El plan de Claudio Vidal contra los trabajadores
El gobierno de Claudio Vidal pretende presentar como un “alivio” su plan de refinanciación de deudas para empleados estatales. Sin embargo, hay que decirlo sin rodeos: no es una solución; es parte del problema.
Mientras miles de trabajadores no llegan a fin de mes, el Ejecutivo ofrece más cuotas, mayores plazos y una dependencia crónica del crédito. En definitiva, lo que se organiza es la gestión de la miseria. Esta deuda no cayó del cielo: es la consecuencia directa de salarios pulverizados por la inflación y pisados por el congelamiento decretado por Vidal en febrero. De esta manera, el gobierno ha logrado la “hazaña” de llegar al cuarto mes del año sin otorgar aumentos, hundiendo el poder adquisitivo de las familias.
Porque esa es la verdad que intentan ocultar: en Santa Cruz se trabaja, pero se es pobre.
Primero ajustan, después refinancian
El mismo gobierno que hoy habla de “ayuda” es el que impuso un congelamiento salarial por decreto en febrero, pasando por encima de cualquier instancia de negociación colectiva. Se trata de un verdadero atropello antiobrero diseñado para garantizar que los sueldos queden estancados frente a una inflación que no se detiene.
No conformes con eso, ahora avanzan con la Emergencia Económica. Buscan darle un marco institucional y legalizar un plan de ajuste y entrega que, en los hechos, ya se viene aplicando con rigor desde el inicio de la gestión.
El mecanismo es sistemático:
- Pisan los salarios mediante decretos autoritarios.
- Empujan al trabajador al endeudamiento para cubrir lo básico.
- Ofrecen refinanciar la deuda para perpetuar la dependencia.
- Legalizan el ajuste y consolidan la pobreza estructural.
- No es improvisación: es un plan consciente contra la clase trabajadora.
Pauperización y disciplinamiento
Lo que está en marcha es un proceso de pauperización masiva. Con salarios congelados durante cuatro meses y trabajadores endeudados hasta el cuello, el Estado actúa como garante de este circuito financiero nocivo.
La deuda funciona aquí como una herramienta de control social: quien debe, no protesta; quien debe, se somete. Por eso el plan no apunta a resolver el problema de fondo, sino a disciplinar al conjunto de los estatales mediante el estrangulamiento económico.
Emergencia salarial YA
Frente a esta ofensiva, no hay lugar para medias tintas. Lo que se necesita de forma urgente es:
- Aumento salarial inmediato que cubra el costo real de la canasta familiar.
- Indexación automática mensual por inflación.
- Recuperación del poder adquisitivo perdido por el congelamiento desde febrero.
- Fin del salario impuesto por decreto y apertura de paritarias libres.
- Condonación inmediata de las deudas de las familias trabajadoras: exigimos el desendeudamiento real, no la refinanciación del hambre.
Unificación de todas las luchas para derrotar el ajuste
Ninguna de estas reivindicaciones caerá del cielo. La historia reciente de nuestra provincia lo demuestra: cada derecho se conquista y se sostiene en la calle. Es imperativo profundizar la unificación de todas las luchas para enfrentar al gobierno, tal como quedó demostrado en la gran movilización de miles de santacruceños que lograron voltear el segundo intento de impulsar la ley de Emergencia Económica.
Esa demostración de fuerza es el único camino. Por eso, es urgente avanzar en la organización colectiva:
- Asambleas en todos los sectores de trabajo para debatir el mandato.
- Plenarios provinciales de trabajadores que superen la fragmentación.
- Unificación de todas las luchas en un solo puño contra el ajuste.
Es necesario poner en pie un verdadero plan de lucha provincial que prepare las condiciones para un paro general, capaz de frenar el atropello oficial y derrotar definitivamente este programa antiobrero.
El plan de Claudio Vidal no busca resolver la crisis, sino administrarla y profundizarla a costa del pueblo trabajador. Frente a este escenario, no alcanza con resistir de forma aislada: hace falta organización y una verdadera unificación de todas las luchas.
Cuando el salario es de pobreza y la deuda se vuelve la norma, la salida no es estirar las cuotas: es la condonación de las deudas, enfrentar el ajuste en las calles y derrotarlo
Daniel Blanes



