El costo humano del modelo de Vidal y Milei.
Por: Daniel Blanes
Los últimos datos del INDEC han confirmado lo que se siente en las calles de nuestra provincia: Río Gallegos registró la tasa de desocupación más alta del país con un 9,5%. Este índice no es un accidente estadístico, sino el resultado directo de un modelo de ajuste y desinversión que tiene nombres propios: Claudio Vidal y Javier Milei.
El epicentro de la crisis: 10.000 familias en la calle
Mientras el gobierno nacional celebra el ajuste, Santa Cruz sufre las consecuencias de una parálisis planificada. La salida de YPF de las áreas convencionales, sumada al retiro de otras operadoras, ha dejado un saldo devastador de 10.000 trabajadores despedidos. Este retiro empresarial, avalado por la inacción provincial, ha convertido a nuestra capital en el epicentro del desempleo a nivel nacional.

Un modelo de destrucción del empleo
El 9,5% de desocupación es la expresión de una hoja de ruta que combina parálisis de la obra pública: cortando el flujo de empleo en la construcción; asfixia salarial: imponiendo techos que no cubren la canasta básica; saqueo extractivista: donde empresas como Pan American Energy de Bulgheroni mantienen ganancias récord mientras las comunidades locales se hunden en la precariedad.
Hacia una salida dirigida por las mayorías
Frente a este récord de desocupación, la respuesta no puede ser más de lo mismo. Es urgente romper con la lógica del mercado y avanzar hacia un modelo social y económico distinto.
Necesitamos una planificación democrática de la economía energética que priorice el consumo interno y la reactivación productiva bajo control de los trabajadores. El problema no es la falta de recursos, sino quién decide sobre ellos. Resulta imperativo un programa de transición que ponga la riqueza de Santa Cruz al servicio de las necesidades urgentes del pueblo y no de las cajas corporativas.

