El 3 de noviembre fueron las elecciones de la CTA de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA-T), y la burocracia salió a hablar de un triunfo de su Lista 10 por “más del 95% de los votos”. Y que se habría dado en el marco de una jornada “con total normalidad y con un masivo compromiso militante en todo el país…”.
Pero los datos de las actas finales lo desmienten, así como las denuncias por maniobras fraudulentas que presentamos desde lista 6 Multicolor. En verdad, fue otra elección vaciada, la más fantasmal desde su fundación. Con el 80% del padrón ausente, dándole la espalda a esta elección, como reflejo de una “Central” que le da la espalda a las luchas de quienes dice “representar”. Y el voto opositor fue además bastante superior a ese ínfimo 5% que quisieron instalar de entrada.
CTA T: una elección fantasmal
Desde la Lista 6 Multicolor lo venimos denunciando: es una Central convertida en cascarón vacío. En cada lugar de votación donde actuamos y presentamos lista, pudimos verificar la poquísima gente que asistió. Y las actas firmadas lo constatan.
Así pasó en cada sector que la CTA-T articula: en educación (CTERA y sus sindicatos docentes), estatales (ATE en CABA o Neuquén), salud, judiciales, universidad, Subte, energía, telefonía y movimientos sociales. En Neuquén, además, el gremio docente ATEN estaba de paro y movilización por 48 h, pero la Central ni se mosqueó, pese a tener a su mayor gremio en conflicto.

No votó nadie: apenas lo hizo entre el 11,2% y el 20,5% del padrón, como consta en los certificados de escrutinio finales, incluso si tomamos como “reales” las abultadas cifras que sumó la Lista 10. En la populosa provincia de Buenos Aires, la burocracia declaró 37.425 votantes sobre 182.692 afiliados/as, es decir, votó apenas el 20,5% del padrón. Ocho de cada diez le dieron la espalda.
En Neuquén fue más bajo aún: en el acta oficial consta que votaron 9.992 personas de 54.863 del padrón, es decir, votó apenas el 18,2%, muy lejos del 40% que anunció a la prensa la Verde-Blanca de Quintriqueo (ATE), mintiendo descaradamente.
En la Regional Morón-Hurlingham-Ituzaingó votó solo el 12,1%; en la de Merlo-Moreno-Marcos Paz, el 14,2%; y en Merlo, el 11,2%. En la populosa La Matanza, votó apenas el 15%. En la regional La Plata, pese a lo que “infló” la burocracia, votó solo el 19,4%, y en la de Norte, el 19%.
Por eso, hablar de un “masivo compromiso militante que se reflejó en la participación”, como dijo la lista 10, es una burla a quienes padecen esta Central que no los representa. Un bochorno: la inmensa mayoría ni se inmutó ante la elección, lo que corona el fracaso del “nuevo proyecto” de Central.
Baradel habló del “95%”, pero el voto opositor lo desmiente
Lo mismo pasó con el supuesto resultado nacional “superior al 95%” que difundieron Yasky, Baradel y la CTA esa noche. Las actas oficiales muestran otra cosa: no fue ese mísero 5% que pretendieron asignarnos al cerrar la elección, en ninguno de los resultados documentados.
Así, en la elección provincial bonaerense con la Multicolor obtuvimos 3.571 votos, un 9,5% ante los 33.700 votos que se auto asignó la lista 10, inflando artificialmente su real apoyo. En La Matanza alcanzamos el 37%; en Ensenada, el 33,7%; en Tigre el 41%; en Lanús el 23,8%; en Neuquén el 19.4% a la lista 6 nacional y el 21.7% para congresales provinciales, obteniendo representación, siempre tomando como reales los datos de la lista 10, dibujados por el oficialismo. En Hurlingham, sumamos el 22% y en Merlo el 21.6%, si consideramos como “ciertas” las infladas cifras que se asignó la lista 10.
Hablar de “más del 95%” fue solo un “dibujo” escandaloso lanzado para instalar en la prensa un ficticio respaldo a una conducción que de “renovada” no tiene nada: los dirigentes eternos siguen en los principales cargos. El propio comunicado reconoce que Yasky continuará al frente de la Secretaría de Acción Política de la Central.

En este marco, como lo dijimos en su momento, consideramos un error de las y los compañeros de la Marrón del PTS, de la Verde y la Roja de Tigre, así como de las agrupaciones del Encuentro Colectivo, decidir no participar en la Lista 6 Multicolor y no votar a la única oposición clasista, combativa y antiburocrática que se presentó.
Más allá de los debates y matices que son importantes, creemos necesario poder dar, con todas las fuerzas posibles, una firme, fuerte y clara batalla política por una CTA-T de lucha, democrática e independiente de todos los gobiernos y patronales. Como sí lo hicimos en la CTA Autónoma.
Maniobras que denunciamos ante la Junta Electoral
Con la Lista 6 presentamos en la Junta Electoral Nacional y de los distritos, muchísimos reclamos. Las credenciales para fiscalizar no se dieron a tiempo y las actas para los escrutinios llegaron esa mañana de la elección, por lo que cada fiscal debió resolver cómo imprimirlas. Faltaron boletas de la Lista 6 mientras hubo muchísimas de la Lista 10, volcando el aparato de la Central al servicio del oficialismo: esto lo sufrimos particularmente en La Matanza y casi no hubo boletas en provincias como San Juan.

Tampoco se entregaron los padrones definitivos por mesa y urna ni la información completa de los lugares de votación; hasta días antes no se sabía dónde votar, hubo cambios de mesas y establecimientos, y los recorridos de las urnas volantes eran un misterio.
Todas maniobras fraudulentas que impidieron organizar la votación y fiscalización. En San Juan, la Lista 26 que integramos, denunció trabas para fiscalizar, padrones que no coincidían, urnas sin fajas de seguridad, impedimentos para ingresar a los cuartos oscuros y a votar. Hechos graves que afectaron el derecho al voto y cuestionaron la transparencia del comicio.
Una nueva Central, democrática, autónoma y de lucha
Como venimos planteando desde ANCLA y el MST en el FIT Unidad, hay que construir una nueva Central donde decida la base. Una CTA que coordine, impulse y nacionalice las luchas de sus sindicatos, organizaciones sociales y el pueblo trabajador, en un plan de lucha hasta derrotar a Milei, el FMI, los gobernadores cómplices y las patronales.

Una Central realmente autónoma, con independencia política y organizativa de todos los gobiernos capitalistas, que deje de ir a detrás de proyectos patronales como ocurre al alinearse con el PJ y ahora, de la candidatura de Kicillof en la interna con la Cámpora, Cristina y Massa. Necesitamos una Central que abone a la construcción de una alternativa política de trabajadores y la izquierda, con un proyecto emancipador, anticapitalista y socialista.
A quienes ayudaron a difundir las propuestas, a visitar escuelas, hospitales y lugares de trabajo, y a quienes se sumaron a fiscalizar con Alternativa Docente y demás agrupaciones sindicales de ANCLA y el MST, los invitamos a seguir trabajando en común y sumarse a este proyecto.
ANCLA – Agrupación Nacional Clasista Antiburocrática

