En un clima sumamente distendido, como el que ofrece el canal de streaming ultraoficialista Carajo, el nuevo vocero presidencial deslizó una idea que podría representar un nuevo y violento golpe contra el bolsillo de los trabajadores. Casi que, sin preocupación alguna por la gravedad de sus declaraciones, Adrián Ravier reconoció abiertamente la posibilidad de una fuerte corrección cambiaria a corto plazo.
Durante su participación, el funcionario libertario afirmó sin tapujos: “Ahora, que el tipo de cambio llegue a $1800, a $1700 dentro de unos meses, es una posibilidad“. Teniendo en cuenta que la cotización oficial del Banco Central se ubica actualmente en los 1.510 pesos, este escenario planteado por Ravier supondría una brutal devaluación de casi un 20% en muy poco tiempo.
Lo peor de todo este panorama es que el pronóstico de Ravier asusta más que las propias proyecciones del Banco Central. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado, informe generado por el Central, los economistas proyectan que a fin de año el dólar estará recién a $1.673. Y el escenario de una divisa a $1.800 recién se espera para junio de 2027. Es decir, Ravier anticipó alegremente para los próximos meses un salto cambiario que el propio mercado preveía para dentro de un año.
Aunque el vocero intentó minimizar el daño asegurando que una suba de este tipo “no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos“, la realidad de la dinámica económica nacional indica exactamente lo contrario. Está más que claro que un fenómeno cambiario de esta magnitud se trasladaría de forma directa a los precios, dinamitando el ínfimo poder de compra que conservan los ingresos en la actualidad. Esto resulta devastador para una clase trabajadora que hoy atraviesa una situación crítica, con salarios que ni siquiera alcanzan a cubrir el valor de la canasta alimentaria, un mercado laboral precarizado y niveles históricos de morosidad.
¿Quién es realmente Adrián Ravier?
Para entender el desprecio con el que se anuncian estas políticas, es necesario recordar quién es la figura que hoy oficia como canal de comunicación del gobierno. Ravier es el mismo funcionario que mandó a la población a abrigarse más si no querían pagar altas tarifas de energía. Es el mismo personaje que se encargó de culpar a los propios trabajadores de su endeudamiento, acusándolos de no saber utilizar las tarjetas de crédito, e ignorando deliberadamente que la mora generalizada es la consecuencia directa del programa de miseria planificada del gobierno de Javier Milei.
Como si esto fuera poco, Ravier también demostró su desdén histórico cuando, en medio de la discusión sobre la soberanía de las Islas Malvinas y los cánticos de la Selección, afirmó sin sonrojarse que Argentina es un “país bananero“.
Estas declaraciones sobre la devaluación muestran lo que representa este gobierno. Se trata de una gestión conformada por una caterva de ultraderechistas que, mientras se ríen en estudios de streaming amigables, anuncian golpazos económicos y justifican el empobrecimiento sistemático de las mayorías trabajadoras, demostrando una vez más su absoluto desprecio por los sectores populares.

