Hace unos días, el Senado aprobó el Presupuesto del ejercicio fiscal 2026. Este presupuesto se hizo a medida del pago de la estafa de una deuda externa ilegítima, recortando inversión estatal en varios puntos: uno de ellos es el recorte en el presupuesto educativo y en particular, en el Fondo destinado a la Educación Técnico Profesional, ETP.
La ETP en estado critico
La Ley de Educación Técnico Profesional N° 26.058, en su artículo 52 declara: “Créase el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional que será financiado con un monto anual que no podrá ser inferior al 0,2% del total de los Ingresos Corrientes previstos en el Presupuesto Anual Consolidado para el Sector Público Nacional, que se computarán en forma adicional a los recursos que el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología tiene asignados a otros programas de inversión en escuelas. Este Fondo podrá incorporar aportes de personas físicas y jurídicas, así como de otras fuentes de financiamiento de origen nacional o internacional”.
Con la derogación de este artículo, el gobierno define que el Estado nacional deja de garantizar el presupuesto para el equipamiento, la formación docente y la compra de materiales para los colegios técnicos de todo el país. Es decir que el Estado nacional termina dejando de lado la ETP, librada a su suerte. Es un ataque directo a la formación de futuros profesionales, al mantenimiento de los colegios técnicos y apunta a la supresión del derecho social a una educación pública de calidad y profesional.
Este ajuste brutal del gobierno de Milei contra las técnicas ataca directamente al Instituto Nacional de la Educación Técnica profesional (INET), que es un pilar fundamental para el sostenimiento de la ETP y la principal fuente de ingresos presupuestarios de las secundarias técnicas del país.

Los colegios técnicos son fundamentales en la formación de profesionales, quienes son parte de la mano de obra calificada que tiene la Argentina. Pero para este gobierno ajustador, que desmantela todo atisbo de industria en el país, no le interesa promover la enseñanza técnica y solo cumplir con el pago de la estafa de la deuda externa, además del aumento del enriquecimiento de sus amigos empresarios y corporaciones extractivistas.
Río Negro y la deficiencia presupuestaria
En nuestra provincia de Río Negro, el presupuesto destinado a la educación técnica es insuficiente, no llega a cubrir todo el ciclo lectivo, obligando a que sea la comunidad educativa quien financie una parte de la compra de materiales o incluso herramientas. Esto solo causa un proceso de privatización indirecta de la ETP. Es que tanto el ajuste nacional como el provincial, pegan directo a los secundarios técnicos debido al altísimo costo de renovar maquinarias antiguas (e incluso obsoletas) y hacerse de la materia prima necesaria.
En distintos secundarios técnicos de nuestra provincia, son moneda corriente las denuncias por falta de mantenimiento edilicio, con casos como el del CET N° 09 de Cipolletti donde, después de sentadas, reclamos de familiares y de docentes, se inició un plan de refacción integral.
Está también el caso del CET N° 30 de Cipolletti, el que fue creado a las apuradas, causando que durante varios años no tuviera ningún equipamiento ni material para los talleres. Solo gracias a la comunidad educativa es que se logró conseguir lo mínimo, el Estado provincial brilló por su ausencia.
En todos los secundarios técnicos siempre está el problema del espacio: aulas reventadas de alumnos y docentes a cargo de hasta 40 estudiantes. El gobierno provincial prefiere dedicar más presupuesto a pagar la mal llamada deuda “pública”, antes que destinarlo a la construcción y equipamiento de nuevos colegios técnicos para suplir la demanda de vacantes en las distintas ciudades de Río Negro.

Y como dejar de pagar la deuda por parte del Estado provincial no es una opción para el gobierno de Alberto Weretilneck y Juntos Somos Río Negro (PJ, UCR, Nuevo Encuentro), decidió transar con las petroleras del alto valle y valle medio, creando el famoso “bono VMOS”, el cual consiste en la concesión por 20 años de explotación y ecocidio, a cambio de una ínfima parte de la regalías. El gobierno provincial está usando este bono de las petroleras para cubrir parte de su ausencia en las instituciones técnicas, comprando maquinaria y refaccionando. Aceptando migajas a cambio de dejar correr la contaminación y el saqueo.
El camino es el paro y la movilización
Para marcar el camino a recorrer, la nueva conducción de la UnTER provincial, del DAF – Multicolor, convocó muy correctamente a parar el pasado 18 de diciembre, en sintonía con las movilizaciones contra la reforma laboral. La docencia rionegrina viene de varios años con sueldos licuados por la devaluación, la falta de paritarios acordes a las exigencias de la docencia y una lamentable entrega por parte de la anterior conducción, de la burocracia Azul Arancibia que responde al PJ y la Celeste de CTERA.
Ese rumbo debemos retomar, siguiendo también el ejemplo del hospital Garrahan que mostró que se puede pelear en unidad y ganar ante la ultraderecha de Milei, el FMI y sus cómplices, uniendo todos los reclamos y defendiendo a la educación, al igual que la salud, como causa nacional.
En ese sentido, en los colegios técnicos vivimos también en la constante precarización de la condicionalidad de la tarea docente: con cargos creados a término, cargos condicionales que cesan en febrero y antes del periodo complementario, además de la falta de parejas pedagógicas y de horas institucionales. Y hace falta mencionar también que somos los docentes los que aportamos de nuestro bolsillo para sostener la compra de materiales.

Por eso, este 18 de diciembre y con la amenaza de que vuelva a regir la resolución 6488/24 (reforma de las escuelas técnicas) en el marco de la lucha más general contra la reforma laboral esclavista, la UnTER convocó y protagonizamos un parazo provincial de las y los docentes en distintas ciudades con actividades regionales.
Nacionalizar la lucha por las Técnicas, el salario y presupuesto
Este es el camino a seguir, la organización de los docentes y estudiantes de las escuelas técnicas, exigiendo a la CTERA un plan de lucha nacional. En ese sentido es clave la unidad con los sindicatos combativos junto a los gremios, la FND y las Seccionales recuperadas, para hacer un bloque común para intervenir. Demandar a las Centrales, en particular a la CGT, un paro nacional con movilización para el 10 de febrero cuando se trate la reforma laboral esclavista, con un verdadero plan de lucha hasta derrotar todo el ajuste de Milei, los gobernadores como Weretilneck, el FMI y las corporaciones.
Si confiar en esta dirigencia, además de exigir a la Celeste de CTERA, a los gremios docentes de la CGT y a las CTA, también es clave poder impulsar iniciativas de lucha desde la Coordinación Nacional Docente, a la que la UnTER recuperada decidió integrar. Además de apostar a coordinar en la Patagonia las posibles acciones y espacios junto a las conducciones combativas de gremios docentes en Tierra del Fuego, Santa Cruz, La Pampa y las Seccionales de ATEN en Neuquén.
Alternativa Docente, Río Negro
En el DAF – Multicolor

