El fracaso de Milei. Cae la recaudación y sube el ajuste

El gobierno nacional decidió poner una marcha más en el ajuste que viene aplicando contra las mayorías trabajadoras porque los números de la caja no cierran. A través de una orden directa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la Casa Rosada obligó a todos los ministerios a realizar un recorte adicional en sus presupuestos.

Esta medida se conoció durante las últimas horas del domingo y fue ratificada por el propio oficialismo este lunes. La instrucción es que los ministros tienen tiempo hasta el 30 de abril para presentar un plan de achique el cual contemple una quita del 2% en los gastos corrientes y del 20% en los gastos de capital. Esta decisión responde a la caída estrepitosa de la recaudación tributaria que ya acumula ocho meses consecutivos de retroceso frente a la inflación.

La situación fiscal del gobierno entró en una zona de turbulencias porque la recesión que ellos mismos provocaron está secando los ingresos del Estado. Cuando hablamos de gastos corrientes nos referimos al dinero que se usa para pagar salarios de los estatales, para el mantenimiento básico de las oficinas y para los programas de asistencia social. Por otro lado, el gasto de capital es el que se destina principalmente a la obra pública y a la infraestructura de largo plazo. Un recorte del 20% en esta área significa que las pocas obras que quedaban en pie serán paralizadas definitivamente. El ajuste total ascendería a casi el 2,5% del presupuesto operativo de cada cartera y esto se traduce en menos servicios para la población y más precariedad laboral.

Las consecuencias del superávit

La caída de la recaudación es el resultado lógico de una economía que se encuentra paralizada por el propio plan oficial. Los ingresos del fisco bajaron un 4,5% real en marzo y en lo que va del primer trimestre el desplome alcanza el 8,7% interanual.

Esta situación ocurre porque el consumo interno se desmoronó y el atraso del salario real liquidó la capacidad de compra de las familias. Al haber menos ventas se recauda menos IVA y al haber menos empleo registrado caen los aportes a la seguridad social. La gestión libertaria ya provocó la pérdida de 270.000 puestos de trabajo formales y esto impacta directamente en la billetera del Estado. El ajuste genera recesión y la recesión genera menos ingresos, entonces el gobierno aplica más ajuste en un ciclo destructivo que no tiene fin.

A su vez, este escenario pone en riesgo el cumplimiento de las metas fiscales pactadas con el Fondo Monetario Internacional. El organismo de crédito exige un superávit primario de al menos el 1,5% del PBI para este año, pero los números de febrero mostraron que el equilibrio es cada vez más frágil. El gobierno intenta sostener ese espejismo contable a través de la denominada deuda flotante que no es otra cosa que postergar los pagos a los proveedores y pisar los fondos de las universidades, por ejemplo. Hasta marzo esa deuda alcanzó los 3,3 billones de pesos y representa compromisos asumidos que el Estado simplemente decidió no pagar[i]. Es una maniobra de maquillaje para conformar a los técnicos del Fondo mientras los servicios públicos colapsan por falta de inversión.

Para que se entienda de forma sencilla el gobierno está ajustando lo que ya estaba ajustado. Las partidas destinadas a jubilaciones y a la Asignación Universal por Hijo ya se encuentran en mínimos históricos desde el año 2009. Los salarios de la administración pública nacional también sufrieron una poda real del 6,1% en los primeros tres meses del año. Sin embargo, la recaudación sigue cayendo porque los únicos sectores que muestran algún crecimiento son el petróleo, la minería y el agro. Estas actividades pagan pocos impuestos o tienen beneficios especiales y no logran compensar el derrumbe del comercio y de la industria nacional.

El modelo libertario beneficia a los sectores concentrados de la economía mientras descarga todo el peso del déficit sobre las espaldas de los trabajadores estatales y de los usuarios de los servicios públicos.

Todo el esfuerzo es para la deuda

Este nuevo recorte presupuestario confirma que la prioridad absoluta del gobierno es cumplir con los mandatos de Washington y del FMI. La cúpula libertaria está dispuesta a destruir la educación pública, la salud y los programas de asistencia con tal de no tocar los intereses de los acreedores internacionales.

Mientras se le vuelve a imponer un nuevo sacrificio a la población el ministro Luis Caputo viaja a los Estados Unidos para negociar un nuevo desembolso, que solo servirán para alimentar la rueda de la deuda. Es un plan donde los únicos que ganan son los especuladores financieros que ven garantizado el pago de sus intereses a costa del hambre de las mayorías.

La contradicción entre el discurso oficial y la realidad es total. La fuerza política que juraba combatir a la casta se transformó en un intento de nueva élite corrupta que utiliza el Estado para beneficiar a sus propios funcionarios. Mientras Adorni ordena podar el presupuesto de los ministerios su propia situación patrimonial aparece bajo la lupa de la justicia por viajes de lujo y por adquisiciones de propiedades que no puede explicar. Este gobierno de corruptos pretende que el ajuste lo paguen los médicos, los docentes y el resto de los trabajadores mientras ellos disfrutan de los privilegios del poder.

El ajuste perpetuo es inviable y solo puede sostenerse mediante la represión y la mentira constante. No se puede sanear la economía destruyendo el consumo y el empleo porque esa política termina secando la propia recaudación que el gobierno necesita para funcionar. Es fundamental denunciar que este camino solo conduce a una degradación mayor de nuestras condiciones de vida para satisfacer la voracidad del capital financiero internacional. Todos los recursos que hoy se recortan de las áreas más sensibles del Estado deberían ser puestos al servicio de la recuperación de los salarios y de la reactivación productiva. La ruptura con el FMI y el cese del pago de la deuda usurera son las únicas medidas que podrían frenar este ciclo de saqueo libertario y empezar a reconstruir lo que Milei y Caputo están demoliendo día tras día.


[i] https://asap.org.ar/img_informes/04101131_InformeEjecutivo-Marzo2026.pdf

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