Este artículo fue extraído del sitio web de la Liga Internacional Socialista
- ¡RECHAZO A LA AGRESIÓN MILITAR Y LA OFENSIVA IMPERIALISTA!
- ¡NO A LA COLABORACIÓN NEOCOLONIAL DEL GOBIERNO NACIONAL CON EL DE TRUMP!
- ¡LIBERTADES DEMOCRÁTICAS PARA LUCHAR CONTRA LAS PRETENSIONES NEOCOLONIALES Y POR TODOS LOS DERECHOS DEL PUEBLO TRABAJADOR!
Las organizaciones que integramos el Encuentro Nacional en Defensa de los Derechos del Pueblo y otras corrientes antiimperialistas, desde una posición de independencia de clase y de cualquier otro factor de poder opresor, nos posicionamos ante la grave situación que atraviesa nuestro país tras los ataques criminales perpetrados por los Estados Unidos y el gobierno de Donald Trump en suelo venezolano, y asumimos la defensa del derecho de autodeterminación de Venezuela y de la soberanía nacional, llamamos a rechazar la agresión militar y ofensiva imperialista contra el país.
- Condena de la vil agresión militar estadounidense en suelo venezolano
Expresamos nuestro más categórico repudio a los bombardeos ejecutados por el gobierno de Donald Trump la madrugada sobre Caracas y diversas zonas del territorio nacional el pasado 3 de enero. Denunciamos esta acción como una violación flagrante a la soberanía, una agresión criminal contra el pueblo venezolano cuya consecuencia se está traduciendo en la imposición de un gobierno bajo tutela imperialista en Venezuela, cuya misión es imponer una agenda colonial sobre la nación, nuestro petróleo y sus recursos estratégicos.
El extendido ataque militar contra el país, con el asesinato de unas cien personas, entre militares y civiles, es la continuidad y punto más alto de una sistemática agresión imperialista que va desde las diversas medidas de coerción («sanciones») durante largos años, al asedio militar en el Caribe, junto a los bombardeos y asesinatos a sangre fría en altamar. Se inscriben en una agenda de dominación continental, en el resurgimiento de la nefasta «Doctrina Monroe», que pretende el derecho de Estados Unidos a imponer sus intereses sobre los pueblos del continente, como activo en su competencia con otras potencias. El ataque y sometimiento nacional contra Venezuela está siendo así usado como ejemplo para amedrentar a otros países de la región.
Nos solidarizamos con los familiares de quienes fallecieron víctimas de la agresión, como con las y los afectados por la destrucción de sus viviendas o estructuras de instituciones del Estado. Así también con quienes quedaron afectados emocionalmente por los bombardeos.
Expresamos también nuestra solidaridad a las comunidades de Fuerte Tiuna, El Hatillo, parroquias El Paraíso, San Juan, 23 de Enero, sectores cercanos a La Carlota, y al pueblo caraqueño, Mirandino y de La Guaira en general, que desde ese día viven en confusión y zozobra ante la posibilidad de un nuevo ataque.
Como organizaciones que nos oponemos al gobierno v enezolano, Repudiamos con fuerza a los políticos patronales que, desde la oposición proimperialista, aplauden la agresión militar contra el país y el plan de sometimiento nacional de Trump. María Corina Machado, Leopoldo López, Antonio Ledezma y todos los que tienen esa política merecen el rechazo más firme de parte del pueblo trabajador venezolano.
2. Rechazo al secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores
Pese a las profundas diferencias políticas con el gobierno, rechazamos el secuestro de Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores por parte de fuerzas militares extranjeras. Exigimos información oficial y respeto a sus derechos humanos, y su liberación, pues no le concedemos de ninguna manera al imperialismo el derecho de detener y juzgar a un gobernante venezolano, que sólo puede ser potestad de nuestro propio pueblo.
Exigimos respeto a los principios de autodeterminación del pueblo venezolano. Ninguna potencia extranjera tiene jurisdicción para actuar como «gendarme del mundo» ni para aplicar sus leyes de forma extraterritorial en suelo venezolano.
3. El pueblo venezolano tiene el derecho inalienable de discutir y decidir su destino
Con la brutal ofensiva neocolonial sobre el país no está en juego solo el destino de un gobierno, está en juego el presente y el futuro del pueblo venezolano. Está en entredicho la más elemental condición de país soberano. Lo que está planteado es que el manejo de los recursos nacionales y del fruto del trabajo nacional se hará en Washington desde las oficinas del presidente de los Estados Un idos, en sus reuniones con los magnates estadounidenses y de otros países. Un retroceso histórico sin precedentes.
¡Es inaceptable que la clase trabajadora, la juventud y los sectores populares d el país sean puestos al margen!. Exigimos plenas libertades democráticas para discutir y luchar contra las insolentes pretensiones neocoloniales sobre el país. El derecho a realizar asambleas libres de coacción en los lugares de trabajo, de estudio y en las comunidades, para debatir la situación y definir los pasos para responder ante los propósitos de sumisión nacional. Libre derecho a reunión y manifestación.
4. Nuestro repudio al imperialismo lo hacemos desde una oposición verdaderamente democrática y de izquierda al gobierno venezolano
Nuestra condena a la agresión imperialista no implica apoyo político a la cúpula que ha detentado el poder ni al gobierno tutelado de colaboración implantado tras la intervención de los EE.UU. Coincidimos en señalar que:
● El gobierno ha ejecutado un ajuste económico brutal que destruyó totalmente los derechos de la clase trabajadora conquistados en años de luchas. Al drástico ajuste del gobierno para pagar la deuda externa vinieron a sumarse luego las medidas de coerción imperialistas (“sanciones”), que buscaban asfixiar la ya en cris is economía nacional, profundizando las penurias, la política del gobierno ha descargado las consecuencias de toda la crisis sobre los derechos de la clase obrera y las condiciones de vida del pueblo, mientras en cambio se preservan los intereses de las cl ases propietarias de dentro y de afuera, generando cada vez mayor desigualdad social: para los empresarios y patronos todo, para los trabajadores nada, esa ha sido en los hechos la lógica gubernamental. Por lo que es urgente el rescate del salario y las pensiones, restableciendo las prestaciones sociales y la restitución de los derechos sindicales y laborales arrebatados.
● Así mismo cuestionamos la persistente situación de encarcelamiento a personas militantes o no por motivos políticos. Estos mecanismos de represión utilizados por el gobierno contribuyeron a profundizar su deriva autoritaria . Mecanismos que deben ser derogados, como la Ley del Odio.
● Las liberaciones que se están dando bajo la presión del imperialismo, ameritan de la solidaridad y movilización popular para acelerar ese proceso y que les sea otorgada la libertad plena a todos los excarcelados .
● Exigimos el reconocimiento de todos los derechos democráticos del pueblo venezolano; por ende, debe acelerarse la libertad plena de los presos políticos y atender la exigencia de familiares, organizaciones sociales y políticas que han luchado por su liberación, e ir mitigando el dolor causado a miles de familias venezolanas que se encuentran enfrentando esa dura e injusta situación.
● Deben cesar en lo inmediato los arrestos y allanamientos arbitrarios, desapariciones forzadas y requisas sin orden judicial por parte de los cuerpos policiales y grupos parapoliciales.
● Denunciamos que existe una opacidad inaceptable respecto a la respuesta de los sistemas de defensa nacional y el impacto real (víctimas y daños) de los ataques del 3 de enero. Exigimos al actual gobierno de Delcy Rodríguez que se expliquen con total transparencia los hechos, así como que se informe al pueblo sobre la identidad de los asesinados en ese criminal atentado, y que se informe sobre los daños estructurales, sus costos y las estimaciones de las afectaciones en la población.
● Como elemento esencial, exigimos que le sea restituido el salario mínimo como derecho a la clase trabajadora venezolana, tal como lo establece el artículo 91 de la CRBV, y otras medidas de emergencia para recuperar unas condiciones de vida dignas para el conjunto de la población.
5. Nos oponemos a cualquier tipo de gobierno tutelado por los Estados Unidos
En el marco del bru tal ataque y la extorsión militar imperialista, el gobierno de Trump viene imponiendo drásticas medidas para su manejo sobre los recursos del país, las cuales vienen siendo aceptadas sumisamente por el gobierno venezolano. La «colaboración» y la «cordialidad» con el imperialismo son las pautas planteadas por el gobierno de Delcy Rodríguez, facilitando la avanzada neocolonial, prácticamente como un gobierno tutelado por Estados Unidos para entregar nuestro petróleo y demás riquezas naturales del país.
Rechazamos cualquier tipo de cooperación con las imposiciones de Washington, bien sea desde cómo pretenden imponernos el manejo de la industria petrolera nacional y del resto de los recursos naturales y energéticos venezolanos, hasta el control de la economía nacional y de las relaciones internacionales.
Alertamos sobre la sujeción del gobierno venezolano con su colaboracionismo y «cooperación» con el de Trump para entregar nuestro petróleo y demás riquezas naturales y energéticas del país.
6. Llamado al pueblo venezolano y la solidaridad internacional a la movilización, es necesaria una respuesta de masas e internacionalista
Trump de forma arrogante pretende pasar por encima del pueblo venezolano y de su historia de lucha independentista y antiimperialista, autoproclamándose «Presidente Interino de Venezuela», imponiendo sobre nuestra nación presiones abusivamente colonialistas.
Ahora más que nunca tenemos la imperiosa e impostergable necesidad de trabajar por la unidad de la clase trabajadora y el pueblo explotado venezolano en torno a sus intereses de clase, y por el rescate de la soberanía nacional.
La organización y la movilización popular y de la clase trabajadora es imprescindible para superar la dominación imperialista que se nos pretende imponer. Por ello hay que recuperar la posibilidad de realizar asambleas y promover espacios de encuentro en donde participe el pueblo venezolano, que claramente se opongan al intervencionismo, donde se discuta lo que ha sucedido, y se plantee una serie de demandas para resolver la crisis desde los sectores populares y la clase trabajadora.
En estos tiempos debemos prepararnos para desarrollar distintas y eficaces formas de lucha en defensa de la soberanía nacional y los derechos de nuestro pueblo, denunciando y organizándonos contra todo aquello que implique la entrega de recursos petroleros, minerales, naturales o el tutelaje extranjero.
El destino de Venezuela no debe decidirse entre cúpulas negociadoras ni bajo las imposiciones de Washington, sino a través de la voluntad sobe rana de su pueblo.
Exhortamos al pueblo trabajador venezolano, a los pueblos de América Latina y a las fuerzas democráticas del mundo a manifestarse contra esta agresión militar. La salida a la crisis debe ser obrera y popular, rechazando tanto el intervencionismo neocolonial de Trump, así como, la continuidad de un modelo que sostiene y privilegia los intereses de los empresarios de cualquier origen nacional, de los ricos y nuevos ricos, a fuerza de suprimir los derechos económicos, sociales y políticos de las masas trabajadoras.
Toda América Latina está bajo amenaza y nuestros pueblos deben unirse para enfrentar y frenar al invasor estadounidense, sus nuevas formas de colonización y la extensión de sus intereses imperialistas sobre las naciones latinoamericanas.
Llamamos a la más amplia movilización en Latinoamérica y dentro de los propios Estados Unidos. En ese sentido proponemos una gran movilización internacional capaz de frenar la agresión imperialista. A la juventud, a la clase trabajadora y a la intelectualidad progresista de los Estados Unidos, los llamamos a oponerse resueltamente a su propio imperialismo.
¡Fuera el imperialismo yanki de Venezuela y América Latina!
¡Retiro del cerco militar yanki de las costas de Venezuela!
¡Por plenas libertades democráticas para luchar contra las pretensiones neocoloniales de Trump y por todos los derechos del pueblo trabajador!
¡No a la entrega nacional!
¡Por la restitución de los derechos de la clase trabajadora!
Caracas, enero de 2026.
Partido Patria Para Todos, PPTAPR – Marea Socialista – Partido Comunista de Venezuela, PCV Dignidad – Partido Socialismo y Libertad – Liga de Trabajadores por el Socialismo – Revolución Comunista – Bloque Histórico Popular – Movimiento Popular Alternativo – Unidad Socialista de Los Trabajadores (UST) .

