Las declaraciones del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sobre su viaje a Nueva York junto a su esposa desataron una ola de críticas y burlas. El funcionario que antes cuestionaba el uso de recursos públicos para fines personales ahora enfrenta una investigación sobre sus propios viajes, mientras el gobierno de Javier Milei salió a respaldarlo.
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Esta semana encontró al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el centro de la escena pública luego de que se conociera que, durante su viaje a Argentina Week 2026 en Nueva York, estuvo acompañado por su esposa, Bettina Angeletti, quien dispuso de los recursos del Estado para el mismo.
Así es: el mismo funcionario que, cuando ocupaba el rol de vocero presidencial, había asegurado que “de esta forma no se van a poder usar aviones públicos para traer diarios en papel desde una provincia del sur, traer familiares, viajar a un cumpleaños o utilizar los recursos del Estado para cualquier otra actividad por fuera de la agenda pública”, utilizaba los recursos del Estado para ir un fin de semana con su esposa a Nueva York.
Frente a las críticas, Adorni intentó justificarse durante una entrevista en A24: “Yo vengo una semana a deslomarme como todos los que vienen acá a Nueva York. Yo quería que mi esposa me acompañe. Es mi compañera de vida, es la que me da una mano acá. Más allá de que ella en paralelo iba a venir porque tenía una actividad, no le sacamos un peso al Estado”.
No pasaron muchas horas para que la palabra “deslomarse” se transformara en una expresión repetida de manera irónica en redes sociales y medios de todo el país. El rechazo fue tal que el propio funcionario debió salir a bajar el tono desde sus redes sociales:
“Uno puede decir alguna palabra o frase desafortunada en un vivo, sí. Me ha ocurrido muchas veces. La palabra no debió ser ‘deslomarse’. Somos humanos y cometemos errores”.
Cierran filas
Desde el gobierno la bajada de línea fue clara. Desde el presidente Javier Milei hasta varios de los principales dirigentes del oficialismo salieron rápidamente a respaldar al funcionario, en una especie de #TodosSomosAdorni improvisado.
El propio Milei sostuvo que “si supieran el concepto de costo marginal, tendrían claro que muchas cosas que se dicen no tienen ni el más mínimo sentido”.
También se sumaron a la defensa dirigentes como Diego Santilli, Santiago Caputo y Karina Milei. Esta última escribió en redes sociales: “Conozco tu integridad. Eso me alcanza. Siempre con vos”.
Pero surge una pregunta inevitable: ¿a qué integridad se refieren? ¿A la misma que exhibía cuando se burlaba de los despidos y de las empresas que cerraban durante sus conferencias de prensa? ¿A la que lo llevó a atacar a los trabajadores del Hospital Garrahan reclamando despidos y sanciones? ¿O a la que mostraba cuando respondía con evasivas sobre la estafa cripto conocida como Libra, mientras defendía políticas que condenan a jubilados y personas con discapacidad a ingresos de miseria?
Definir a una persona con una sola palabra nunca es sencillo. Pero si algo queda claro es que “integridad” y “Adorni” parecen dos líneas paralelas que difícilmente se crucen.
Comienza la investigación
El escándalo generó tal nivel de rechazo que la Procuraduría de Investigaciones Administrativas abrió una investigación sobre los viajes del jefe de Gabinete.
La Justicia analiza particularmente el viaje que realizó junto a su esposa a Estados Unidos en el avión presidencial, así como otro vuelo privado a Punta del Este junto a su familia. También se investiga su situación patrimonial para determinar si podía afrontar esos gastos de manera privada y quién pagó efectivamente cada uno de los traslados.
Sin embargo, teniendo en cuenta los obstáculos y encubrimientos que han rodeado otros escándalos recientes —como la criptoestafa vinculada a Javier Milei, el uso de aviones privados por parte de José Luis Espert o las denuncias por irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad— resulta difícil depositar confianza en una Justicia fuertemente condicionada por el poder político.
Por eso, frente a estos hechos, se vuelve necesario impulsar una Comisión Investigadora independiente, que lleve la investigación hasta el final y permita esclarecer responsabilidades y castigar a los culpables.
Además, Adorni se tiene que ir por corrupción y utilización de fondos del Estado para sus lujos personales y familiares, que es parte del modus operandi de todo el gobierno libertario, al que hay que enfrentar y derrotar.

