Conciencia de clase y memoria. Tres hipótesis sobre las coordinadoras interfabriles 

Este trabajo busca clarificar los aspectos de clase del genocidio, rastreando brevemente las acciones de la clase trabajadora y el proletariado extenso1 en los años previos al Terrorismo de Estado, haciendo foco específicamente en las coordinadoras interfabriles, cuyo desarrollo marca para nosotros el pasaje de la clase trabajadora a la conciencia de clase para sí. Esto reviste como primera hipótesis

Como segunda hipótesis, interpretamos que el pasaje de la clase trabajadora a la conciencia de clase para sí, produjo la respuesta reaccionaria y genocida por parte de las clases dominantes, para finalmente alcanzar la tercera hipótesis, que es la existencia de un bloque social e histórico capitalista que entendió que para implementar un nuevo lanzamiento del capital, como así frenar a su natural antagonista, la clase trabajadora, debía perpetrar un genocidio cuyo epicentro será el proletariado extenso.

Ahora bien, una de las grandes complejidades que tiene el ejercicio de la memoria en la Argentina, ha sido su institucionalización por parte del Kirchnerismo, que genero entre otras cosas la partidización del movimiento de derechos humanos (principalmente reflejado en abuelas y madres de plaza de mayo y en la agrupación Hijos entre otros organismos de derechos humanos) y que asimismo produjo una corriente historicista nacional y popular revisionista.

Desde distintas disciplinas académicas, se fundamentará cual moda esta perspectiva con sendos trabajos que incluso, articularon academia y Estado. Debido a esta cuestión de época, es que la interpretación histórica sobre los hechos acaecidos durante el Terrorismo de Estado de la década de los 70, tiene como una clara consecuencia, surgir desde una de las fracciones de las clases dominantes, donde el foco esta puesto en el cambio de modelo económico, bajo el amparo de la idea-fuerza del ‘’industricidio’’ dejando por fuera los aspectos de clase del genocidio.

Es decir, debemos hacer énfasis en que, desde las clases dominantes lo que se intenta hacer, ya sea mediante el negacionismo, la teoría de los dos demonios o el ‘’industricidio’’ es ocultar la planificación mediante el Terrorismo de Estado del genocidio de clase.

En este sentido es menester volver a hacer foco en los aspectos ya probados que contienen un gran consenso social, para hacer historia desde nuestra clase, sabemos que el Terrorismo de Estado fue cívico, militar, empresarial y eclesiástico, lo que significa que existió un bloque social e histórico capitalista, que entendió que, para poder relanzar una nueva acumulación del capital, debía perpetrar un ataque sobre su antagonista, la clase trabajadora.

Ahora bien, para clarificar y explicar los aspectos de clase del genocidio, a continuación vamos a asirnos tanto de nuestra historia como clase, como así sobre los aspectos legales y doctrinales del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

Las coordinadoras interfabriles y el concepto del genocidio

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos, clarifica el genocidio a través de la Convención para Prevenir y Sancionar el acto de Genocidio que en su artículo segundo nos dice:

“En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

a) Matanza de miembros del grupo;

b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;

c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;

d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;

e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo”.

Concluimos de esta manera que si logramos hacer notar que en el capitalismo la vida del proletario y de toda la clase trabajadora es siguiendo el inciso “C” un sometimiento intencional a condiciones de existencia que acarrean su destrucción física, total o parcial, podremos echar luz sobre el genocidio de clase y su permanencia bajo el amparo del capital como sistema civilizatorio (Ravenna 2023).

En este mismo sentido, siguiendo a Raúl Eugenio Zaffaroni: ‘’(…) como lo observó Foucault, el viejo poder absoluto de hacer morir y dejar vivir fue reemplazado –aunque no del todo- por el biopoder de hacer vivir y dejar morir, o sea que por lo general –salvo excepciones bélicas- no se mata, sino que se crean las condiciones en que se deja morir a quienes se sabe que en esas condiciones no sobrevivirán’’. (Negritas en el original-página 12, 1 de septiembre 2026, ¿suicidio o genocidio por goteo?)2.

Debemos marcar entonces, las continuidades genocidas del capital, ya que entendemos que la planificación del capitalismo busca el sometimiento intencional a condiciones de existencia para que la clase trabajadora -una gran porción de ella- no sobreviva y quienes lo hagan, enfermen o debido a la falta de nutrientes no recuperaren su fuerza de trabajo o la misma se deteriore, sumando a ello la superexplotación a la que es sometida la clase trabajadora para generar una plusvalía absoluta, nos muestran finalmente las condiciones materiales precisas en las que el genocidio de clase se presenta actualmente.

Con ello, volviendo, en el caso del Terrorismo de Estado todos los incisos de la Convención fueron ejecutados y perpetrados por la dictadura sobre la clase trabajadora y subalterna. Es por ello que se torna fundamental historiar algunos aspectos imprescindibles que marcaron la lucha de clases de la época, como así mostrar ciertas determinaciones que nos ofrecen un marco claro de análisis de clase.

Es conocido y sostenido por distintos autores, como el movimiento de masas se encontraba en auge, los distintos ¨azos´´ principalmente el Cordobazo (1969), marcan una génesis estructural del desarrollo de la lucha de clases, como así de la conciencia de clase para sí, que la clase trabajadora estaba teniendo y motorizando.

Como probeta o marco de prueba de la hipótesis de conciencia de clase para sí, que asimismo funge de prueba sobre los porqués del genocidio de clase, encontramos en las coordinadoras interfabriles la forma, la potencia finalmente alcanzada.

‘’Hacia mediados del año 1975, el gobierno peronista de María Estela Martínez de Perón decidió aplicar un cambio de rumbo económico, con el objetivo de abandonar, definitivamente, el programa electoral de 1973. Se buscaba eliminar las políticas de acuerdos y contención de precios y salarios, vigentes en el Pacto Social. Esta nueva orientación quedó reflejada en el recambio ministerial en la cartera económica. El Ministro de Economía, Celestino Rodrigo (un hombre de absoluta confianza de José López Rega) asumió con la misión de aplicar, de manera drástica, un ajuste estructural de carácter ultraliberal, que anticipará al que más tarde aplique José Alfredo Martínez de Hoz’’. Las jornadas de Junio-Julio de 1975: movilización y luchas obreras en Zona Norte del Gran Buenos Aires Héctor Löbbe (UNLP-UNLu) pp 57 a 81, 20063.

El Rodrigazo marco un punto de organización donde las coordinadoras interfabriles mostraron que la forma finalmente alcanzada por el proletariado extenso, operaba organizando a la clase, no sólo por rubros, sino también territorialmente y desde las bases, lo que le daba además un enorme poder de movilización. Con ello conjuntamente debemos observar que al igual que el terrorismo de Estado tiene su prolegómeno con la triple A, el inicio del neoliberalismo tiene en el rodrigazo su origen.

Siguiendo a Slatman Melisa, Rodriguez Florencia y Lascano, Natalia en Las Coordinadoras Interfabriles de Capital y Gran Buenos Aires (1975-1976): Un estado del arteiv, las coordinadoras interfabriles (CI) estaban formadas: ‘’(…) a partir de la articulación entre las organizaciones que agrupan a los obreros por lugar de trabajo (comisiones internas y cuerpos de delegados), no por rama sino por zona. Su objetivo era superar el aislamiento de las luchas en el interior de las unidades de producción, principalmente automotrices y astilleros. Nuclearon a sectores del movimiento obrero que desde posiciones políticas radicales enfrentaron a las direcciones de los sindicatos de los que formaban parte. Es un espacio de acción común al estilo de Frente Único polipartidario nucleando estrategias peronistas de izquierda, trotskistas y de la denominada nueva izquierda. En el Área Metropolitana de Buenos Aires actuaron cuatro CI zonales: Norte, Sur, Oeste y Capital. También tuvieron importancia las CI de la zona de La Plata, Berisso y Ensenada’’.

La forma de organización antiburocrática y horizontal paralelamente con las continuidades de las luchas van dando forma a nuevas subjetividades dentro de las conciencias de la clase trabajadora, entendemos con ello que este periodo es el marco desde donde se da el pasaje de conciencia de clase en sí, al para sí.

En este sentido es relevante marcar cómo algunas empresas operaban sobre las subjetividades proletarias para domesticar y subordinar, un claro ejemplo de ello es la empresa Dalmine, que además de la construcción de barrios obreros, sumaba club deportivo y sanatorio metalúrgico con buena paga de salarios, buscando operar sobre las conciencias a través de la pertenencia a la comunidad empresarial.

Es por ello que desde las clases dominantes capitalistas, frente a que, el consenso y la coerción no ejercían el dominio necesario para domesticar la conciencia del proletariado extenso, cobró sentido que la respuesta debía ser genocida. Tanto organizativamente como desde el horizonte estratégico revolucionario, la clase trabajadora asumía claramente una conciencia de clase para sí, de ahí que la respuesta de las clases capitalistas se focalizo en destruirla.

Conclusiones

El breve racconto nos permitió situarnos en algunos hechos históricos que nos muestran la operatividad de las hipótesis examinadas en éste breve ensayo, a las que hemos sumado algunos aspectos que nos parecen relevantes para contextualizar, relacionados tanto con el inicio del neoliberalismo como así con las formas represivas del capital.

La existencia de un bloque social e histórico capitalista que perpetro el genocidio de clase mediante el Terrorismo de Estado, si bien presentado a través de la derivación lógica de la conformación civil, empresarial, eclesiástica y militar de la dictadura tiene para nosotros el canon de hipótesis probada. Remitimos igualmente a mi libro De la responsabilidad empresarial al bloque social e histórico en el marco del genocidio de clase, donde entiendo estas más fundamentado que acá, que por una cuestión de espacio, esta brevemente expuesto.

La relación capital-trabajo es una relación dialéctica al igual que antagonista, partir de esta realidad axiomática nos permite vislumbrar cómo y por qué las clases dominantes capitalistas observando el periodo que va desde 1969 a 1975 concluyeron que, para subsumir definitivamente el trabajo al capital, se debía perpetrar un genocidio de clase.

En este sentido el Derecho Internacional de los Derechos Humanos a través de la convención de referencia, no sirve para explicar el genocidio de clase como sus continuidades. Asimismo comprender que en el marco del sistema civilizatorio capitalista, el neoliberalismo es la forma en la cual el capital acumula rompiendo la sociedad asalariada, es decir disgrega y ataca a la clase trabajadora, se torna fundamental para cimentar que el neoliberalismo como tal tiene su prolegómeno con el rodrigazo, y que es también la respuesta del proletariado extenso a través entre otras de las coordinadoras interfabriles, las que ponen en apuros a las clases dominantes, cobrando sentido para ellas la aniquilación genocida que se perpetrara mediante el Terrorismo de Estado.

El pasaje de conciencia de clase en sí, a para sí, contiene un aspecto de análisis subjetivo, que hace a cómo se organizaron, a cómo se dieron las respuestas a hechos contemporáneos y como se luchó contra el capital. Como hipótesis de interpretación para elaborar e historiar desde nuestra clase, es de suma utilidad para hacer memoria desde nuestra clase.

Por Damián Ravenna, presidente de Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires

Citas:

  1. Usamos proletariado extenso como una forma más de nombrar a la clase trabajadora desde una perspectiva que busca ser más claramente clasista en tradición marxista.  ↩︎
  2. Extraído de https://www.pagina12.com.ar/2026/09/01/suicidio-o-genocidio-por-goteo/       ↩︎
  3. Extraído de https://www.proletarios.org/TENSA/TENSA-Lobbe_Jornadas_Junio_y_Julio_1975.pdf  ↩︎

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