvinero. Mientras inventan presupuestos millonarios para bases militares y consejos de seguridad, la Casa Rosada ignora deliberadamente las urgencias que la oposición intentará imponer esta misma semana en Diputados. Las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor buscarán dictaminar sobre decenas de proyectos para aliviar el endeudamiento familiar, al tiempo que Discapacidad y Presupuesto avanzarán con la prórroga de la emergencia en el sector. Frente a esto, el oficialismo para el problema de las deudas familiares solo planea presentar un dictamen que solo ofrezca “educación financiera” sin ningún tipo de refinanciación ni ayuda de tasas, y frente al colapso en discapacidad, se limitarán a prometer regularizaciones tardías con algunos proveedores mientras se escudan en fallos judiciales a su favor.
La semana legislativa que recién comienza dejará al descubierto, una vez más, las prioridades de un gobierno que restringe el financiamiento para las necesidades más elementales del pueblo, mientras destina recursos y tiempo a pergeñar trampas electorales, pactos de impunidad con la casta que decía venir a destruir y cortinas de humo nacionalistas para esconder el desastre económico que padecen millones de trabajadores. Sin embargo, frente a esta agenda de ajuste y maniobras que se cocinarán en el Congreso durante estos días, la respuesta no puede quedar encerrada en el terreno de la política tradicional. Por eso, el próximo sábado 19 de septiembre tenemos una cita de honor: inundar la Plaza de Mayo y todas las plazas del país en la Marcha de la Bronca, para enfrentar con todo al gobierno de Milei.

