En los últimos días se viralizó una entrevista a Ignacio “Nacho” Lago, jugador de la primera división del Club Atlético Colón, hablando de su novio en “Sangre y Luto” el programa oficial del club en Aire de Santa Fe. Rompiendo todos los prejuicios dentro del fútbol masculino, Ignacio se vuelve historia como primer jugador profesional argentino de primera división en hacer pública su sexualidad y su “amor irracional” con su pareja.
La entrevista se publicó en julio de 2025 cuando el jugador de Colón volvía a entrenar al club después de estar fuera por una lesión. Durante el programa, su novio le realiza junto a los abuelos de Lago un saludo para apoyar su regreso a los entrenamientos.

Nacho es muy querido por la hinchada sabalera tras su recorrido y desempeño como jugador durante los últimos tres años en el club santafesino. Estos días se volvió viral con un gran apoyo social y en las redes sociales se puede ver cómo es alentado con mensajes positivos por los fanáticos del fútbol de distintos equipos. Aunque para los hinchas del club no había ninguna sorpresa ya que desde siempre publicaba fotos con su pareja, Pero las repercusiones de la entrevista en medios de todo el país se viralizo rápidamente.

No se realizaron nuevas declaraciones ni por el jugador ni el club, pero no podemos pasar desapercibido que en el ambiente patriarcal de la industria del fútbol veamos a un jugador de la comunidad lgbtiq+ que hable orgulloso de su relación, mucho menos en un contexto de discursos de odio envalentonados desde el gobierno nacional y la ultraderecha internacional. Aunque el fútbol siga siendo de las disciplinas más machitas en el deporte, incluso con el relego que se le hace al fútbol femenino, lograr que dentro del ámbito profesional del deporte se reflejen la existencia de las disidencias sexuales es parte de las conquistas y la resistencia del colectivo.
El terreno del fútbol y sus instituciones frente a la dinámica del movimiento feminista y disidente han respondido publicitariamente levantando diversas banderas sumándose a las políticas de pinkwashing para vender un discurso que no deja de ser eso, un discurso. Por un lado, vemos discursos y posicionamientos que nada tienen que ver con intenciones de transformaciones estructurales dentro del ámbito del deporte. Por otro lado, son las mismas instituciones que han sido sponsors de genocidios y velos de dictaduras y procesos de luchas a lo largo de la historia en Argentina y el mundo.

Pero el fútbol también es el pueblo en cada barrio, en cada potrero y en cada club, y las disidencias somos parte, aunque nos quieran negar, por eso ver reflejadas nuestras identidades en las cúspides de estos espacios serán reivindicadas. Pero seguiremos peleando por igualdad en los deportes, por las políticas públicas que hemos ganado y que faltan, por derecho al ocio y a la recreación y por la igualdad real. En contextos donde nos gobiernan los Milei y los Trump, la pelea es contra estos proyectos políticos de odio, ajuste y represión que nos quiere oprimides y explotades.
Santiago Velázquez y Santiago Franco

