Por: Ramiro Giganti, miembro de la delegación argentina de la Flotilla Global Summud
Tejiendo Solidaridad con Gaza (TSCG), junto a otros colectivos, realiza permanentemente actividades para ayudar a familias o referentes sociales que se encuentran en la Franja de Gaza desde hace más de un año. A su vez, sostiene una firme militancia en torno a todo lo vinculado con la causa palestina en Argentina, ya sea a través de iniciativas propias o de grandes convocatorias.
A las actividades concretas de solidaridad material se suman también acciones para visibilizar la causa y romper el silencio.
Este viernes 23, TSCG organiza una actividad en Flores con cine y charla-debate, destinada a enviar fondos a la familia de nuestro compañero Abdallah Mamdouh Tibi.
Vergüenza al silencio
El 16 de agosto de 2025, decenas de personas se reunieron frente al canal C5N para visibilizar la causa palestina y protestar contra el cerco mediático. Apenas cinco días antes, el 11 de agosto, el periodista de Al Jazeera Anas Al Sharif, de tan solo 28 años, había sido asesinado por las fuerzas de ocupación israelíes junto con varios de sus compañeros en Gaza. Su muerte se sumaba a una lista creciente que ya rondaba los 280 trabajadores de prensa ultimados por el ejército sionista.
Aquel día, en las inmediaciones del canal argentino, se desplegó una gigantografía con algunos de los nombres de las y los trabajadores de prensa ultimados por Israel. La actividad fue convocada por el colectivo Tejiendo Solidaridad con Gaza.

Ningún sindicato de prensa argentino estuvo presente, lo que prolongaba la ausencia de estas organizaciones en numerosas actividades realizadas tanto en 2024 como en los meses previos.
«Vergüenza deberían sentir los periodistas argentinos que se mantienen en silencio frente a la masacre de sus colegas palestinos», decía un afiche escrito con marcador entre las gigantografías, el 24 de marzo de 2025, meses antes de la movilización frente al canal.
Quien escribió esas palabras y quienes estaban junto a ella empezaron a organizar un festival que sería el punto de partida de un nuevo colectivo.
La solidaridad como vehículo militante
A comienzos de junio de 2025, la situación en Gaza ya era crítica. No solo continuaban los bombardeos, sino que, como consecuencia del bloqueo israelí, los precios de los alimentos aumentaban de manera desmesurada y el hambre azotaba a toda la población. La urgencia era tal que varios activistas comprometidos con la causa del pueblo palestino decidieron organizar una rifa y un festival bajo el nombre de «Tejiendo 1» —con fondos destinados a familias gazatíes—.
Se presentaron artistas de distintas disciplinas: hubo dabke (danza tradicional palestina y de la región), flamenco, rap, artes visuales y la proyección de un cortometraje. También se homenajeó a periodistas y médicos asesinados o encarcelados mientras trabajaban en Gaza. En la barra se ofrecían maqluba, ensalada gazatí, hummus y empanadas fatay.
Pocos minutos antes de que finalizara el festival se notificó que la flotilla de la libertad, que navegaba rumbo a Gaza a bordo de la embarcación Madleen, había sido interceptada. La noticia fue anunciada desde el escenario, donde se convocó a las movilizaciones que tendrían lugar la semana siguiente.
El evento fue un éxito: se recaudó una suma importante de dinero que se envió íntegramente a Gaza.
El 8 de junio de 2025, en el club antifascista La Cultura del Barrio, en Villa Crespo, se sentaron las bases de Tejiendo Solidaridad con Gaza. La iniciativa, surgida de la organización de un festival solidario, terminaría de consolidarse el 23 de marzo de 2026, en la antesala de las jornadas del Nunca Más. El objetivo era unificar voluntades individuales para hacer algo más grande: además de brindar ayuda económica, construir una voz colectiva capaz de romper el silencio en torno a la causa palestina.
A partir de «Tejiendo 1», el colectivo se abocó a organizar nuevas actividades y comenzó a participar en movilizaciones convocadas por el Comité de Solidaridad con Palestina y otros espacios, como Mesa X Palestina y Mil Grullas por Gaza. También empezó a producir remeras, abanicos, bolsas tote y otros artículos vinculados con la cultura palestina, para ayudar a familias y referentes sociales en Gaza.

El «Tejiendo II» y la conformación de un colectivo
Tras el éxito del «Tejiendo I», había que organizar una segunda edición. El 7 de septiembre de 2025, nuevamente en Villa Crespo, volvió a presentarse el conjunto de música y danza flamenca y se contó con la presencia estelar de Malena D’Alessio y otros raperos. Hubo lectura de poesía, un homenaje a los médicos en Gaza y una actuación del grupo de teatro Che Adelita. Desde el escenario, además, se grabó un mensaje de apoyo a quienes navegaban rumbo a Gaza en la misión del año pasado de la Global Sumud Flotilla.
Después llegaron las participaciones descentralizadas: la venta virtual de productos y la organización de rifas con envíos, así como el traslado de la feria a distintas manifestaciones y eventos culturales.
El objetivo siempre ha sido ayudar a familias en Gaza, de distintas maneras. Actualmente, algunas integrantes acompañan desde la distancia a personas con las que han establecido vínculos directos.
Marian acompaña a Anas Al Kaldhi, un joven de Gaza que perdió a su padre poco antes del 7 de octubre de 2023. Belén hace lo propio con Kareem Al Masri, de Al Shati, quien actualmente se ocupa de 12 miembros de su familia, entre ellos sus padres mayores, las viudas de sus hermanos martirizados y varios menores de edad. Gabi ayuda a Bilal Al Jamal. Por su parte, María del Mar, diseñadora de la gigantografía, mantiene contacto con Samer, un activista comunitario que distribuye agua en Deir Al Balah. Desde su creación, Tejiendo Solidaridad con Gaza ha podido financiar varias entregas de agua.
Uno de los contactos más recientes es «Nivo el payaso», un joven herido durante una ofensiva que realiza actuaciones para niñas y niños en campamentos de refugiados. Lo recaudado le ha permitido comprar una gran cantidad de golosinas, juguetes e insumos artísticos —como pintura— para repartir entre los más pequeños.
Han sido muchas las actividades en las que ha participado TSCG: el aniversario de Mesa por Palestina, ferias del libro autogestivas, eventos por la memoria y la reciente proyección de Palestina 36, que tuvo lugar en Contracorrientes. El colectivo también ha estado presente en movilizaciones como la del 24 de marzo, la Marcha de la Bronca y las concentraciones frente al Congreso del 6 de agosto y del pasado 15 de octubre. A estas actividades se suman las marchas unitarias convocadas por el Comité Argentino de Solidaridad con Palestina.

El 13 de septiembre, TSCG y Mil Grullas por Gaza organizaron la Barrileteada por Palestina. La actividad formó parte de la campaña internacional Kites for Palestine, que durante ese fin de semana coordinó decenas de barrileteadas en distintas ciudades del mundo.
Menos de un mes después, el 8 de octubre, en un nuevo aniversario de la escalada del genocidio perpetrado por Israel, Tejiendo llevó gigantografías, una bandera que reclamaba la libertad del doctor Hussam Abu Safía y bengalas de humo con los colores de la bandera palestina. El colectivo fue uno de los primeros en sumarse a la campaña por la libertad del doctor Hussam y de los más de 9.000 presos políticos palestinos. En el marco de esa campaña se realizaron dos acciones: una en julio, frente al Congreso, y otra en agosto, en la puerta de la Facultad de Medicina de la UBA (enlace a nota de PDI).

Lo que viene…
Este viernes 23 de octubre, de 18 a 21.30, Tejiendo organiza una actividad para ayudar a la familia de Abdallah Mamdouh Tibi. Habrá una feria solidaria, una barra y la proyección de la película La voz de Hind Rajab, en el barrio de Flores (Culpina 75).
«La situación en Gaza es peligrosa y cada vez más difícil. Pronto llegará el invierno y, con él, el frío y las lluvias, a lo que se suman los peligros que ya representa la ocupación sionista en el territorio. Nuestra finalidad con esta jornada solidaria es poder llevarle a esta querida familia un poco de alivio económico para afrontar algunos gastos de alimentos, medicamentos y ropa de abrigo», dice parte de la convocatoria.
Lejos de limitarse a organizar actividades solidarias para asistir a personas en Gaza, el colectivo también se moviliza, denuncia y alza la voz frente a los silencios. Así, mientras brinda una ayuda material concreta, convierte la solidaridad en una forma de resistencia política.

Podés seguir al colectivo en Instagram: Tejiendo Solidaridad con Gaza


