Este artículo fue publicado originalmente en el periodico impreso Alternativa Socialista n°862.
Delegaciones de los 5 continentes y casi 40 países. Una intensa semana de debate, elaboración colectiva y resoluciones prácticas. En la histórica Estambul, capital cosmopolita de tres imperios, sesionó el III Congreso Mundial de la Liga Internacional Socialista.
La ciudad elegida para la convocatoria no podía sintonizar más con la diversidad internacionalista expresada en este Congreso. Estambul, con su entorno híbrido e increíble de pasado griego, romano, monumentalidad otomana y una especie de modernidad capitalista llena de contrastes fue el escenario del evento. Las delegaciones llegadas desde Asia del Sur, Centroamérica, Europa Occidental, Medio Oriente, obviamente América del Sur, EEUU y hasta Oceanía, reflejaron la extendida representación geográfico-política como una primera marca de este III Congreso superando el anterior, que se desarrolló en Barcelona.
Durante casi una semana de debates, intercambios, polémicas y resoluciones para avanzar en la intervención de la lucha de clases como el construcción de organizaciones revolucionarias, el resultado fue muy positivo. Con una enorme disciplina y compromiso, con el esfuerzo militante de cada organización nacional para asegurar su representación, se llevó adelante este nuevo Congreso de la joven Liga Internacional Socialista. Con un mundo altamente convulsionado, con desafíos de todo tipo, en primer lugar, de cambios políticos de enorme magnitud, el trabajo día a día de cada sesión fue contribuyendo a una síntesis final que fortalece de conjunto a la LIS para encarar lo que se viene.

Situación mundial, nueva etapa y programa
Lógicamente a lo largo de todas las jornadas hubo problemáticas discutidas muy importantes. Pero, seguramente hubo tres muy destacadas en las sesiones de inicio:
El carácter de la situación mundial y los rasgos fundamentales que definen la coyuntura: una intensa polarización asimétrica, con una ultraderecha dinámica en proyección política y a la vez, un polo en el movimiento de masas que resiste, se moviliza y reacciona, aunque sin dirección política revolucionaria al frente. Y un momento atravesado de un alza en las movilizaciones, con un pico como fue la solidaridad internacional con la causa palestina.
La definición política de que finalmente por acumulación a la largo de varios años, por lo menos, desde 2008 hasta el segundo gobierno de Trump, transitamos una nueva etapa mundial caracterizada por fenómenos tan novedosos como el salto en la disputa inter-imperialista por la hegemonía entre China y EEUU, la remodelación de los acuerdos de Bretton Woods por parte del actual gobierno yanqui y una crisis civilizatoria del proyecto capitalista planetario que abarcar todas las esferas de la vida económica, social, cultural, moral, ambiental, militar, ideológica y política. Evidentemente estamos ante un escenario novedoso y desafiante para los socialistas revolucionarios.
Un nuevo programa de la LIS, que profundiza y enriquece la elaboración original y fundacional de nuestra organización. El proyecto aprobado, con aportes y mejoras, fue el fruto colectivo de un trabajo de varios meses de una comisión supervisada directamente por el Comité Ejecutivo Internacional, la dirección de la LIS. El resultante es una herramienta muy potente para responder al conjunto de tareas para la transición al socialismo que plantea la decadencia del capital y la herencia aberrante a la que habrá que responder. Un instrumento clave como hoja de ruta, anticipo del modelo social por el que luchamos y un insumo enormemente útil para la politización de cuadros, militantes y desde allí para llevar a la vanguardia del movimiento obrero, la juventud y los sectores populares sobre los cuales intervenimos.
Las definiciones centrales de estos temas fueron aprobadas por unanimidad del conjunto de los delegados al III Congreso Mundial. Esa unidad política como síntesis, es un pilar de fortaleza muy valioso de nuestra organización.
Reagrupar más fuerzas anticapitalistas, socialistas y revolucionarias
El proyecto de la LIS nace a partir de una lectura crítica y profunda del modelo de construcción internacional para esta período que nos toca atravesar. La comprensión de que frente a los cambios operados en el mundo, sobre todo a partir de la Caída del Muro de Berlín y la crisis del viejo aparato estalinista, hacía falta replantearse el tipo de organización internacional nos fue acercando a la propuesta que cristaliza en la Liga Internacional Socialista a partir de 2019. La crisis de prácticamente todas las corrientes del campo del trotskismo que se fueron vertebrando después de la II Guerra Mundial, fue la prueba de que había que cambiar, probar otra fórmula. Para eso, fueron claves varias definiciones:
La idea de confluencia de tradiciones revolucionarias, sobre la base de principios y un programa socialista como punto de partida. Todo hacia un horizonte de síntesis superior en una nueva tradición con lo mejor de cada una.
Luego, esa convergencia basada en acuerdos presentes sobre los principales hechos de la lucha de clases y la tareas en perspectiva y no sobre el balance histórico que siempre separa, no une.
Además, y no menos importante: funcionar en base a un centralismo democrático que enfatice el polo de la democracia en el debate, el choque de ideas y el respeto a las direcciones nacionales. Siempre con un centralismo que coordine campañas e intervención para aprovechar las oportunidades o colaborar en corregir errores, pero con esta dialéctica donde las organizaciones nacionales no son avasalladas por un “partido madre” y un “centro” que digita sin tener en cuenta los ritmos y el desarrollo desigual de cada país o región del mundo.
Con este espíritu y orientación, la LIS fue avanzando en pocos años de ser una convergencia esencialmente de fuerzas latinoamericanas en algunos países a lograr abarcar una implantación en prácticamente todos los continentes. Este Congreso, marca un punto de inflexión en más avances, ya que se incorporaron nuevas fuerzas (la ex OTI, el MAS de Portugal, la Liga por la V° Internacional, el MRT de Ecuador en la misma dinámica, entre otras) que suman cerca de 10 nuevos países con organizaciones y grupos militantes. Además, fueron parte como invitados una representación de Alternativa Socialista de Australia, importante organización de ese país con la que mantenemos una relación de acuerdos importantes y a la vez debates y matices. También se hicieron presentes camaradas del NPA-R de Francia. Está claro que la LIS todavía es una fuerza de vanguardia, pero indudablemente expresa un dinamismo que la pone en la primera línea del internacionalismo militante en el mundo. Y como todavía falta mucho por recorrer, el III Congreso aprobó un potente llamamiento a ampliar más todavía el reagrupamiento de fuerzas anticapitalistas, socialistas y revolucionarias en un proyecto común.
Llamamiento internacional a reagrupar más fuerzas anticapitalistas, socialistas y revolucionarias
- Visto que transitamos una etapa mundial donde la guerra interimperialista, la crisis económica sin salida, la catástrofe socioambiental y la ultraderecha son amenazas serias para las masas trabajadoras y sus aliados en el mundo;
- que más que nunca la ofensiva internacional del capital como plan de guerra contra las masas del mundo se manifiesta como orientación planetaria de la burguesía en crisis y, más allá de los ritmos desiguales en cada región o país, la escalada ultra-reaccionaria de la minoría de clase es global;
- que frente a este panorama histórico de cruce de caminos, con una polarización social y política enorme que define la situación mundial, teniendo en un extremo a la ultraderecha que expresa la primera línea del capital contra la clase obrera, la juventud y los pueblos; pero del otro una valiente resistencia masiva que se manifesta en acciones enormes como el movimiento en apoyo a la heroica causa palestina, huelgas o rebeliones en distintos puntos del mundo, aunque sin dirección política revolucionaria al frente;
- que por todo ello, y ante la crisis de los aparatos reformistas en el movimiento obrero y de masas por insistir en salidas dentro de los marcos de un capitalismo que no ofrece márgenes para concesiones, y además girar ante los fracasos reiterados cada vez más hacia la derecha, se abren oportunidades muy grandes para la izquierda revolucionaria y nuestra LIS en particular;
Y considerando entonces que, ante este cuadro general, hacen falta respuestas programáticas, políticas, de orientación y organización a la altura de las circunstancias, este III Congreso Mundial de la Liga Internacional Socialista resuelve:
- Hacer un llamado internacional a reagrupar fuerzas militantes en un nuevo proyecto internacional revolucionario, partiendo del hecho de que la LIS expresa una confluencia dinámica en proceso de crecimiento, y este III Congreso en particular es prueba que seguimos dando pasos en ese camino con nuevas incorporaciones, basadas antes que nada, en una aproximación inicial a partir de acuerdos importantes sobre los principales hechos de la lucha de clases mundial (Ucrania, Palestina, China y Rusia como nuevos imperialismos, etc), más que sobre balances históricos o de debates del pasado. Reivindicamos este método para lograr convergencias positivas entre corrientes con procedencias distintas que apuestan a construir en común una nueva tradición revolucionaria.
- Dirigir dicho llamamiento unitario a las organizaciones, partidos o grupos nacionales que se reivindiquen anticapitalistas, socialistas y revolucionarias, en particular a las fuerzas internacionales del campo del trotskismo abiertas a este debate por un reagrupamiento internacional. Nos proponemos avanzar con todos los que estén dispuestos a confluir en base a acuerdos presentes sobre los principales procesos de la lucha de clases, un programa para la acción revolucionaria y la transición al socialismo y fundamentalmente, en base a un sano centralismo democrático, que apueste a la intervención política centralizada con campañas militantes y la construcción de partidos revolucionarios en cada país, aunque dando fuerte peso al polo democrático, el debate colectivo, la tolerancia a diferencias y matices, y respete a las organizaciones nacionales, sus ritmos, dinámicas y direcciones.
- Otra vez decimos que la LIS es una prueba de que ello es posible a escala internacional, como así también que experiencias nacionales como la del FIT-Unidad en Argentina, aunque con debates y polémicas públicas, expresa una positiva unidad electoral de fuerzas revolucionarias, que apostamos a que avance hacia un partido unificado de tendencias tal como propone nuestra sección en ese país, el MST.
- Hacer extensiva la convocatoria además, a personalidades, referentes y activistas del movimiento obrero, estudiantil, socioambiental, del movimiento de mujeres y diversidades, derechos humanos y democráticos, la intelectualidad crítica y el campo de la cultura.
- Convocamos entonces a abrir este debate a todas las organizaciones, grupos, colectivos, personalidades y activistas dispuestos explorar esta perspectiva.
- Elaborar un Manifiesto público que popularice este llamado y sea el instrumento central de una ofensiva campaña pública de la Liga Internacional Socialista en todo el mundo.
Aprobado por el III Congreso Mundial de la LIS

Resoluciones y tareas para una orientación ofensiva
Además de lo que precisamos antes, hubo mucho más debatido y resuelto:
- Tácticas electorales y un enriquecedor debate teórico-político sobre el tema.
- La política hacia las formaciones anticapitalistas amplias que está reapareciendo en el mundo.
- La cuestión de género y todo lo referido a la crisis socioambiental
- Ucrania, Palestina y Medio Oriente, en torno a las tareas de autodeterminación combinada con la lucha por la revolución y el socialismo.
También se votó una resolución de repudio a las amenazas injerencistas de Trump sobre Venezuela, a la vez que seguimos siendo críticos y nos delimitamos del gobierno de Maduro que nada tiene que ver ni con la izquierda, ni con el socialismo.
Y por otro lado, los progresos orgánicos de la LIS impusieron definiciones para mejor aprovechar las potencialidades del trabajo en equipo entre dirigentes y cuadros de todo el mundo:
- Nuevas comisiones de trabajo sobre temáticas específicas y regionales.
- Una ampliación y fortalecimiento de los organismos de dirección internacional.
- Un ambicioso plan de iniciativas para aprovechar cada ventana de oportunidad que se presente.
Ahora toca transmitir a la militancia de todas las organizaciones nacionales los debates a fondos, las conclusiones y tareas, como así también socializar con todo el activismo con el que interactuamos en la lucha de clases la positiva novedad del avanza del internacionalismo militante.
Crece la LIS y es una contribución consciente a la lucha por construir organizaciones militantes que disputen influencia en sectores cada vez más masivos de la clase trabajadora, la juventud y los sectores populares en el camino de la revolución y el socialismo.
Escaneá y lee acá los documentos y resoluciones del
III Congreso de la LIS


