UNLZ. La izquierda recupera en sociales la secretaría de género

Por: Juventud Socialista Zona Sur

Las elecciones del Centro de Estudiantes en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ dejaron un escenario claro: que existe un espacio a izquierda en la facultad y que el decanato y los sectores alineados al rectorado lograron fortalecer su esquema político dentro de la facultad, en una elección atravesada por el vaciamiento de participación y debate estudiantil. En ese marco, el FEP retuvo la conducción del Centro de Estudiantes, consolidando una lógica cada vez más burocrática y alejada de las necesidades reales de quienes cursan todos los días.

Pero, al mismo tiempo, la elección también mostró otro fenómeno importante: la izquierda volvió a crecer en Sociales. Con una lista unitaria integrada por el MST, PTS, Izquierda Socialista e independientes, el Frente de Izquierda Unidad obtuvo el 7% de los votos, quedó como tercera fuerza y recuperó la Secretaría de Género y Diversidad. Efectivamente el espacio a izquierda pudo aprovecharse mejor al ir en unidad.

La lista 17 logró hacer una muy buena elección en condiciones completamente adversas. Hubo un llamado electoral rápido, con poca difusión y sin instancias reales de discusión política dentro de la facultad. Muchísimos estudiantes se enteraron de la elección apenas días antes de votar. No hubo debates abiertos, asambleas ni espacios de intercambio impulsados por la conducción del Centro.

Eso no es casual. Responde a un modelo de facultad promovido por los sectores ligados al rectorado: una universidad cada vez más despolitizada, donde el Centro de Estudiantes funciona más como una estructura administrativa que como una herramienta de organización para enfrentar los problemas concretos que atraviesa el estudiantado.

Mientras la universidad pública atraviesa una crisis profunda con recortes presupuestarios, edificios deteriorados, salarios docentes destruidos y estudiantes que abandonan porque no pueden sostener la cursada, las conducciones peronistas del conurbano eligen cerrar filas con las autoridades universitarias antes que abrir espacios de participación y organización real.

Las propias elecciones en Sociales reflejan también la crisis política del peronismo universitario. Sectores que durante años disputaron espacios internos terminaron absorbidos dentro de dos grandes bloques, el FEP y Todos por Sociales, perdiendo peso propio y capacidad de referencia entre amplios sectores estudiantiles.

En ese contexto, el crecimiento de la izquierda no aparece de la nada. Expresa que existe un sector del estudiantado que empieza a buscar una alternativa frente al ajuste, el vaciamiento político y las conducciones burocráticas que sostienen el esquema actual dentro de las universidades.

Una conducción burocrática que vacía de política la facultad

La conducción actual del Centro de Estudiantes, encabezada por el FEP, logró retener la conducción apoyándose fundamentalmente en una estructura administrativa y cada vez más distante de las necesidades reales del estudiantado.

Durante todo el proceso electoral no convocaron asambleas, no promovieron debates públicos ni generaron instancias democráticas para discutir el rumbo del Centro de Estudiantes. La elección prácticamente no tuvo difusión: los calendarios electorales no circularon de manera abierta, no hubo recorridas masivas por cursos y gran parte de los estudiantes se enteró de la votación apenas unos días antes.

Lejos de ser un hecho casual, esta lógica responde a un modelo de facultad impulsado por los sectores alineados con el rectorado: una universidad sin debate político, sin organización estudiantil y sin participación colectiva. Vaciar de contenido político las facultades también es una manera de evitar que exista organización para enfrentar el ajuste.

Incluso dentro del propio peronismo universitario quedaron expuestas divisiones y disputas que en esta elección se expresaron en listas separadas, reflejando también una crisis de representación dentro de esos espacios.

Fortalecer una alternativa de izquierda y organización estudiantil

El resultado conquistado por la lista del Frente de Izquierda demuestra que existe otro camino. Cada estudiante que acompañó esta alternativa expresó el rechazo al ajuste, al vaciamiento político y a las conducciones que funcionan como sostén de las autoridades universitarias.

La recuperación de la Secretaría de Género y Diversidad tiene además una importancia política particular. En un contexto de ataques permanentes contra los derechos de mujeres y diversidades, recuperar ese espacio permite volver a poner en pie una herramienta de organización, acompañamiento y movilización dentro de la facultad.

El desafío hacia adelante es fortalecer esa referencia política y transformarla en más organización cotidiana. Porque frente al ajuste del gobierno nacional y la pasividad de las autoridades universitarias, hace falta construir una izquierda estudiantil fuerte, democrática y militante, que defienda la educación pública tanto en las calles como dentro de cada facultad.

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