Córdoba. El TSJ descuenta los días de paro, incumple la equiparación salarial y se profundiza el conflicto judicial

Una multitudinaria movilización recorrió este jueves los Tribunales I de Córdoba en el marco del plan de lucha votado por las y los trabajadores judiciales. Mientras el Tribunal Superior de Justicia responde con descuentos por ejercer el derecho de huelga e incumple el acuerdo de equiparación firmado el año pasado, el conflicto escala y las y los judiciales ratifican que su salario no puede seguir siendo la variable de ajuste. Como respuesta a esta nueva ofensiva, se convocó a un paro de 24 horas.

Un conflicto que se profundiza

La pelea salarial de las y los trabajadores judiciales de Córdoba entró en una nueva etapa. Luego del paro de 60 horas resuelto antes de la feria judicial en Asamblea Extraordinaria y de que el Tribunal Superior de Justicia rechazara dar una respuesta a los reclamos, este jueves se desarrolló una importante movilización en Tribunales I, en el marco del plan de lucha resuelto por el cuerpo de delegados.

La protesta se produjo en un contexto de creciente tensión. En las últimas horas, el TSJ cargó los recibos de sueldo aplicando descuentos por los días de paro e incumpliendo el acuerdo de equiparación salarial firmado el año pasado. Para las y los trabajadores, la medida constituye un intento de disciplinamiento destinado a quebrar el conflicto y condicionar la negociación salarial.

Un edificio tomado por el reclamo

Desde las 10 de la mañana comenzaron a sonar sirenas, bombos, cornetas y megáfonos. Trabajadores de los distintos edificios fueron confluyendo sobre el ingreso principal de calle Caseros hasta conformar una de las movilizaciones más importantes de los últimos años dentro del Poder Judicial provincial.

Con carteles improvisados, banderas y cantos, la protesta recorrió distintos sectores del edificio mientras un importante operativo policial seguía de cerca cada movimiento, ante el temor de las autoridades del TSJ a una ocupación del Salón de los Pasos Perdidos, que permaneció completamente vallado.

Las y los trabajadores ocuparon distintos pisos del edificio y terminaron confluyendo frente al salón, donde realizaron un “papelazo” arrojando copias de expedientes para visibilizar el conflicto. Luego descendieron nuevamente hacia el ingreso principal para continuar la concentración sobre calle Caseros.

La movilización estuvo atravesada por una combinación de bronca, orgullo y entusiasmo. Pese a semanas de conflicto, la jornada dejó una conclusión compartida entre quienes participaron: lejos del desgaste, predominó la convicción de continuar la pelea.

“Sin trabajadores no hay Justicia”

Otro de los momentos destacados ocurrió cuando magistrados y funcionarios que vienen expresando su respaldo al reclamo descendieron desde el Centro Núñez para sumarse a la movilización. Su presencia reflejó hasta qué punto el reclamo por la equiparación salarial y el respeto al derecho de huelga resulta legítimo y difícil de desconocer, incluso para otros sectores del Poder Judicial.

Durante el acto, el camarista Simes afirmó que “es tan importante un camarista como el empleado que recién ingresa”, y reclamó al Tribunal Superior de Justicia que abra una negociación seria con las y los trabajadores.

El TSJ apuesta al disciplinamiento

Mientras cientos de judiciales sostienen medidas de fuerza para defender su salario, la respuesta del Tribunal Superior de Justicia fue descontar los días de paro e incumplir compromisos salariales previamente asumidos.

La decisión aparece como una clara medida de coerción destinada a debilitar el plan de lucha. Entre las y los trabajadores crece además la preocupación de que el TSJ utilice esos descuentos como mecanismo de presión para imponer una propuesta salarial insuficiente a cambio de devolver parte de lo descontado. Lejos de desactivar el conflicto, la medida profundizó el malestar.

Los reclamos siguen vigentes

Las y los trabajadores continúan exigiendo:

  • Adelanto en blanco de todos los tramos pendientes del Acuerdo de Equiparación.
  • Adelanto del 5 % de permanencia para todas las categorías.
  • No descuento de los días de paro.
  • Derogación de la Ley de Equidad Jubilatoria.
  • Una verdadera recomposición salarial, de entre el 40 % y el 50 %, que permita recuperar el poder adquisitivo perdido.

La respuesta fue un paro de 24 horas

La movilización de este jueves marcó un nuevo punto de inflexión en el conflicto. Frente a los descuentos por ejercer el derecho de huelga y al incumplimiento del acuerdo de equiparación, las y los judiciales resolvieron profundizar las medidas de fuerza y convocaron a un paro de 24 horas a partir de las 00 horas del jueves.

La convocatoria expresa el rechazo a la política del TSJ y reafirma que el conflicto no se resolverá con sanciones ni aprietes, sino con una negociación que dé respuesta a los reclamos salariales y laborales de quienes sostienen diariamente el funcionamiento del Poder Judicial

La masiva participación en la movilización y la rápida respuesta de las asambleas muestran que la lucha está lejos de terminar. Mientras el TSJ apuesta al disciplinamiento, las y los trabajadores ratifican que no aceptarán que sus salarios sigan financiando el ajuste. Porque si algo quedó claro en esta jornada es que sin trabajadores no hay Justicia y que la dignidad no se negocia

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