Desde el acampe frente a la gobernación en defensa de las despedidas entrevistamos a Verónica y Victoria, dos jóvenes trabajadoras de planta del Astillero, que recibieron el telegrama de despido mientras atraviesan un contexto de violencia de género.
La empresa estatal no activó ninguno de sus protocolos de protección antes de tomar la medida. Exigimos la reincorporación inmediata


