La represión no se detiene ni ante la alegría colectiva. Julián salió, como miles, a las calles el sábado a la noche para festejar el paso a semifinales en el mundial. La alegría colectiva fue seguida de miedo y bronca cuando la policía de la Ciudad de Buenos Aires reprimió a la gente que estaba en el Obelisco.
A Julián le dispararon mientras estaba sentado con sus amigos. Producto de este violento accionar, Julián sufrió el impacto de una bala de goma en el párpado superior. Tuvo lesiones severas y, por un milagro, el proyectil no comprometió su ojo.
La familia ante tal brutalidad decidieron compartir una carta a la comunidad educativa donde expresaron:“Vivir en esta ciudad se está volviendo peligrosamente impredecible; pareciera que el simple hecho de salir a festejar hoy nos convierte
en blancos de la policía”. Ayer presentaron la denuncia formal ante el Ministerio Público Fiscal: “Firmes en el compromiso de que estos actos no queden impunes”.
No es un hecho aislado es una política
No es la primera vez que la Policía de la Ciudad reprime los festejos. Post partido con Egipto, miles se concentraron en el Obelisco para desahogar el sufrimiento que nos había generado el partido. La policía sin mediar razón comenzó una feroz represión luego de desarrolladas un par de horas de festejo.
El domingo por la madrugada, aprovechando el horario, el despliegue fue mucho más grande y feroz. Atacando a familias con balas de goma, camiones hidrantes y gases lacrimógenos.
Jorge Macri hace de la persecución racista, el desalojo a familias vulnerables y la represión su eje de gobierno. Despreocupado por la situación de crisis económica de millones, atacan los pocos espacios de disfrute que le quedan a la población.
Una familia decidida a luchar
“No podemos naturalizar esto. No podemos soportar como población vivir en un país en que la represión sea moneda corriente”, nos dice Nicolás, el papá de julian
En la carta, en la misma línea continúa “les pido que hablemos con los chicos y tomemos todas las precauciones posibles para cuidarlos. Hoy nos toca a nosotros levantar la voz, porque la realidad demuestra que las fuerzas de seguridad no discriminan: solo apuntan y disparan”
Desde Periodismo de Izquierda nos solidarizamos con la familia y seguiremos denunciando todos los hechos de ataque al pueblo que se realicen por parte de las fuerzas de inseguridad.

